Un estudio canadiense halla que es más probable ahogarse en las áreas rurales. Drowning More Probable in Rural Areas, Study Finds

 

Fuente: HealthDay News

Un estudio canadiense halla que es más probable ahogarse en las áreas rurales

Los residentes son más propensos a estar cerca de aguas abiertas y menos propensos a haber tomado lecciones de natación, apuntan los investigadores

Las personas en áreas rurales tienen tres veces más probabilidades de ahogarse que las que viven en las ciudades, halla un nuevo estudio canadiense. Esto podría deberse a que es más probable que los residentes rurales estén cerca de aguas abiertas y menos probable que hayan tomado una clase de natación, según investigadores del Hospital St. Michael, en Toronto.

Sus hallazgos, de un análisis de los incidentes de ahogamientos en la provincia de Ontario entre 2004 y 2008, aparecen en una edición reciente de la revista International Journal of Aquatic Research and Education. Un segundo estudio de investigadores del St. Michael halló que la mayoría de los ahogamientos ocurrieron en lugares públicos, como las aguas abiertas, los centros recreativos o los parques. Aún así, cuatro de cada cinco ahogamientos ocurren sin testigos, según el estudio, que fue publicado hace poco en la revista Canadian Journal of Emergency Medicine.

Los investigadores también hallaron que los transeúntes realizan RCP en la mitad de todos los ahogamientos, pero apenas en una tercera parte de todos los demás tipos de paro cardíaco. Esto podría deberse al hecho de que la mayoría de canadienses aprenden primero la RCP en las clases de natación, y es más probable que asocien el ahogamiento con la RCP, sugirieron los investigadores.

A pesar de ser más propensos a recibir RCP, las probabilidades de supervivencia del 5 por ciento de una víctima de ahogamiento es igual de baja que en todos los demás tipos de paro cardíaco. Este hallazgo muestra que hay que hacer más por mejorar las probabilidades de supervivencia de las víctimas de ahogamiento, apuntó en un comunicado de prensa del hospital el autor del estudio, Jason Buick. “Podemos mejorar la supervivencia al enfatizar la importancia de proveer RCP y al enseñar a más personas a hacerlo”, señaló Buick. También aconsejó a las personas nadar en lugares públicos donde sea más probable que haya salvavidas u otras personas.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: St. Michael’s Hospital, news release, November 2013

Drowning More Probable in Rural Areas, Study Finds

Residents are more likely to be around open water and less likely to have taken swimming lessons, researchers say.

People in rural areas are nearly three times more likely to drown than those who live in cities, a new Canadian study finds. This may be because rural residents are more likely to be around open water and less likely to have taken swimming lessons, according to the researchers at St. Michael’s Hospital in Toronto.

Their findings — from an analysis of drowning incidents in the province of Ontario between 2004 and 2008 — appeared recently in the International Journal of Aquatic Research and Education.

A second study by the St. Michael’s researchers found that most drowning incidents occur in public places, such as open water, recreation centers or parks. Even so, four out of five drownings happen without a witness, according to the study, which was published recently in the Canadian Journal of Emergency Medicine.

The researchers also found that bystanders perform CPR in half of all drowning events, but only for one-third of all other cardiac arrests. This may be due to the fact that most Canadians first learn CPR in swimming classes and are more likely to associate drowning and CPR, the researchers suggested.

Despite being more likely to receive CPR, a drowning victim’s 5 percent chance of survival is as low as all other types of cardiac arrest. This finding shows that more needs to be done to improve the survival chances of drowning victims, study author Jason Buick said in a hospital news release.

“We can improve survival by emphasizing the importance of providing CPR and by teaching more people to perform it,” Buick said. He also advised people to swim in public places where it’s more likely that there will be lifeguards and other people.

 

IJARE Volume 7, Issue 4, November, Original Research

Differences in Drowning Rates Between Rural and Non-Rural Residents of Ontario, Canada

The objective of our study was to determine if rural residence was associated with an increased risk of drowning in Ontario, Canada. We conducted a retrospective cohort study of all unintentional drowning deaths in Ontario, Canada from 2004–2008. Age-adjusted mortality rates for males and females living in rural and nonrural areas were calculated using direct standardization, with non-rural residents as the reference population. We identified a total of 564 unintentional drowning deaths. The majority (89%) of fatal drowning victims were male, and 75% percent of victims were from non-rural areas. Excluding bathtub drowning deaths, the age-adjusted drowning mortality rate was significantly higher for both males (rate ratio 2.8; 95% CI, 2.3–3.4) and females (rate ratio 2.8; 95% CI, 1.5–5.0) from rural compared with non-rural areas. In Ontario, rural residence was associated with an increased risk of unintentional drowning.

