APLAZADO – I Foro Empresarial de Gestión de Servicios de Socorrismo Profesional

NOTA: Por razones ajenas a la ESS, el Foro Empresarial se aplaza para después del verano. 

En cuanto las nuevas fechas estén disponibles actualizaremos la información. 

Disculpen las molestias. 

 

Descarga el programa provisional

Formulario para inscripciones

Presentación.

El sector del Socorrismo ha evolucionado en España de manera muy irregular en los últimos veinte años. Sin duda el ocio acuático ha experimentado un significativo incremento, tanto por la asistencia a playas y zonas de baño naturales, como por la proliferación de instalaciones, piscinas y parques acuáticos. Hoy es ya común que pueblos, urbanizaciones y establecimientos hoteleros dispongan de una instalación acuática de mayor o menor entidad.
Las empresas que gestionan servicios de Socorrismo nacen como respuesta a una doble necesidad: la tendencia a la privatización de la gestión de determinadas áreas que antes se gestionaban desde las distintas administraciones públicas y la demanda de esos mismos servicios especializados por parte de particulares, colectivos o empresas que integran instalaciones acuáticas como parte de su oferta de negocio.
Como una respuesta a estas demandas, muchas empresas nacieron desde propio sector iniciadas por Socorristas interesados en convertir la gestión del Socorrismo en una actividad empresarial más allá de la propia profesión y ofreciendo, además, formación adaptada a las demandas laborales o las carencias que detectaban. Y también se incorporan empresas de otros sectores que encuentran en la gestión de servicios de Socorrismo una oportunidad más de ampliar su espectro de negocio.
Sin embargo, ni la regulación administrativa, ni la formación de los Socorristas han ido paralelas a esta evolución, así como tampoco las facetas empresariales, laborales o de gestión. Los altibajos de la actividad económica, la diversidad, cuando no disparidad, de la normativa, la incertidumbre empresarial y el recorte generalizado de los presupuestos privados y públicos de todas las administraciones, pero especialmente en las locales, que son quienes mayoritariamente externalizan determinados servicios, han creado una situación cada vez más caótica en dónde las empresas tienen que luchar cada día por mantenerse a flote y, lo que es peor, a veces con métodos discutibles o poco éticos.
La perspectiva del propio Socorrista Profesional como trabajador tampoco es halagueña. Sometido a normativas ambiguas, cambiantes o demasiado estrictas; costes y requisitos de formación crecientes; forzado a aceptar una creciente precariedad laboral; empleado en trabajos nada estimulantes en piscinas de urbanizaciones; en situaciones estresantes en playas abarrotadas; enfrentado a la incomprensión o incluso animadversión de los usuarios; realizando rescates con bandera roja y con sueldos menguantes, el interés por formarse o seguir siendo Socorrista está en clara caída libre desde hace 10 años.
Este Seminario pretende abrir un debate en torno a todos estos problemas que hoy tiene el sector, iniciando un espacio de intercambio y diálogo entre todas las partes implicadas que permita que desde el Sector se debatan, propongan e inicien las vías de solución, e intervenir activamente en los procesos regulatorios que están en marcha o se avecinan.
El programa contempla, por tanto, espacios abiertos a tratar los diferentes aspectos, orientados desde la presentación de los temas sobre los que iniciar un debate y hallar conclusiones.

A quién está dirigido

Este Seminario tiene interés para un amplio espectro de profesionales, empresas, administraciones y personas:

– Socorristas y Técnicos en Salvamento Acuático Profesional.
– Empresas de gestión de servicios de socorrismo en instalaciones acuáticas, clubes deportivos, playas y parques acuáticos.
– Organizaciones empresariales y Sindicatos de trabajadores.
– Legisladores, Representantes Políticos, Técnicos y Responsables de Administraciones Públicas en temas de Turismo, Playas, Seguridad Ciudadana, Protección Civil y Sanidad en instalaciones acuáticas y zonas naturales de ocio acuático.
– Docentes, Formadores, Investigadores, Profesionales y Técnicos de Socorrismo Profesional.
– Profesionales Sanitarios y de Emergencia.
– Diseñadores y Fabricantes de Productos de Seguridad y Rescate Acuático.

Inscripciones
– A través del formulario Web
– Las plazas son limitadas, se respetará el orden de inscripción.

Cuota del Seminario
– Asistencia individual 20 Euros
– Bono Empresas (grupo hasta 4 asistentes) 50 Euros
(Empresas: cada asistente adicional: 10 Euros)
Incluye: Asistencia, documentación y coffee breaks.

