I Congreso Internacional de Seguridad y Turismo Sostenible – VIII Jornadas de Socorrismo – Galicia

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(Enlace al programa definitivo del Congreso)

(Enlace al boletín de inscripción)

El “I Congreso Internacional de Seguridad y Turismo Sostenible. VIII Jornadas de Socorrismo basado en la evidencia científica” ya tiene el programa definitivo, con la tabla de horarios. Organizado por GIAAS, REMOSS y ADEAC, presenta novedades muy interesantes y atractivas con 19 ponencias con autores procedentes de 7 países y 9 talleres, 3 en piscina, 3 en mar y 3 en aula y demostración de material y equipos de emergencia. Además hay un total de 24 trabajos de participación libre, 12 comunicaciones y 12 pósters, que tendrán su exposición en lugares con fácil acceso.

En esta ocasión hay casi cincuenta entidades públicas y privadas las que respaldan con su apoyo y colaboración la celebración de este Congreso, en el que su Comité Científico está formado por 37 doctores de 19 universidades diferentes de varios países.

Recordar que esta actividad comenzó en Galicia  y que la Escuela Segoviana de Socorrismo ha estado presente presentando ponencias, comunicaciones y talleres en todas sus ediciones desde su inicio, allá por 1999. En esta ocasión la Escuela presenta el programa de la Campaña de Prevención del Ahogamiento Infantil “En el Agua Cuenta Conmigo” y el primero de la serie de cuentos infantiles “Alex va a la piscina”  que forman parte del material educativo de esta campaña dirigida a las familias.

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Por vez primera, los inscritos en el Congreso van a recibir de de forma gratuita la licencia de la aplicación para teléfonos móviles: “RCP Coach”. También podrán beneficiarse de unas interesantes ofertas de empresas colaboradoras que aportan  materiales con grandes descuentos y unas cuotas de inscripción muy asequibles, más baratas que en ediciones anteriores, que buscan facilitar la participación de todos los interesados.

Señalar que los Socorristas formados por la Escuela Segoviana de Socorrismo y AETSAS cuentan con la inscripción reducida para profesionales del Socorrismo.

Esperamos encontrarnos en A Coruña.

El fin de las Licencias Federativas para los Socorristas Profesionales.

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“Soy Socorrista por la Federación, se acerca el verano y estoy pensando en que ya tengo que pagar la renovación de la Licencia. Durante años he renovado mi licencia federativa anual, entre otras razones, porque en mi Diploma figura la frase: no es válido si no se acompaña de la Licencia federativa anual.”

La inmensa mayoría de los socorristas federativos siguen hoy todavía adquiriéndola todos los años, en gran parte motivados porque los inspectores sanitarios y los empleadores la solicitan como una justificación de “estar al día“.

Pero, ¿es obligatorio tener Licencia?.

Pues bien, la respuesta es: rotundamente NO.

Y es más, casi con toda probabilidad, la expedición de licencias federativas deportivas para Socorristas Profesionales no es legal.

Y esto no es un asunto nuevo. En 1997, apenas un año después de su creación, la Escuela Segoviana de Socorrismo presentó una queja ante el Procurador del Común de Castilla y León por actuaciones obstruccionistas de la Federación Autonómica FECLESS. Los fundamentos jurídicos de la respuesta del Procurador (informe Anual 1998, pag. 1466 y ss.) no dejaron lugar a dudas en cuanto a la validez de las titulaciones de Socorrismo no federativas y ya ponían en cuestión la licencia federativa por “el acceso al empleo de forma discriminatoria y carente de justificación, dado el carácter no oficial de las enseñanzas de Socorrismo y por ende de los documentos acreditativos de su superación“.
Desde entonces AETSAS,  ESS y muchas otras organizaciones, hemos explicado con pelos y señales que la formación en Socorrismo que imparten las Federaciones tiene exactamente la misma validez que las del resto, ni más ni menos.
Sin embargo, muchas Federaciones han seguido (y todavía siguen) aireando la “oficialidad y validez” de su formación frente al resto, imprimiendo en sus diplomas la famosa frase que citábamos anteriormente y expidiendo una Licencia deportiva para una actividad profesional que no tiene absolutamente nada de deporte.