Keywords: drowning/near drowning, water safety, aquatic risk management

Posición de la EMS sobre la utilización del tablero espinal.

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Por su interés hemos traducido el Comunicado de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo.

RESUMEN

Esta es la posición oficial de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo (TEL).

Palabras Clave: columna vertebral. Tablero espinal, EMS, posición oficial, NAEMSP; ACS-COT.

Publicado en : PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

La Asociación Nacional de Médicos de EMS y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos creen que:

– El TEL es utilizado comúnmente por los servicios de emergencias médicas (EMS) para intentar proporcional una inmovilización espinal rígida. Sin embargo, sus beneficios están en gran parte sin probar.

– El TEL puede inducir dolor, agitación en el paciente y compromiso respiratorio. Además, puede disminuir la perfusión tisular en los puntos de presión, llevando al desarrollo de úlceras por presión.

– La utilización de TEL para la inmovilización espinal durante el transporte debe ser sopesado, de tal manera que los beneficios potenciales superen a los riesgos.

– Los pacientes apropiado para ser inmovilizados con un tablero espinal pueden incluir aquellos con:

  • – Traumatismos directos y alteración del nivel de consciencia.
  • – Dolor o sensibilidad espinal.
  • – Afección neurológica (p.e.: Entumecimiento o debilidad motora).
  • – Deformidad anatómica de la espina dorsal.
  • – Lesiones por mecanismo de alta energía y cualquiera de los siguientes:
  • – Intoxicación por alcohol o drogas.
  • – Incapacidad para comunicarse.
  • – Lesiones distractoras o dolorosas que enmascaran otras posibles lesiones.

– Los pacientes cuya inmovilización con un TEL no es necesaria, incluyen los siguientes:

  • – Nivel de consciencia normal (Escala de Coma de Glasgow (GCS) 15)
  • – Sin sensibilidad espinal ni anormalidad anatómica.
  • – Sin lesiones distractoras.
  • – Sin intoxicación.

– Los pacientes con heridas penetrantes en la cabeza, cuello o torso, sin evidencia de lesión espinal, no deben ser inmovilizados con un TEL:

– Se puede mantener la precaución frente a posibles lesiones espinales mediante al aplicación de un collarín cervical rígido y asegurando firmemente al paciente en la Camilla del EMS, y pueden ser más apropiados para:

  • – Pacientes que en el suceso se clasifican como ambulatorios.
  • – Pacientes que deben ser transportado por un tiempo prolongado, sobre todo antes de la transferencia entre unidades.
  • – Pacientes para los que un TEL no está indicado.

– Independientemente de si se utiliza o no un tablero, la atención a las debidas precauciones respecto a la columna vertebral entre los pacientes en riesgo es de suma importancia. Incluyen la aplicación de un collarín cervical, la fijación adecuada en la camilla, minimizar los movimientos y traslados, y el mantenimiento de la estabilización en línea durante cualquier movimiento o traslado que sean necesarios.

– La educación del personal de campo de EMS debe incluir la evaluación del riesgo de lesión medular en el contexto de las opciones para proporcionar las precauciones necesarias en caso de lesión espinal.

– En los protocolos o planes para promover un uso prudente de los tableros largos durante la atención prehospitalaria deben participar el mayor número posible de partes implicadas en el sistema de trauma y EMS.

– Los pacientes deben ser retirados del TEL tan pronto como sea posible en un servicio de urgencias.

Aprobado por el Comité de Directores de la National Association of EMS Physicians Board of Directors el 17 de Diciembre de 2012.

Aprobado por el American College of Surgeons Committee on Trauma el 30 de Octubre de 2012.

Recibido el 15 de Enero de 2013. Aceptado para publicación el 15 de Enero de 2013

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

Ver el Texto Original en Pfd

POSITION STATEMENT:

EMS SPINAL PRECAUTIONS AND THE USE OF THE LONG BACKBOARD

National Association of EMS Physicians and American College of Surgeons Committee on Trauma

ABSTRACT

This is the official position of the National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma regarding emergency medical services spinal precautions and the use of the long backboard.

Key words: spine; backboard; EMS; position statement; NAEMSP; ACS-COT.

PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

The National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma believe that:

– Long backboards are commonly used to attempt to provide rigid spinal immobilization among emergency medical services (EMS) trauma patients. However, the benefit of long backboards is largely unproven.

– The long backboard can induce pain, patient agitation, and respiratory compromise. Further, the backboard can decrease tissue perfusion at pressure points, leading to the development of pressure ulcers.

– Utilization of backboards for spinal immobilization during transport should be judicious, so that the potential benefits outweigh the risks.