Forma de Pago
– Transferencia Bancaria, indicando el nombre del asistente o del grupo, Bankia: IBAN: ES88 2038 7597 5960 0032 2560.

Alojamiento*
Cada asistente debe gestionar su alojamiento y manutención. Para facilitar la asistencia, la Organización ha concertado precios especiales para los asistentes al seminario en:.
Hotel Infanta Isabel***
Habitación doble con desayuno: 85,00 Euros
Reservas: Tel: 921461300 – admin@hotelinfantaisabel.com

Más información sobre alojamientos: Tel: 921466721
http://www.turismodesegovia.com/es/central-de-reservas

Comidas*
– Menú concertado para comidas Sábado y Domingo*: 16 Euros
– Menú concertado para cena Sábado*: 25 Euros
*Precios orientativos, imprescindible confirmar antes del lunes 17 de Abril..

¿Qué ocurre si me baño en una playa con Bandera Roja?

Javier Reguera, abogado especialista en Derecho Penal colabora con una breve reflexión sobre el delito de omisión del deber de socorro y sobre la conducta de la víctima y del socorrista en un caso de bandera roja.

PlayaBanderaRoja

Imagen: Radio Nacional Perú 

Durante la época de verano muchas personas visitamos lugares costeros con la idea de pasar unos días en la playa. Si bien en la mayoría de las ocasiones nos encontramos con el mar en calma, no es de extrañar que, en algún momento, nos podamos topar con aguas revueltas y con la famosa bandera roja.

Y aun en una playa vigilada con la bandera roja no es infrecuente que alguien entre en el agua, y es éste hecho el que quiero analizar, brevemente, desde la perspectiva de diversas situaciones que pueden suceder y desde la óptica del socorrista.

El bañista que desafía la prohibición del baño con bandera roja

Imaginemos que Pedro, habiendo visto la bandera roja y teniendo consciencia de su significado, entra en el agua y, debido al estado del mar, no puede salir y necesita ser rescatado. Del anterior supuesto parece evidente que Pedro ha cometido un acto imprudente ya que la bandera roja podría ser equiparable a una señal de prohibido y éste, con el conocimiento de lo que representa la bandera, entra y asume la probabilidad de ponerse en peligro.

Nadie será responsable de su autopuesta en peligro, salvo él mismo. Y, además, se expone a recibir una -probablemente muy cuantiosa- sanción económica que cada vez más ordenanzas municipales contemplan para estos casos.

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Imagen: Diario Informacion

¿Y si el Socorrista fallece durante el rescate?.

Pero no sólo eso, sino que pudiera darse el caso de que el socorrista de la playa al advertir este hecho, decidiese ir al rescate y, como consecuencia, fallezca en el rescate y el bañista no.

En principio, no podríamos negar de facto que la conducta del bañista no sólo habría puesto en peligro su propia vida sino que, por su comportamiento, obviando la bandera roja, habría influido en el fallecimiento del rescatador. Ahora bien, ¿sería imputable la muerte del socorrista a la conducta del bañista?.

En mi opinión no es tan fácil delimitar, a efectos jurídico-penales, que la conducta del bañista sea la causa directa del fallecimiento del socorrista y ello porque es el socorrista quien decide ir al rescate, conociendo la existencia de bandera roja y, por su formación, sabe más aun que el bañista, los riesgos del agua enfurecida y aún así ha decidido ponerse en peligro conscientemente, aunque sea por salvar a un tercero.

No obstante, desde el punto de vista civil, la familia del socorrista fallecido sí que podría formular una demanda contra el bañista por su negligente comportamiento, solicitando la correspondiente indemnización.

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Imagen: Diario Información

La decisión del Socorrista ante una situación de peligro para su vida.

Dicho esto, es necesario plantear esta cuestión: ¿cuál debería ser la conducta del socorrista ante un salvamento que pueda poder en grave peligro su vida?

Y ésta debe ser, sin lugar a dudas, poner en marcha a los recursos de salvamento que tengan los medios suficientes para llevar a cabo el rescate sin poner en peligro más vidas. Debe activar su protocolo operativo de trabajo y en caso de que éste no sea suficiente, debería llamar al 112 o similares para que a través del apoyo que sea necesario (embarcación, helicóptero, etc.) procedan a extraer al bañista, reduciendo el peligro sobre la vida del rescatador.

La conducta descrita en el párrafo anterior queda delimitada y viene amparada por los artículos 195.1 y 2 del Código Penal, relativos a la omisión del deber de socorro, donde se propone pena, por un lado, “para aquel que no socorriere a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio(…)” y, por otro lado, para “el que, impedido de prestar socorro, no demande con urgencia auxilio ajeno”.