Pues bien, todo esto que ya sabíamos pero que parecía que no había manera de aclarar, acaba de dar un drástico giro gracias a la perseverancia de Seguriocio, de Málaga, una empresa privada de socorrismo con dirigida por Jorge Fernández, Socorrista, formador y empresario con una dilatada trayectoria profesional y seriedad contrastada. Seguriocio denunció a la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo (FASS) por presunta publicidad engañosa, por la utilización irregular de logotipos de la Junta de Andalucía en sus cursos y por la expedición de licencias deportivas para una actividad profesional.

Las respuestas tanto de la administración andaluza, como del Defensor del Pueblo andaluz y del Consejo Superior de Deportes han sido demoledoramente clarificadoras.
Aquí puedes encontrar un resumen de los informes dónde puedes leer en detalle las diferentes actuaciones y los fundamentos jurídicos derivados de estas denuncias que, por fin, han aclarado y puesto en el sitio que les corresponde a las Federaciones en cuanto a la formación de Socorristas Profesionales y las polémicas licencias.

En resumen, las diferentes actuaciones vienen a concluir lo siguiente:
– La FASS ha utilizado de modo fraudulento o engañoso logotipos de la Junta de Andalucía en la publicidad de sus acciones de formación, que no estaban amparadas por la Administración y por ello está inmersa en un proceso sancionador.

– Las Federaciones NO PUEDEN EXPEDIR LICENCIAS para la actividad de Socorrista Profesional, (puesto que las licencias únicamente son para la actividad deportiva, no profesional)

– Las Federaciones NO PUEDEN CONVALIDAR U HOMOLOGAR certificados de otras entidades formativas (y aún menos para otorgar un certificado presuntamente de “mayor valor”). 

– La formación en Socorrismo impartida por las Federaciones, tiene exactamente la misma validez que la de cualquier otra entidad, siendo de carácter privado, no reglada y sin validez oficial.

– Por tanto, un diploma de Socorrista federativo no tiene ninguna ventaja, prerrogativa o mayor nivel o valor que cualquier otro.

-Además, la formación en Socorrismo impartida por las Federaciones no está amparada por las normativas que regulan la formación de técnicos deportivos, ni cumple sus requisitos.

– Los Socorristas Profesionales no son Técnicos Deportivos (y los Técnicos Deportivos no son Socorristas Profesionales, salvo que cumplan los requisitos de formación exigidos por las normativas que los regulan).

¿Cómo influirá todo esto en los Socorristas Federativos?.

Sinceramente, creemos que, aparte de que las Federaciones perderán miles de cuotas por expedición de Licencias (e irónicamente, quizá necesiten un “rescate”), tendrá muy pocas consecuencias para los Socorristas Profesionales.
Las Federaciones apenas si se han preocupado del Socorrismo Profesional más que como una fuente de ingresos y sólo algunas honrosas excepciones han estado involucradas en el desarrollo que el Socorrismo Profesional y sus técnicas han tenido en los últimos veinte años.
La mayor parte de los avances en Socorrismo se han generado a través de organizaciones no federativas que son quienes desde hace mucho abanderan los avances y sustentan la evidencia científica que hace progresar el Socorrismo Profesional.
Más bien parece que la mayoría de las Federaciones se han dedicado a obstaculizar y despreciar a todos los demás en lugar de potenciar el Socorrismo Deportivo como una vía para que los jóvenes accedan al Socorrismo Profesional con una base sólida de habilidades en el desempeño acuático, y eso a pesar de que diversos estudios concluyen que el Socorrismo Deportivo no tiene una transferencia directa con las habilidades que se necesitan en el plano profesional.

Así que si eres Socorrista federativo, piensa que el dinero que te costaría la licencia de este año puedes muy bien invertirlo en una actualización o formación complementaria en Socorrismo Profesional que sea seria, de calidad y te aporte valor añadido como Profesional del Socorrismo.