– Appropriate patients to be immobilized with a backboard may include those with:

  • – Blunt trauma and altered level of
  • – Spinal pain or tenderness
  • – Neurologic complaint (e.g., numbness or motor weakness)
  • – Anatomic deformity of the spine
  • – High-energy mechanism of injury and any of the following:
  • – Drug or alcohol intoxication
  • – Inability to communicate
  • – Distracting injury

– Patients for whom immobilization on a backboard is not necessary include those with all of the following:

  • – Normal level of consciousness (Glasgow Coma Score [GCS] 15)
  • – No spine tenderness or anatomic abnormality
  • – No neurologic findings or complaints
  • – No distracting injury
  • – No intoxication

– Patients with penetrating trauma to the head, neck, or torso and no evidence of spinal injury should not be immobilized on a backboard.

– Spinal precautions can be maintained by application of a rigid cervical collar and securing the patient firmly to the EMS stretcher, and may be most appropriate for:

– Patients who are found to be ambulatory at the scene

– Patients who must be transported for a protracted time, particularly prior to interfacility transfer

– Patients for whom a backboard is not otherwise indicated

– Whether or not a backboard is used, attention to spinal precautions among at-risk patients is paramount. These include application of a cervical collar, adequate security to a stretcher, minimal movement/transfers, and maintenance of inline stabilization during any necessary movement/transfers.

– Education of field EMS personnel should include evaluation of the risk of spinal injury in the context of options to provide spinal precautions.

– Protocols or plans to promote judicious use of long backboards during prehospital care should engage as many stakeholders in the trauma/EMS system as possible.

– Patients should be removed from backboards as soon as practical in an emergency department.

Approved by the National Association of EMS Physicians Board of Directors December 17, 2012.

Approved by the American College of Surgeons Committee on Trauma October 30, 2012. Received January 15, 2013; accepted for publication January 15, 2013.

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

La verdad acerca de reanimar ahogados. The truth about resuscitating drowned surfers

Articulo original en : Surfer Today

Andrew Schmidt , director de Socorristas sin Fronteras , ha dado una sencilla respuesta al tratamiento recibido por Maya Gabeira tras su accidente al intentar surfear una ola gigante. El 27 de octubre de 2013, Carlos Burle salvó la vida de Maya Gabeira , en Praia do Norte, Nazaré , Portugal. La sacó del agua y comenzó la reanimación cardiopulmonar (RCP). Cuando un adulto está sufriendo un ataque al corazón , lo que sufre es un problema de origen cardíaco. Su corazón deja de bombear sangre al cuerpo . Las compresiones cardíacas se aplican entonces para “reiniciar” el flujo sanguíneo.

¿Qué ocurre en un ahogamiento?. La principal causa de lesiones y muerte por ahogamiento es la falta de oxígeno . El objetivo principal del tratamiento debe ser proporcionar oxígeno. El problema con las personas que se ahogan es diferente de las personas que sufren un ataque al corazón. Tienen falta de oxígeno en sangre , por lo que necesitan que se les aporte oxígeno. Bombear sangre sin oxígeno por todo el cuerpo no ayuda en absoluto.

Las autoridades médicas dicen que la RCP para quienes han sufrido un ahogamiento debe incluir ventilación. Andrew Schmidt añade que “tanto si se realiza de forma directa o con mascarilla, el boca a boca es lo mejor que podemos hacer”. Para la persona que lo necesita, es de inestimable valor que entendamos los fundamentos de la resucitación de una víctima de ahogamiento.

Lo más importante no es sacar el agua de los pulmones, sino proporcionarle el oxígeno que necesita. Por lo tanto, las respiraciones de rescate son esenciales si queremos que un ahogado recobre la vida.

Además, echa un vistazo a este vídeo para conocer los problemas y riesgos de surfear olas gigantes.

The truth about resuscitating drowned surfers

Andrew Schmidt, director of Lifeguards Without Borders, has issued a simple response to the treatment of Maya Gabeira, during her near-fatal accident in the big surf. On the 27th October, 2013, Carlos Burle saved Maya Gabeira’s life, at Praia do Norte, Nazaré, Portugal. He took her out of the water and started cardiopulmonary resuscitation (CPR). When an adult is suffering an heart attack, he is having a cardiac problem. Blood has stopped pumping around the body. Heart compressions are applied to “restart” the blood flow. What is drowning? The primary cause of injury and death by drowning is a lack of oxygen. The primary goal of treatment is to provide oxygen. The issue with people who drown is different from those suffering an heart attack, because they lack oxygen in blood, so we need to give them oxygen. Pumping blood without oxygen around the body is not helping at all. Medical authorities say that CPR for drowning patients should still include ventilation. Andrew Schmidt adds that “whether it is mouth-to-mouth or pocket mask, you’re going to do the greatest amount of good”. You can become of great value for your friend in need if you understand the basics of the resuscitation of a drowning victim. The most important thing is not getting water out of lungs, but providing oxygen. So, rescue breaths are critical if you want to bring a surfer back to life.