Es decir, el Código Penal ofrece las respuestas sobre la conducta del socorrista en un caso de bandera roja. Si esta en peligro su vida o su conducta de rescate puede conllevar un riesgo grave para su vida, no tendrá el deber de actuar y, en el caso de no poder prestar socorro directo, deberá solicitar con urgencia auxilio a otros operativos.

Por ello es necesario que los protocolos de trabajo y actuación de los operativos de cada playa estén redactados de manera clara y establecidos por escrito, y sean conocidos por todos los socorristas del equipo para saber qué operativo es el necesario en cada caso y cuándo iniciar los trámites para su activación, de manera que la toma de decisiones se vea facilitada a la hora de responder ante situaciones como las descritas. De igual manera, debe de existir, por ejemplo, un registro de los cambios de banderas, en el que consten las horas y los motivos del cambio.

En este sentido, hay que mencionar que lo anterior es teoría y ante un proceso judicial por omisión del deber de socorro lo importante no es lo que realmente sucedió, sino lo que se pueda probar y, con ésta premisa, habrá que demostrar -en el caso del socorrista que decidió no rescatar- que estaba la bandera roja; que era peligroso iniciar un rescate por agua con los medios que el socorrista tenía disponibles, y que tomó otras medidas para llevar a cabo el rescate con garantías. El problema y una posible condena surgirán si no se hace nada.

JavierReguera

Javier Reguera Gómez
Abogado especialista en Derecho Penal
www.regueraabogados.com

Porqué tus hijos no deben usar manguitos.

 

 

Cuando empieza la temporada veraniega y todo el mundo inunda playas y piscinas, el Socorrista que llevo dentro empieza a echar humo cuando veo a los niños flotando en la piscina con manguitos, flotadores, chalecos o cualquiera de esos artilugios flotantes que venden en los baratillos.
¿Por qué me enervo?. Como profesor de natación y de socorrismo, puedo afirmar que el hecho de que tus hijos utilicen flotadores o manguitos es una de las cosas más peligrosas que puedes hacer con ellos en el agua.

Fuente de la imagen: www.lne.es

Cuando ponemos manguitos o flotadores a un niño en el agua ocurren dos cosas:

1 – El niño tiene una falsa sensación de confianza. Empiezan a creer que ya son capaces de nadar y por tanto, no aprenden a flotar por sí mismos.
2 – Los padres y adultos tenemos una falsa sensación de seguridad.

 

Ya sé que lo más sencillo es darle al niño uno de estos artilugios mientras te sientas en la terraza o en la silla de playa y lees o charlas con tus amigos, pero hasta que tu hijo pueda estar seguro en el agua por sí mismo, tu sitio es: a su lado en la piscina. Me da igual si se te estropea al maquillaje o el peinado; hace mucho sol; hoy no te has afeitado; el bikini te hace culo o ese bañador bermuda tan moderno te marca barriga.

Hasta que tu hijo sea completamente autónomo en el agua, tu prioridad número uno en la piscina y en la playa es estar en el agua con él, ayudándole a aprender cómo flotar, usar sus brazos y piernas para desplazarse, meter la cabeza y hacer burbujas.

Fuente Imagen: http://www.hogar.mapfre.es/hogar/seguridad-en-casa/1978/seguridad-ninos-piscinaFuente de la magen: http://www.hogar.mapfre.es/hogar/seguridad-en-casa/1978/seguridad-ninos-piscina

Lo que, día tras día, veo en todas las piscinas es padres y madres poniendo manguitos sus hijos como un sustituto de la supervisión adulta en el agua. He perdido la cuenta de cuántas veces me he dado cuenta de que era el único adulto al lado del agua con mis hijos, rodeados de un montón de niños con chismes flotantes, mientras sus padres están charlando, leyendo, mirando el móvil muchos metros más allá, o en el bar.
Soy un aguafiestas, lo sé; pero eso es totalmente inaceptable. Entiende por qué.
La realidad es que los manguitos pueden hacer que el niño se quede bajo el agua a poco que se escurran del codo, algo que es lo más fácil que suele ocurrir, poe ejemplo, cuando saltan al agua desde el borde (aunque se los hayas puesto muy apretados).
Tu hijo enseguida da por sentado que puede estar en la piscina sin que estés tú, pero no que lo sabe es que no podrá nadar sin las ayudas flotantes. Con ellas sólo perciben que “pueden” nadar. Y eso abre la ocasión a que decidan entrar en el agua cuando tú no estés a su lado, lo que puede tener consecuencias mortales.
Los manguitos fuerzan al niño a una posición vertical, que es la manera más ineficiente de nadar. Los chalecos salvavidas homologados son bastante mejor, pero no dejan de ser poco menos que una muleta para un padre que no está al alcance del brazo de sus hijos. Los niños tienen que aprender cómo nadar y flotar horizontalmente y con ayudas flotantes nunca lo hacen.