Alerta sobre las “convalidaciones” de títulos de Socorrista Acuático

El portal www.socopro.info ha publicado un esclarecedor artículo que ponen en su sito es estado de la formación en Socorrismo en España y la validez de las diferentes certificaciones, y que además de validar la línea que la Escuela Segoviana de Socorrismo lleva defendiendo desde su creación el 1996, denuncia las prácticas cuando menos, moralmente cuestionables, de la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo respecto a la publicidad de sus cursos y la oferta de “convalidaciones” de formación impartida por otras entidades por la Federativa. 

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El artículo es de obligada lectura  para todo Socorrista y por ello lo reproducimos íntegro en esta entrada. 

Según el Consejo Superior de Deportes las convalidaciones de los mal llamados “títulos” que son realizados por las Federaciones Deportivas de Salvamento y Socorrismo a nivel nacional o autonómico, al tratarse de una formación de carácter privado, tienen derecho a establecer criterios de convalidación de las asignaturas o de formaciones realizadas en otras entidades privadas, NO a convalidar los “títulos”, ya que los procesos de convalidación de “títulos” realizados por la Federaciones Deportivas de Salvamento y Socorrismo están referidos a los cursos de socorrista y se circunscribe a las actividades privadas propias de la Federación recogidas en sus Estatutos, para la que están habilitadas por la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del deporte y en el Real Decreto 1835/1991, de 20 de diciembre, de Federaciones Deportivas Españolas y Registro de Asociaciones Deportivas; no es por tanto, una función pública de carácter administrativo delegada,donde el Consejo Superior de Deportes NO puede ejercer control alguno y por tanto la validez y legalidad de dichas acciones se amparan en el ámbito del derecho privado.

Tenemos que indicar respecto a las convalidaciones, que existe un gran desconocimiento en los usuarios y en el sector profesional. El Ministerio o las Consejerías de Educación solo pueden convalidar enseñanzas formales y/o regladas. El hecho de que una Federación Deportiva u otra entidad “convalide”, lo único que significa es que lo está reconociendo, lo que no le otorga más validez, pero si vulneran el derecho a la información de usuarios de centros privados de enseñanza, al utilizar denominaciones establecidas para centros docentes. Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad:

·      Artículo 2. A los efectos de esta Ley, se entenderá por:

– Publicidad: Toda forma de comunicación realizada por una persona física o jurídica, pública o privada, en el ejercicio de una actividad comercial, artesanal o profesional, con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de muebles o inmuebles, servicios, derechos y obligaciones.

– Destinatarios: Las personas a las que se dirija el mensaje publicitario o a las que éste alcance.

·      Artículo 4. Es engañosa la publicidad que de cualquier manera, incluida su presentación, induce o puede inducir a errores a sus destinatarios, pudiendo afectar a su comportamiento económico, o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor.

Es asimismo engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios cuando dicha omisión induzca a un error de los destinatarios.

Según en la contestación del Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu Gregorio de Tejada Registro de Salida: 201400035399 del 12 diciembre 2014. Ref.: IG/JLV Nº: Q13/3400, dice que: “…. Comienza indicando que existe un “vacío legal… donde se dice que tiene un título no pasa de ser un certificado de una empresa de servicio que se dedica a dar formación… certificado que sólo les habilita trabajar con la empresa que se los expidió… comprobando que hay que darles clases que no han recibido… y si lo superan obtienen su titulación“. A este respecto, si bien es cierto que lo que estas empresasexpiden es un certificado de formación, no lo es menos que éste tiene la misma validez y efecto que la certificación expedida por la FASS, que no tiene la consideración de título reconocido ni homologado por la administración…”

En los cursos de las Federaciones Deportivas, serán las entidades contratantes y las comunidades autónomas, las que decidan quién puede ejercer como socorrista profesional, siendo las Comunidades Autónomas donde su legislación sobre la materia desocorrista acuático permite ejercer la labor profesional de un socorrista con una formación de carácter privado, dando lugar a la obtención de un diploma federativo y no unatitulación oficial.