Also, take a look at the health risks of big wave surfing.

Mejor no tener que escoger. Better not have to choose.

Ayer en la zona de la piscina infantil, advertí a unas madres que debían de supervisar a sus hijos (todos entre 3 y 5 años) más estrechamente, en lugar de estar charlando entre ellas fuera de la línea de visión del vaso infantil. En un primer momento parecieron disgustadas por la advertencia, pero el disgusto se tornó en sorpresa y miedo cuando les comenté que el 80% de los niños que se ahogan lo hacen en ese rango de edades, y que debían poner en práctica lo que se conoce como “Supervisión Cercana“. Esto significa que los padres deben estar siempre al alcance de la mano de sus hijos, como mucho a la distancia de un brazo extendido cuando están dentro o cerca del agua. Una de las cosas más importantes que los padres han de aprender es que deben estar siempre con sus hijos en el entorno acuático.

No estoy seguro de que comprendieran realmente el alcance del problema, así que trataré de explicarlo de otra manera. Si no pones en práctica esta “Supervisión Cercana”, te encontrarás con tres posible situaciones:

 

Una: El susto de tu vida.

De pronto, tu -o cualquier otra persona- te darás cuenta de que un niño está boca abajo o sumergido en el agua. El resultado puede ser tan sólo un susto o incluso llegar a necesitar supervisión médica, aunque los niños son más fuertes de lo que parecen y el suceso puede que no sea más que un serio recordatorio de lo que significa el concepto de “Supervisión Cercana”.

Dos: Una familia rota.

Las estadísticas muestran que cuando un niño fallece ahogado, la familia tiene una alta probabilidad de romperse en los siguientes 5 años debido a la pérdida, la pena, los sentimientos de culpabilidad, e incluso los reproches entre los padres.

Tres: Te dolerán los brazos y te arderá el corazón.

Si un niño es víctima de un ahogamiento y sobrevive, hay una alta probabilidad de que sufra daño cerebral. Dependiendo de la severidad del daño, puede suponer desde dificultades cognitivas o de aprendizaje, daño neurológico o discapacidad severa que necesiten 24 horas diarias de cuidados médicos avanzados durante todos y cada uno de los días de su vida. En este caso, los brazos te dolerán de mover su cuerpo y el corazón te arderá cada momento de cada día.

Si no quieres que la Diosa de la Desgracia elija por ti: Vigila a tus hijos.

 

Luis Miguel Pascual

ESS Director Técnico-Docente

Quiero agradecer a John Connolly de The Lifesaving Foundation su amable revisión de la versión inglesa de este texto.

 

Better not to have to choose.

Yesterday, I advised some mothers at the children’s pool that they should supervise their children more closely, instead of talking out of their sight. They seemed to be unhappy with my advice, all the children were between 3 and 5 years, but they appeared surprised and frightened when I told them that 80% of child drownings were in that age range and they should practice “Touch Supervision“. This means parents should always be within an arm’s length when their children are in or around water. One of the most important things parents need to know is that you always stay with your child in the water

I am not sure they really understand the scope of the problem so I will try to explain it in another way – if you don’t take care of your children in or near water with “touch supervision”, you have three possible outcomes.

One: The fright of your life.

Suddenly, you or someone else will realize that your child is face down in the water and will rescue him or her. The outcome could be just a fright or the need of some minor medical help. Children are usually stronger than we expect and it could fortunately be just a serious reminder of how important “touch supervision” really is. This means parents should always be within an arm’s length when their children are in or around water. One of the most important things parents need to know is that you always stay with your child in the water

Two: A broken family.

Statistics say that when a child dies the family has high probability of breaking up within the following 5 years due to loss, sorrow, guilt feelings or even blame.

Three: Your arms hurt and your heart burn.

If your child is involved in a drowning incident and survives, there is a possibility of brain damage. Depending on the seriousness of the damage, it could result in learning difficulties, epilepsy, or severe disability needing 24 hours advanced care, every single day of the child’s life. Your arms will ache from moving his body and your heart will burn every single moment of the day.

If you do not want the God of Misfortune to choose for you: Supervise Your Children.

 

Luis Miguel Pascual

ESS Technical Director

I am deeply grateful to Mr. John Connolly from The Lifesaving Foundation for his review of the English text.

Proteger a los niños frente al ahogamiento. Preventing child Drowning.

NDPA

Acumulando “Capas de Protección” podemos proteger a los niños frente al riesgo de morir ahogados.

El Cómite Educatico de la NDPA (National Drowning Prevention Alliance. Alianza Nacional para la Prevención de Ahogamientos), ha publicado un extenso artículo que revisa las múltiples “capas de protección” que deben emplearse en la seguridad de los niños y el entorno acuático.