¿Qué es lo que tu hijo necesita aprender sobre cómo estar seguro en el agua?.

1 – NUNCA ha de entrar en el agua sólo si no hay un adulto. NUNCA. !Y NO HAY EXCEPCIONES!.
2 – El único soporte de flotación tiene que ser él mismo o la ayuda de un adulto. Sin flotadores, manguitos, chalecos, etc.
3 – Si otro niño, un juguete, el perro, etc. cae en el agua, tiene que buscar un adulto para que les ayude. En la piscina de casa o de la urbanización, la playa o en cualquier otro sitio dónde haya agua.

 

Entonces te preguntarás: ¿tengo que enseñar a mis hijos a entrar en el agua sin ayudas flotantes?. Pues no. Permíteme explicarlo.

Tus hijos necesitan aprender a nadar. Incluso si no vives en una zona donde haya muchas áreas acuáticas, aprender a nadar es muchísimo más importante que aprender a montar en bicicleta o cualquier otro deporte que puedas imaginar y al que seguro dedicáis un tiempo considerable. Es una habilidad de supervivencia. Y ellos tienen que saber cómo auto-rescatarse si caen en una piscina o cualquier otro medio acuático. ¿Cómo?. Siendo capaces de flotar, nadar hasta la orilla y poder salir por sí mismos. Y no van a aprenderlo si lo único que hacen es jugar en el agua con los manguitos. Sólo podrán adquirir seguridad en el agua sin ayudas flotantes y bajo la ayuda y supervisión directa de un adulto.

En realidad, si estas yendo a la playa o piscina este verano y tus hijos todavía no tienen esta clase de seguridad en el agua, debes invertir un poco de tiempo y dinero en llevarles a clases de natación. Dependiendo de cada niño, a partir de 2 años ya están preparados para aprender a flotar y desplazarse unos metros en el agua. Antes de esa edad, hay clases especializadas, pero lo que de verdad necesitan es jugar y familiarizarse con el agua, y siempre de la mano de un adulto.
La única excepción para utilizar ayudas flotantes es cuando estamos en grandes masas de agua, como el mar, embalses o ríos. Aquí sí que es recomendable utilizar un chaleco salvavidas homologado apropiado a su talla y peso como medida de seguridad contra el ahogamiento. Pero insisto en que, aún así, debes estar al alcance de tu mano, lo que refuerza la regla de que mientras no sepan nadar, tienen que estar siempre con un adulto.

¿Y qué es saber nadar seguro?.

Cuando un niño puede nadar de forma independiente, es capaz de flotar por sí mismo, contener la respiración, sumergir la cabeza, salir de la piscina el sólo y se encuentra a gusto en el agua.

Cuando adquiere estas habilidades, podemos relajar un tanto la regla de estar al alcance de nuestra mano, pero nunca, nunca, abandonar la supervisión.
Después de años de estar en el agua con mis dos hijos en todas las sesiones de piscina y playa y de llevarles a clases de natación, mis hijos dieron ese salto evolutivo. Los dos se apuntaron a un equipo de natación para entrenar y desde siempre se han sentido como pez en el agua.
Pero antes de eso, siempre me habrás visto dentro del agua sosteniéndolos o jugando con ellos a tirarse y salir nadando hasta el borde. O sentado en el borde de la piscina pequeña o grande mientras se divertían cuando eran más mayores, pero siempre con los ojos en la piscina.

Era, y sigo siendo el Socorrista Personal de mis hijos y nunca confié su vida a que el Socorrista de la piscina tuviese que intervenir en el caso de que resbalasen o chocasen con otro niño y quedaran sumergidos, empezando a ahogarse por mi desidia o falta de supervisión.
Y, por cierto, seguro que con este calor se está mejor dentro del agua jugando con tus hijos que sudando al sol en el borde de la piscina.

PD: Además, un estudio de la Unión de Consumidores de Extremadura pone de manifiesto que los flotadores y manguitos incumplen la normativa. 