Según el artículo 55.4 de la Ley del Deporte NO HABILITA a las Federaciones Deportivas a convalidar las enseñanzas deportivas de salvamento y socorrismo con las formaciones federativas ya que dicha competencia le corresponde a la administración central en virtud del artículo 149.1.30 de la Constitución.

Por lo que se debe aplicar en este sentido, al tratarse de una formación privada que loscentros privados quedan regulados por la Disposición Adicional Sexta de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de Octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo,que modifica el artículo 24.1 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de Julio, reguladora del derecho a la Educación, determina la sujeción de las normas del derecho común de los centros privados que impartan enseñanzas que no conduzcan a la obtención de un título con validez académica, prohibiendo a dichos centros, la utilización de denominaciones establecidas para centros docentes, ni cualesquiera otras que pudieran inducir a error o confusión con aquellas, como son en este caso CONVALIDAR, HOMOLOGAR, TÉCNICO, OFICIAL, HABILITAR, RECICLAR,…. Ya que teniendo la misma validez parece absurdo el pago de 180€ por convalidar u homologar una serie de asignaturas.

A su vez, también se refleja en el Decreto 175/1993, de 16 de noviembre, por el que se regula el derecho a la información de los usuarios de Centros Privados de Enseñanza que expidan títulos no académicos que recoge que  los centros privados que impartan enseñanzas que no conduzcan a la obtención de un título con validez académica, prohibiendo a dichos centros, la utilización de denominaciones establecidas para centros docentes, ni cualesquiera otras que pudieran inducir a error o confusión con aquellas.

El derecho a la información de los usuarios de Centros Privados de Enseñanza que expidan títulos no académicos que recoge que  los centros privados que impartan enseñanzas que no conduzcan a la obtención de un título con validez académica, prohibiendo a dichos centros, la utilización de denominaciones establecidas para centros docentes, ni cualesquiera otras que pudieran inducir a error o confusión con aquellas.  Teniendo la obligatoriedad de:

·      Avisar en lugar destacado de la publicidad del carácter no oficial.

·      No denominar a la formación de forma que dé lugar a confusión.

Las Federaciones Deportivas en su “Totum Revolutum” nunca especifican si se circunscribe exclusivamente a las actuaciones dentro de su ámbito privado al ámbito deportivo o incluye también el ámbito profesional o se refiere a ambos ámbitos privados; el deportivo y el profesional.

Según en las recomendaciones emitidas por del Defensor del Pueblo Andaluz, dice que:“… En este punto es donde de forma más clara vienen a confundirse varios de los conceptos (titulaciones/certificaciones, ámbito deportivo/profesional y Técnico deportivo/Técnico profesional)….” Y también “… lo que prima es la faceta profesional del salvamento…. Y no es ese el espíritu de la norma a la hora de definir a una Federación Deportiva…..”

Que en la solicitud de medidas cautelares  previas nº 931.01/1 en el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Málaga, y sobre las cuales ha recaído Auto nº 684/14 dice lo siguiente: “… Acuerda con carácter temporal y hasta que se dicte sentencia firme, que los demandados deberán proceder a la retirada de la publicidad en cualquier medio en que sea utilizada de los logotipos y anagramas de la Junta de Andalucía y Unión Europea, incluso en las sedes, locales y carteles donde desarrollen su actividad, así como en los presupuestos que realicen para la captación de clientes para la prestación de servicios de socorrista. Asimismo, deberá procederse temporalmente por los referidos demandados a la retirada de cualquier referencia, en cualquier medio empleado, al carácter de “Título Oficial, Homologación, Respaldo por alguna administración pública” de los cursos de formación de socorristas, incluso del propio título que expide la FASS; así como de cualquier referencia a dicha cualidad en los presupuestos, publicidad o manifestaciones que se empleen para la captación de clientes…” para continuar diciendo que: “… Asimismo, se ha justificado el peligro que pueda suponer la espera durante la tramitación del procedimiento, dado que, de no acordarse el cese temporal de la publicidad con logotipos y anagramas oficiales, así como las referencias a Título Oficial, homologación o respaldo por administraciones públicas, puede causar un daño importante a la actora, que resultaría perjudicada frente a sus competidores, provocándole una importante pérdida de clientes por la información facilitada por los demandados. En este punto, es evidente que la presencia en la publicidad de los términos oficial, homologado, respaldado o de anagramas o logotipos oficiales, hacen más atractivos unos cursos respecto de otros que carezcan de los mismos, pudiendo provocar que la clientela se decante por los primeros, en detrimento de la actora. Asimismo, de estimarse la demanda, los clientes que hubieran contratado durante la tramitación del proceso lo habrían hecho sobre una posible publicidad engañosa. Por tanto, hasta que resuelva si el uso de estos términos o logotipos, es o no conforme a derecho, debe cesarse temporalmente en la utilización de los mismos; pues de no hacerlo, el daño que pudiera causarse a los clientes no podrá ser reparado por la sentencia que se dicte. En consecuencia, para garantizar la efectividad de la sentencia que pueda dictarse, es necesaria la adopción de las medidas solicitadas…” 