El artículo define el concepto de “Capas de Protección” como una manera de clasificar y estandarizar las estrategias que afectan directamente al entorno acuático y para ofrecer una perspectiva que todos los implicados (educadores, padres, Socorristas, etc.) puedan utilizar como guía y ayuda.

Un detallado artículo en inglés de imprescindible lectura, del que destacamos a continuación sus líneas principales:

1 – Supervisión durante actividades que no se hacen en el agua.

2 – Supervisión durante actividades en el agua

3 – Barreras físicas que limiten el acceso a las zonas que tienen agua (Piscinas, Spas, estanques, etc.)

4 – Barreras físicas que impidan el acceso al agua.

5 – Alarmas que alerten del acceso de los niños al agua

6 – Aprendizaje de la natación.

7 – Facilitar el acceso al rescate, y a los rescatadores y sistemas de emergencias.

8 – Protección de los otros tipos de “Agua”: Cubos y baldes, bañeras, estanques, fuentes, aseos, etc

9 – Protección anti-atrapamientos en los desagües, drenajes de piscinas y similares

10 – Otras recomendaciones

Las conclusiones son claras: El vallado total de las piscinas y la supervisión adulta constante son las dos capas más importantes de protección de los niños frente al ahogamiento, pero no son 100% eficaces, por ello la NDPA recomienda añadir cuantas más estrategias posibles para maximizar la protección.

Otras recomendaciones importantes son: conocer las técnicas de reanimación (RCP, boca a boca y masaje cardíaco) y tener un plan de respuesta frente a emergencias.

Cada capa adicional que añadamos puede suponer la diferencia que salve una vida. Usemos cuantas más mejor.

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Layers of Protection Around Aquatic Environments to Prevent Child Drowning

This position paper addresses the National Drowning Prevention Alliance’s definition of “layers of protection” and how this concept can be utilized in aquatic environments to aid in the prevention of childhood drowning. The NDPA recognizes that multiple strategies are necessary to prevent drowning. The term “layers of protection” is one way to classify the majority of strategies directly affecting aquatic environments. Other important prevention strategies, such as community education, legislation, local enforcement, and public awareness, are not addressed in this position paper. This position paper is intended to be a general overview for use by safety professionals, educators, community leaders, parents, caregivers, and members of the media. Additional papers discussing more details on individual “layers” addressed in this paper will be forthcoming

Although adult supervision and four-sided isolation fencing are two key layers of protection against child drowning, not even the most diligent caregiver can have their eyes on a child 24-hours-a-day, 7 days a week and barriers can be breached. The NDPA urges using multiple strategies and devices simultaneously to help prevent injuries and deaths from drowning. These include active adult supervision; preventing unauthorized entry with four-sided isolation fencing, gates and latches; safety covers; alarms; learning to swim; learning CPR and rescue techniques, and having an emergency action plan, and those additional layers listed above. Each additional layer or strategy beyond the first could be the one that saves a life. Use as many as possible at all times. – See more at: http://ndpa.org/home/resources/safety-tips/layers-of-protection/#sthash.VsFu3GuY.dpuf

Read complete entry at: Web article

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Una “vacuna” contra el ahogamiento. A “vaccine” against drowning. Jane Labous

JaneLabous

Los Socorristas y las clases de natación pueden mantener a flote a los niños africanos.

Cuando escuché hablar sobre los ocho niños africanos ahogados en una playa de los suburbios de Dakar el pasado Agosto, no me sorprendió. Era sólo la última en una larga lista de ahogamientos que ocurren por toda esa costa salvaje y sin control; otra historia pequeña y triste en la sección de noticias cortas de L’Observateur. Los niños, de entre ocho y nueve años, estaban jugando en la rompiente de las olas, cuando la fuerte resaca les arrastró. Ninguno sabía nadar. Cuando el servicio de emergencias llegó, era demasiado tarde. De haber existido un servicio de Socorrismo, probablemente hubieran sobrevivido.

En Octubre de 2011, trabajando como periodista en Dakar, la capital de Senegal en el oeste de África, documenté una historia sobre un grupo de Socorristas en Yoff, una de las escasas playas que tiene este servicio en esta ciudad acunada por el mar. Los Socorristas (en francés: maîtres nageurs sauveteurs, “maestros nadadores salvadores”), muchos de ellos voluntarios o reclutados de los bomberos, me contaron el abrumador problema que supone el ahogamiento en toda la costa en esa parte de la costa occidental de África y las múltiples desgracias que ocurren cada año por el fuerte oleaje y las corrientes traicioneras y los esfuerzos de su pequeño servicio está haciendo para abordar el problema en sus playas.