P.D. 2: A raiz de esta entrada hemos recibido muchos comentarios y consultas en Twitter. Los manguitos, churros y otras ayudas flotantes se utilizan habitualmente en las clases de natación, para que se sientan cómodos al principio, o para adquirir mejor determinadas habilidades, pero siempre con un objetivo docente claro. Si tienes dudas, observa y pregunta al monitor. Si no te convence, busca otro curso que sí trabaje estas habilidades básicas de supervivencia.

Consulta la página de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil

Adaptación libre de http://renomomsblog.com/2015/06/09/why-water-wings-are-the-devil/

¿Por que enseñamos Socorrismo a las mujeres de África?

Nile Swimmers (Los nadadores del Nilo) es una organización británica que trabaja con programas de formación en países de ingresos bajos y medios, desarrollando las habilidades básicas necesarias para construir una estrategia sostenible de prevención de ahogamiento a largo plazo, enseñando a las personas a mantener a sus comunidades seguras en torno al agua. 

El agua en África es una bendición y al tiempo un recurso escaso. Sus habitantes tienen contacto con el agua a diario, sea en un pozo en el desierto sahariano o lavando la ropa o bañándose en las cuencas de grandes ríos, como el Nilo, que suponen la cosecha o la desgracia; la prosperidad o la miseria. Y también la muerte. A pesar de la fama de buenos nadadores que siempre han tenido los africanos, el ahogamiento es una epidemia real, de la que mueren más personas que de malaria, por ejemplo. Y muchos son niños.  

El trabajo que hace Nile Swimmers es enorme, formando a personas y comunidades para lograr que su relación con el agua sea más segura. Y a veces las estrategias chocan con prejuicios y barreras culturales, sociales y religiosas difíciles de sortear. 

Becky Sindall, la primera mujer instructora de Nile Swimmers ha escrito una entrada en su blog dónde explica de manera meridianamente clara una de las tácticas que utilizan para cambiar esta situación y conseguir resultados mucho más profundos y duraderos: enseñando a las mujeres.

No hemos podido resistirnos a traducir esta entrada:

Poco antes de regresar de mi último viaje a Sudán me preguntaron: “¿Por qué se le enseña a las mujeres a estos cursos? Hay muchas mujeres en Sudán y son un gran problema. Todas quieren ir a cursos de formación y luego cuando han terminado, se casan y tienen hijos. Nunca harán nada con las cosas que les enseñamos “.
Esta pregunta me irritó. Es cierto que todas las mujeres que he conocido están interesados en mejorar sus vidas y que la educación se ve invariablemente como el camino a una vida mejor. Es cierto que la gran mayoría de estas mujeres se casan y tienen hijos. Pero no he visto ninguna evidencia de que no hacen nada con lo que han aprendido.
Hillary Clinton dijo en en una conferencia en 2011: “Todos los estudios demuestran que cuando una mujer recibe tan sólo un año de escolarización, sus hijos tiene menos probabilidad de sufrir enfermedades o hambre, y más oportunidades de ir a la escuela. Ya conocen el proverbio: Si enseñas a pescar a un hombre, comerá toda la vida. Pero si enseñas a una mujer a pescar, alimentará a todo el pueblo”.

Y por lo que he visto, esta frase está mucho más cercana a la realidad.
De los ocho participantes del Programa de Supervivencia Acuática seleccionados para convertirse en Maestros Instructores, seis son mujeres. Y uno de los criterios de selección fue la excelencia en transmitir los mensajes de seguridad acuática básica a sus comunidades.
Al menos la mitad de las mujeres que asistieron a los cursos de Mujeres Socorristas habían asistido a la universidad para convertirse en maestras y trabajaban como monitoras de natación. Ya estaban transmitiendo las habilidades vitales a otros. Todas querían llegar a ser Socorristas para conseguir que más mujeres tengan piscinas más seguras, aprendiendo lo que ellas consideran como una habilidad vital y que muchas mujeres sudanesas no poseen.
Los informes internacionales de desarrollo demuestran que la manera de mejorar la vida de los niños es mediante la mejora de la educación y la vida de sus madres. Las mujeres reinvierten esa mejora en una gran medida en sus familias y en sus comunidades. Por otra parte, en una sociedad marcada por la segregación basada en el género, los mensajes sobre la seguridad del agua y la prevención del ahogamiento nunca llegarán a todo el mundo si la mitad de la población está excluida de las lecciones que enseñamos, sólo por ser mujeres.
Sudán está cambiando y hemos visto una y otra vez que esos cambios están siendo impulsados por mujeres fuertes y decididas que han recibido las herramientas para marcar la diferencia entre los que les rodean.

Esto es por lo que enseñamos a las mujeres.