Las “CONVALIDACIONES”  no aparecen en los Estatutos de las Federaciones Deportivas, tratándose de una formación de carácter privado tienen derecho a establecer criterios de convalidación de las asignaturas o de formaciones realizadas en otras entidades privadas como así nos informan desde el CSD; pero tienen la obligatoriedad de especificar el carácter no oficial de las mismas y publicitando lo que se está realizando, no generando dudas en los consumidores sobre su validez al denominar a la formación de forma que dé lugar a confusión entre los usuarios y en el sector laboral.

Según el Secretario General para el Deporte, Dº Ignacio Rodríguez Marín, se adjunta respuesta a la consulta del pasado 10 de julio del 2014, en la que dice que: “… La formación objeto de las denuncias referenciadas en el encabezamiento de este escrito se refiere a la formación de los socorristas acuáticos, actividad profesional que se encuentra fuera del ámbito de competencias de la Administración deportiva, correspondiendo a la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, en virtud del artículo 25.1. Decreto 23/1999, de 23 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento sanitario de las piscinas de uso colectivo.

En este marco se desarrollan los cursos de formación publicitados en la página web de laFASS cuya documentación se adjunta con las denuncias, en el sentido de que se trata de cursos en los que se imparten enseñanzas en materia de salvamento acuático y primeros auxilios, que sirven , en su caso , para ejercer la actividad profesional de socorrista, y que al estar fuera del ámbito del deporte, en ningún caso se encuentran respaldados, ni homologados, ni subvencionados por el Área de Deporte de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.

Conviene aclarar que en la actualidad no existen títulos en socorrismo acuático profesional, ya que aún no se ha aprobado el título oficial que estaría dentro del ámbito de la enseñanza reglada en el sistema educativo. Por tanto, los organismos o entidades que se dedican a impartir este tipo de formación y que en su caso deberán estar cualificados para ello por parte de quién gestiona la competencia en materia de socorrismo profesional, sólo expedirá certificaciones o diplomas como acreditación de la formación realizada. En consecuencia y conforme a lo dispuesto en el artículo 25.1. Decreto 23/1999, de 23 de febrero, “cualquier organismo competente o entidad privada cualificada” por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales podrá impartir y expedir la formación en materia de socorrismo acuático y acreditar mediante un certificado o diploma la superación de la misma, no teniendo por tanto la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo ni la exclusividad, ni el monopolio de dicha formación, ni tampoco tiene la potestad para convalidar la formación que realicen otras entidades válidamente reconocidas por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales…..”