De regreso en el Reino Unido, una conversación informal con la RNLI (Real Institución Nacional de Embarcaciones de Rescate) continuó como una iniciativa extraordinaria. Los dos supervisores de los Socorristas de Yoff fueron invitados a acudir a un curso de la RNLI preparado específicamente para ellos, llamado “Futuros Líderes en Socorrismo” (www.rnli.org/international) en la central de la organización en Poole en Agosto de 2012, junto con más delegados de equipos de Socorrismo de varios países en desarrollo. Allí aprendieron como gestionar y desarrollar su propia organización. Después, en Diciembre, dos profesores de la RNLI viajaron a Dakar para entrenar a todos los Socorristas de Yoff y a algunos de la playa cercana de Ngor.

El programa fue un rotundo éxito. Los Socorristas, todos ellos dedicados, apasionados y con talento, asimilaron rápidamente las técnicas de la RNLI y afinaron sus habilidades para identificar las causas de ahogamiento, el rol del Socorrista y el equipo necesario para organizar su trabajo. Desde ambos lados se hicieron peticiones para continuar con este programa y así, la segunda edición tendrá lugar en el próximo mes de Julio.

Tuve la gran suerte de estar en Senegal durante las dos semanas de formación en Diciembre y, mientras trabajaba, escuchar mucho sobre el problema del ahogamiento. Particularmente desgarradora fue una entrevista con el abatido Batir Sow, de 47 años, cuyo hijo de 4 años murió ahogado el pasado verano en una zona de playa no vigilada en Sakar. El pequeño Mohammed disfrutaba en el agua, pero como muchos niños y adultos en Dakar, no sabía nadar. Corrió a la playa y nunca regresó. “Al día siguiente -contó Batir- el jefe de policía me dijo que habían encontrado un cuerpo en Layenne Yoff, y supe que era mi hijo”.

La escuela en Senegal no es obligatoria y mucho menos las clases de natación. Los pocos Socorristas que hay son voluntariosos (puede vérselos a menudo dando clases improvisadas de natación a los niños), pero les falta tiempo, recursos, entrenamiento, apoyo de las administraciones, flotadores y acceso a piscinas dónde poder enseñar. Hay algunos monitores privados, pero no es necesario decir que los padres no pueden soportar gastar 10 libras al mes en enviar a sus hijos a clases privadas de natación.

Batir habla emocionadamente sobre el ahogamiento de su hijo, acentuando la necesidad de que los niños de Dakar aprendan a nadar. “Dakar es un lugar de pescadores –dice- y, francamente, el mar es todo lo que tenemos. Amamos el mar. Por ello tenemos que encontrar soluciones para las escuelas y como enseñar a nadar a nuestros niños. Cuando llega el verano y vas a la playa, puedes ver un escenario de locos. Hay más de 4000 personas en la playa y apenas 200 de ellos saben nadar. Es muy peligroso”.

“La gente está muriendo en las playas y en su mayoría son niños de 7 a 16 años, porque no saben nadar”, añade Ibrahima Fall, un Socorrista voluntario de Yoff. “La mayoría de los ahogamientos se producen en verano ya que hay vacaciones. Los niños no saben nadar y no están familiarizados con las corrientes o las olas, pero quieren desesperadamente estar en el agua. No ven el peligro”.

Este sentimiento se está haciendo eco a lo largo de toda la costa oeste africana, sobre todo en las capitales cada vez más pobladas de Freetown, Conakry, Monrovia, Abdijan, Accra y Douala. Una población floreciente que no sabe nadar, asociada a playas no vigiladas, golpeadas por el feroz Atlántico, la receta para un ahogamiento seguro. En África los lagos, ríos o estanques se usan a diario para agua de consumo, lavar y bañarse. Todas ellas son actividades de alto riesgo si las personas no saben nadar o sobrevivir en el agua y pueden ser particularmente peligrosas durante los periodos de meteorología extrema o inundaciones. A pesar de la extendida percepción de que África es un continente seco, los pueblos están a menudo en la proximidad de ríos, playas o lagos, que aportan la ventaja de la accesibilidad al suministro de agua. Desde el todavía azul mar de Zanzibar hasta las ciudades atlánticas del sur, pasando por los lagos y ríos del grandioso interior, el ahogamiento está arruinando el continente africano.

El trabajo hecho hasta ahora por la RNLI y otras organizaciones como la ISLA (International Surf Lifesaving Organization) que ha desarrollado “Drowning Tracker” (www.drowningtracker.com) (Seguimiento de ahogamientos, una herramienta excepcional destinada a ayudar a registrar los ahogamientos en todo el mundo), es un paso positivo para hacer frente a un problema que apenas si es reconocido en la agenda de desarrollo internacional. Y ello a pesar del hecho de que el ahogamiento es la primera causa de muerte y se cobra más de un millón de vidas por año. La mayoría son niños. En África muchos no se registran y hay una asombrosa falta de investigación sobre la escala de la epidemia que el ahogamiento supone en el continente. Lo que sí sabemos es que más del 97% de las muertes por ahogamiento ocurren en los países de renta baja y media, pero a pesar de su escala, es un problema pobremente reconocido, un desastre oculto.