Tecnología en Socorrismo: ¿sí o no?, ¿cómo y cuándo?.

Fuente: http://www.zonamovilidad.es

Fuente: http://www.zonamovilidad.es

Hace ya tiempo que la tecnología quiere irrumpir con fuerza en el mundo del Socorrismo Acuático, un sector en el que los desarrollos tecnológicos no han tenido aparentemente mucho peso específico. Aunque los Socorristas profesionales llevamos muchos años utilizando embarcaciones, material de rescate y apoyo, entre otros, las principales innovaciones de los últimos años se han centrado su mejora, pero los avances basados en desarrollos tecnológicos y la incorporación de sistemas basados en computación o control a distancia, apenas están empezando a incorporarse al sector.

Vamos a recopilar las varias líneas de trabajo que existen y que podemos resumir en las siguientes:

 

Detección temprana de la víctima en riesgo o situación de ahogamiento
Basados en dispositivos de visión artificial o detección por cámaras asistidas por computador, estos sistemas analizan el comportamiento de los nadadores para determinar si pueden estar en riesgo de sufrir un proceso de ahogamiento. Su funcionamiento está basado en parámetros como la velocidad de desplazamiento, la profundidad a la que se encuentra el nadador y su pauta de movimientos, que se comparan con unos valores predeterminados. En caso de detectarse esta situación, una alerta avisa a los Socorristas del dispositivo para una intervención inmediata.

Fuente:  http://www.poseidonsaveslives.com/

Fuente: http://www.poseidonsaveslives.com/

Hay al menos dos sistemas que llevan en el mercado varios años y en pleno funcionamiento: el francés Poseidon y el noruego: SwimEye  (que se presentó en primicia en españa en SICOD en 2014) Ambos se utilizan en piscinas y requieren la instalación de sistemas complejos de cámaras, ordenadores y dispositivos de control, información y aviso para los Socorristas.
Funcionan como un apoyo al Socorrista profesional, reduciendo el tiempo para la detección de las posibles víctimas y su rescate por los Socorristas del operativo. Al reducir el tiempo de intervención y por tanto el progreso de la situación de ahogamiento, se mejora el pronóstico de las víctimas.

Fuente: http://www.davo.no/english/products.php

Fuente: http://www.davo.no/english/products.php

Sus principales limitaciones son que requieren sistemas complejos y de coste elevado, que sólo son realmente operativos en piscinas y que los algoritmos en los que están basados para determinar las situaciones de alerta, aunque han avanzado exponencialmente, todavía tienen un amplio margen de mejora.

Hace unos meses un proyecto iniciado por estudiantes de la Universidad de Zaragoza se alzó con el prestigioso James Dyson Award. Cuatro estudiantes de diseño industrial y desarrollo de producto crearon “SURI“, un producto tecnológico cuyo objetivo es ayudar a los socorristas en la identificación de posibles víctimas para facilitar su rescate, basándose en cómo los suricatos controlan grandes extensiones de terreno cuando salen a alimentarse.

Fuente: http://www.jamesdysonaward.org/es/projects/suri/

Fuente: http://www.jamesdysonaward.org/es/projects/suri/

El sistema se compone de tres instrumentos: una cámara fija vigía que se instala en el puesto del socorrista y abarca toda su zona de control, y una tableta o iPad en la que se instala una aplicación móvil que monitoriza a todos los bañistas y lanza una alerta en el momento que presenten movimientos irregulares o exceso de tiempo bajo el agua. Por último, unas gafas de buceo con una pequeña pantalla incorporada y comunicada por wifi, permiten mantener la visión del ahogado, así como su posición, en todo momento, para evitar que se pueda perder de vista a la víctima cuando el socorrista acude corriendo al rescate. Todavía está en fase de desarrollo.

 

Dispositivos personales de detección de situación de ahogamiento

Se trata de pequeños dispositivos wearables” que puede llevar el nadador en la muñeca, cabeza o cuello durante el baño y que se activan cuando el tiempo que pasa sumergido supera unos límites pre-establecidos, activando un sistema de alarma situado junto al Socorrista, o si se utiliza en otros entornos, como por ejemplo niños en piscinas domésticas o comunitarias no vigiladas, alertar a un adulto no entrenado de una posible situación de peligro de ahogamiento.

Fuente: Swimmband

Fuente: Swimmband

Este sistema puede también indicar la posición de la víctima en el agua, lo que facilita al Socorrista su localización dónde haya mala visibilidad en el agua, especialmente en entornos naturales (ríos, lagos, playas).
Hay varios dispositivos más o menos similares:
Iswimband
The Seal, Swim safe

Safety Turtle

Fuente: http://www.sealswimsafe.com

Fuente: http://www.sealswimsafe.com

Las ventajas de estos sistemas son su ligereza, ya que pueden llevarse en el cuello o la muñeca y que al utilizarse en combinación con teléfonos móviles o pequeños dispositivos son susceptibles de usarse en cualquier lugar, siendo especialmente indicados como una seguridad adicional para la supervisión de los niños en entornos domésticos, aunque no sustituyen en ningún caso la supervisión adulta.

Intervención rápida de apoyo al rescate en el agua

Básicamente son sistemas que logran un desplazamiento muy rápido hasta la situación de la víctima y que pueden proporcionarles apoyo y flotación mientras el Socorrista en servicio llega para completar el rescate. Hasta el momento hay dos tipos de sistemas cuyo objetivo primordial es reducir el tiempo de llegada hasta la víctima.

– Pequeñas embarcaciones teledirigidas:

El más desarrollado hasta el momento es E.M.I.L.Y (Emergency Integrated Lifesaving Lanyard), de la empresa Hydronalix (Arizona, USA), una especie de pequeña moto acuática radio-controlada con propulsión eléctrica capaz de llegar muy rápidamente hasta la víctima y que ésta pueda agarrarse a las cuerdas que la rodean, similar a un flotador salvavidas motorizado. Si la víctima es capaz de sujetarse, el dispositivo puede remolcarla hasta la orilla o mantenerla a flote mientras llega ayuda. El coste de EMILY es de unos 4.000 €.

Fuente: http://emilyrobot.com/emily/

Fuente: http://emilyrobot.com/emily/

Recientemente, el Center for Robot-Assisted Search and Rescue (CRASAR) de la Universidad de Texas ha donado dos de estos dispositivos a los voluntarios griegos que están trabajando con los refugiados que llegan a las islas griegas por mar.

– Drones con dispositivos de flotación personal (PFD):

El pasado verano la Fundación Vodafone patrocinó la puesta en marcha de un programa de drones “socorristas”, que la empresa Trabajos Condron ubicó en varias playas de España, concretamente en las playas de Cabopino (Marbella), Ribadesella (Asturias), Isla (Cantabria), Cartagena (Murcia) y Benalmádena (Málaga) con pilotos formados por AESA (Agencia Española de Seguridad Aérea).

Fuente: www.efetur.com Cedida por Vodafone

Fuente: www.efetur.com Cedida por Vodafone

El funcionamiento consiste en un dron teledirigido que porta un flotador salvavidas, tubo de rescate o similar, que al llegar a la víctima se deja caer para que ésta pueda agarrarse y mantenerse a flote mientras llega el Socorrista para su rescate. El coste estimado para la temporada de verano es de unos 6.000€ para el dron y el operador. Según las noticias aparecidas en la prensa, tan sólo ha sido necesario que intervinieran una vez para auxiliar a una víctima.

En ambos casos, las ventajas son la rapidez en la llegada hasta la víctima, que recibe un apoyo a la flotación que la permite mantenerse hasta la llegada del Socorrista. Evidentemente, sólo son efectivos si la víctima está en una situación en la que le sea posible agarrarse al dispositivo flotante y para ello es esencial que en primer lugar, se detecte e identifique que se está produciendo la situación de riesgo de ahogamiento, evidentemente, ello requiere que haya un operativo de Socorristas Profesionales.
De acuerdo con la secuencia de acontecimientos que se producen en un ahogamiento , las víctimas sólo son capaces de sujetarse al dispositivo flotante en los primeros momentos. Pasados apenas uno o dos minutos desde el incidente que desencadena la situación de ahogamiento, las victimas entran en una situación en la que ya son incapaces de agarrarse y mantenerse a flote incluso teniendo la ayuda flotante disponible.

– Dispositivos personales para el Socorrista

En el pasado SICOD2014 se presentó el dispositivo ASAP Watercraft, diseñado por Roos Kemp y que consiste en una especie de pequeña tabla de surf con propulsión eléctrica para un Socorrista que permite que el rescatador se aproxime a la víctima con gran rapidez. Las ventajas de este equipo frente a las embarcaciones o motos de agua es su pequeño tamaño y peso que la hacen fácilmente portable por el Socorrista mientras patrulla y su inmediata puesta en funcionamiento. Los prototipos fueron probados con excelentes opiniones por Socorristas australianos el pasado verano.