Ahora que empiezan a establecerse servicios de Socorrismo en Dakar y por toda África, el siguiente paso de las campañas de prevención en el agua es desarrollar un sistema para enseñar a los niños a nadar. Recientes evidencias desde Asia han demostrado que proporcionar lecciones de seguridad acuática a los niños a partir de 5 años es una intervención eficaz y reduce de forma significativa el riesgo de ahogamiento en más del 85%. Como las actividades acuáticas en África son muy similares a las de Asia, podemos asumir que este efecto protector podría ser el mismo en el contexto africano. Y por supuesto, el concepto es asombrosamente simple: enseña a un niño y a nadar y lo sabrá de por vida y transmitirá esa habilidad a otros. Enseñar a nadar puede ser, en efecto, una “vacuna” contra el ahogamiento.

Por estas razones, la RNLI está trabajando en la actualidad con otros socios para desarrollar un manual de supervivencia acuática libre que pueda estar disponible para escuelas, monitores de natación y otras organizaciones locales en África como un recurso para ayudar a enseñar a nadar a los niños en los diferentes entornos. Tanto si se enseña a diez niños o a un millón, creo que este nuevo proyecto “Aquatic Survival” solo puede ayudar a hacer frente a un problema de desarrollo africano que hasta ahora ha sido largamente ignorado. Su mensaje: proporcionar a la población local las herramientas para implementar las medidas preventivas a través de las habilidades de natación, junto a las medidas curativas con servicios de Socorrismo efectivos, es una aproximación sostenible y potente. Y las voces que la apoyan sobre el terreno son innegables. Porque las palabras de Batir vuelven sobre mi: “ Este es un papel que, si yo fuera el presidente de Senegal, firmaría ahora mismo”, me dijo este padre destrozado. “Ayúdanos a nadar, y así podremos ayudar a otros, porque no quiero que nadie tenga que sentir nunca lo que yo sentí cuando mi hijo se ahogó”.

Publicado en The Huffington Post UK, agradecemos a Jane Labous su apoyo para que pudiéramos realizar la traducción e incluirla en esta sección con sus fotografías.
Jane Labous es una prestigiosa foto-periodista, ganadora de varios premios. Ha trabajado como corresponsal en África. Es delegada de prensa de la Oficina para los Derechos de los Niños de las Naciones Unidas.

A Vaccine Against Drowning.
Lifeguards and Swimming Lessons Can Keep Africa’s Children Afloat

When I heard about the eight little boys drowned off a beach suburb of Dakar last August, I wasn’t shocked. It was just the latest in a long line of drowning fatalities along this wild and unmanned coast, another small, sad news-in-brief story in L’Observateur. The boys, all aged eight and nine, had been playing on the shoreline when they were dragged out to sea by a strong rip current. None of them could swim. By the time the emergency services arrived, it was too late. Had there been a lifeguard service, the children would probably have survived.

In October 2011, while working as a journalist in Dakar, the capital of Senegal in West Africa, I researched a story about a group of lifeguards at Yoff, one of the only beaches in this ocean-cradled capital city to have such a service. The maîtres nageurs sauveteurs, many of them volunteers or drafted from the fire service, told me of the overwhelming drowning problem along the coast of this part of West Africa; of the multiple fatalities that occur every year in the pounding surf and treacherous currents and of the efforts their small service is doing to address the issue in their beach community.

Back in the United Kingdom, a conversation with the Royal National Lifeboat Institution (RNLI) progressed what might have remained as a random meeting into something extraordinary. The two supervisors of the Yoff lifeguard team were invited to attend a bespoke RNLI training course – called Future Leaders in Lifesaving (www.rnli.org/international ) – at the charity’s headquarters in Poole in August 2012, along with delegates of lifeguard teams from several other developing countries. They learnt how to manage and develop their own lifesaving organisation. Two RNLI trainers then travelled to Dakar in December to train all the lifeguards from Yoff and some from nearby beach, Ngor.

The scheme was a resounding success. The lifeguards, all of them dedicated, passionate and talented, quickly picked up the RNLI’s techniques and honed their existing skills in identifying causes of drowning, the role of a lifeguard and the equipment needed to run a lifesaving service. Pledges were made on both sides to continue the development of the service and the second Future Leaders in Lifesaving programme will take place at RNLI HQ in July.