Fuente: http://www.asapwatercrafts.com

Fuente: http://www.asapwatercrafts.com

 

Otros desarrollos y dispositivos personales

Hay otros productos ya en comercialización, o en vías de desarrollo, que abordan líneas de trabajo diferentes que no son totalmente tecnológicas como tan, pero que recojo en la entrada atendiendo a las sugerencias recibidas, como por ejemplo, dispositivos personales que llevan un flotador o similar de inflado rápido y que permiten que una víctima en problemas pueda sostenerse en el agua cuanto tiene un problema y poder volver flotando a la orilla o mantenerse mientras recibe ayuda.

Por ejemplo, SwimIT, se está haciendo popular entre los nadadores de Triatlon por su ligereza y facilidad de uso.

Fuente: http://www.theswimit.com/

Fuente: http://www.theswimit.com/

Existen otros desarrollos diseñados para la seguridad de los niños más pequeños, tanto en la bañera como en las piscinas domésticas, así como alarmas de caída al agua y similares, que creo merece la pena revisar en una entrada aparte.

 

Tecnología en Socorrismo: ¿sí o no?, ¿cómo y cuándo?.

Algunos de los desarrollos comentados aportan ventajas que pueden ser relevantes a la hora de abordar una situación de ahogamiento: Reducir el tiempo de detección de un incidente o facilitar la llegada de apoyo flotante son factores que sin duda contribuyen a mejorar la respuesta y el pronóstico de la víctima rescatada. Emplear este tipo de sistemas especializados en estas tareas puede ser muy útil dentro de un operativo de Socorrismo.

Y esa, a nuestro juicio, es la clave para determinar la conveniencia o no de su empleo: hacerlo siempre dentro de un operativo de Socorrismo Profesional, puesto que, de otro modo no tiene sentido su utilización.
Los Socorristas y los operativos de Socorrismo profesional realizan un conjunto de tareas muy amplio que van desde la educación, la prevención, eliminación de riesgos hasta la reanimación de un ahogado, pasando por la vigilancia, detección, intervención y rescate, prestación de los primeros auxilios y reanimación, coordinación con los servicios de emergencia, por citar algunas.
Cuando se plantea un operativo, por ejemplo para la temporada de verano de una playa, se tiene que contar con el personal y el equipamiento necesarios para las circunstancias, ocupación y características de la zona en la que se interviene y creo que la práctica totalidad de los Socorristas profesionales deseamos un operativo correctamente diseñado, bien equipado con material “convencional” de rescate e intervención, con el apoyo de embarcaciones o moto acuáticas que se estime necesario conforme a esas características.

Hace unos días un periodista me preguntó cuál era el mejor dispositivo de rescate para una playa. Mi contestación fue que ningún sistema puede, por el momento, cubrir la variedad de tareas que realiza un Socorrista bien preparado dentro de un operativo bien diseñado y equilibrado, en cuanto a su flexibilidad, capacidad de interpretación, respuesta y reacción ante las diversas situaciones.

En mi opinión, todos estos dispositivos son útiles y seguramente se irán incorporando progresivamente en la medida que progresen, aumentando su eficacia y reduciendo su coste. El error es poner los dispositivos, -como por ejemplo los drones-, por delante del propio operativo de playa o defender una estrategia basada en ellos, en detrimento del servicio de Socorrismo, que se ha demostrado válido, eficaz y mucho más rentable en términos de vidas salvadas.
Si analizamos la relación coste/beneficio que aportan los desarrollos tecnológicos veremos que, como se ha anunciado estos días, emplear casi 18.000€ en el operativo de playas de Torrevieja anunciando que “sustituirán a los Socorristas“, supone el coste de la contratación de 3 Socorristas Profesionales para todo el verano.

La utilización de este tipo de dispositivos, por su precio, limitaciones y alta especialización, debe de estar muy al final de la lista de necesidades de un operativo e incluirse únicamente siempre y cuando el resto de puntos cruciales estén debidamente cubiertos. El ajuste que los presupuestos han sufrido en los últimos años y que ha hecho que algunos operativos hayan estado incluso al borde de la precariedad en muchos aspectos tampoco van a facilitar su incorporación, al menos por el momento.

Luis Miguel Pascual
Director Técnico ESS.

Hablando de seguridad acuática en El Pontón Alto en RTVCYL

Hace unos días nuestro Director Luis Miguel Pascual fue entrevistado por Televisión Segovia en relación con el baño en el embalse de El Pontón Alto, situado entre Segovia y La Granja de San Ildefonso y también sobre consejos para un baño seguro y las acciones de prevención del ahogamiento infantil que la Escuela Segoviana de Socorrismo está llevando a cabo durante este año.