I was lucky enough to be in Senegal during the two weeks training in December, and while researching the drowning issue, heard much about the problem. An interview with the very dignified Batir Sow, 47, whose four year-old son Mohammed drowned last summer off a stretch of unsurveilled beach in Dakar, was particularly harrowing. Little Mohammed loved the water, but like most children and adults in Dakar, could not swim. One afternoon, Mohammed trotted off to the beach and never returned. “The next day,” recounts Batir, “the police commander told me they’d found a body at Layenne Yoff, and I knew it was my son.”

School in Senegal is not mandatory; let alone swimming lessons. The few lifeguards that there are may be willing (they can often be found giving impromptu swimming lessons to kids), but they lack time, funds, training, state support, floats and access to swimming pools in which to teach. There are few private swimming teachers and needless to say, poor parents cannot afford to spend an extra £10 a month on sending their children to private swimming lessons.

Batir talks movingly about his son’s drowning, stressing the need in Dakar for children to learn to swim. “Dakar is a place of fishermen,” he says, “and the sea is, frankly, all we have. We love the sea. So we have to find solutions for schools and how to teach children to swim. When summer comes and you go to the beach, you see a crazy scene – there are over 4000 people at the beach, and among them only 200 people who can swim – it’s so dangerous.”

“People are dying on the beaches and it’s mainly children aged seven to 16 years old, because they can’t swim,” adds Ibrahima Fall, a volunteer lifeguard from Yoff. “The majority of drownings occur in summer as it’s the holidays. Children can’t swim and aren’t familiar with the currents or the waves, but they desperately want to be in the water. They see no danger.”

The sentiment is one echoed all the way down the West African coast, particularly in the increasingly populated capitals of Freetown, Conakry, Monrovia; Abidjan, Accra and Douala. A burgeoning population who cannot swim, coupled with un-lifeguarded beaches pounded by the great, fierce Atlantic is a certain recipe for drowning. Nor is the problem limited to the coasts. In Africa, lakes, ponds and rivers are used daily for drinking water or for washing dishes and bathing. These become high-risk activities if a person is unable to swim or survive in water, and can be particularly perilous during periods of extreme weather and flooding. Despite a common perception of Africa as a ‘dry continent’, villages are often built within close proximity of rivers, beaches or lakes to take advantage of an accessible water supply. From the still blue ocean off Zanzibar to the Atlantic cities of the west, via the lakes and rivers of the great interior, drowning is blighting the African continent.

The work done so far by the RNLI and other organisations such as the International Surf Lifesaving Association (ISLA), which has just launched a ‘drowning tracker’ tool (www.drowningtracker.com) designed to help people record worldwide drownings, is a positive step to address a problem that is barely recognised on the international development agenda. This despite the fact that globally, drowning is a leading cause of death and claims over one million lives per year. The majority are children. In Africa, most drownings go unrecorded and there is a startling lack of research into the scale of the drowning epidemic on the continent. What we do know is that over 97% of drowning deaths occur in low and middle income countries, but despite the scale of the problem, the problem is barely recognised – a hidden disaster.

Now that lifeguarding services are being established in Dakar and elsewhere in Africa, the next stage of the water safety campaign is to develop a system for teaching children to swim. Recent evidence from Asia has shown that giving aquatic survival lessons to children over five years is an effective intervention against fatal drowning, significantly reducing the risk by over 85%. As water-related activities in Africa are very similar to those in Asia, we can assume that the protective effect of survival against drowning would be the same in the African context. And of course, the concept is beautifully simple; teach a child to swim and he or she will swim for life, passing on the skill to others. Swimming becomes, in effect, a ‘vaccine’ against drowning.

For these reasons, the RNLI is now working with partners to develop an open-source aquatic survival ‘toolkit’ to make available to schools, swimming teachers and other local organisations in Africa, to provide a resource for teaching children to swim in a variety of different environments. Whether it teaches ten children or a million children to swim, I believe the new Aquatic Survival project can only help to address an African development issue that is, at the moment, largely ignored. Its message, to give local people the tools to implement the preventative measure of swimming skills alongside the curative measure of effective lifeguarding services, is a strong, sustainable approach. And the voice of support is undeniable on the ground.

For it is Batir’s words that always come echoing back to me. “This is something that, if I were the President of Senegal, I’d sign the paper today,” the heartbroken father told me. “Help us to swim, so that we can help others, because I don’t want anyone else to ever have to feel what I felt that day when my son drowned.”

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Jane Labous is an award-winning broadcaster and photo-journalist who has worked as a correspondent and on radio documentaries all over West Africa. She is also press officer for the children’s rights NGO Plan International.

First published in The Huffington Post UK, we thank Jane Labous their support so we could do the translation to include in this section with her photographs.