Según en las recomendaciones emitidas por del Defensor del Pueblo Andaluz, dice que:“… En otro punto se nos indica por la FASS en su informe que la diferencia entre el Salvamento Deportivo y el Profesional, es que “en el primero es donde se practican las técnicas de rescate en un medio no hostil y se comprueban su efectividad, si es el caso se traslada a la rama profesional”. Se puede llegar a entender con ello que para la FASS lo que prima es la faceta profesional del salvamento, sirviendo la práctica deportiva como ensayo o verificación de su efectividad para su aplicación al salvamento profesional. Y no es ese el espíritu de la norma a la hora de definir a una Federación Deportiva («… en cumplimiento de sus fines, que, básicamente, son la promoción, práctica y desarrollo de las modalidades deportivas propias de cada una de ellas» art. 19 Ley 6/1998, e «… integradas por clubes deportivos andaluces y, en su caso, por secciones deportivas, deportistas, entrenadores, técnicos, jueces y árbitros, para la práctica, promoción y desarrollo de sus modalidades deportivas» art. 24.1 Decreto 7/2000). Se continúa indicando que “la Consejería de Cultura y Deporte está trabajando junto con otras consejerías para unificar el criterio de formación de este colectivo”, cuestión que desde la Dirección General de Actividades y Promoción del Deporte se desmiente al indicar que “no se está desarrollando ningún trabajo de forma transversal con otras consejerías para unificar criterios de formación al carecerse de competencias en la actividad del socorrismo profesional…”

Por tanto, deberán adecuar la publicidad que dan a los cursos que viene convocando y publicitando en sus páginas webs, denominados como “Técnicos en Primeros Auxilios, Salvamento y Socorrismo acuático” y a sus convalidaciones, ya que se tratan de cursos federativos relacionados con la práctica profesional de la actividad de socorrista acuático, que habilitan para ejercer esa actividad en piscinas de uso colectivo, playas o parques acuáticos y que en ningún caso son objeto de autorización por parte del Ministerio o laConsejería de Educación, Cultura y Deporte, ni reconocidos, ni respaldados, ni homologados por las mismas.

Curso de Soporte Vital Básico y DESA en la Casa Joven de Segovia 15/02/2013 (2h)

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El próximo viernes 15/02/2012 a las 18.30 horas y en colaboración con el Ayuntamiento de Segovia, profesores de Primeros Auxilios de la Escuela Segoviana de Socorrismo impartirá un Taller de Soporte Vital Básico y manejo del Desfibrilador Semi-Automático (DESA) en la Casa Joven de Segovia.

En este taller podrás aprender a realizar la Reanimación Cardio-pulmonar (masaje cardíaco y respiración boca a boca) unas técnicas sencillas con las que puedes salvar una vida.

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Puedes inscribirte en:

CONCEJALÍA DE EDUCACION Y JUVENTUD – CASA JOVEN

Paseo de San Juan de la Cruz, sn

Segovia

Teléfono: 921 460 401

Email: juventud@segovia.es

Consulta el programa de actividades de Invierno 2013 en este enlace.

Posición de la EMS sobre la utilización del tablero espinal.

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Por su interés hemos traducido el Comunicado de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo.

RESUMEN

Esta es la posición oficial de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo (TEL).

Palabras Clave: columna vertebral. Tablero espinal, EMS, posición oficial, NAEMSP; ACS-COT.

Publicado en : PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

La Asociación Nacional de Médicos de EMS y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos creen que:

– El TEL es utilizado comúnmente por los servicios de emergencias médicas (EMS) para intentar proporcional una inmovilización espinal rígida. Sin embargo, sus beneficios están en gran parte sin probar.

– El TEL puede inducir dolor, agitación en el paciente y compromiso respiratorio. Además, puede disminuir la perfusión tisular en los puntos de presión, llevando al desarrollo de úlceras por presión.

– La utilización de TEL para la inmovilización espinal durante el transporte debe ser sopesado, de tal manera que los beneficios potenciales superen a los riesgos.

– Los pacientes apropiado para ser inmovilizados con un tablero espinal pueden incluir aquellos con:

  • – Traumatismos directos y alteración del nivel de consciencia.
  • – Dolor o sensibilidad espinal.
  • – Afección neurológica (p.e.: Entumecimiento o debilidad motora).
  • – Deformidad anatómica de la espina dorsal.
  • – Lesiones por mecanismo de alta energía y cualquiera de los siguientes:
  • – Intoxicación por alcohol o drogas.
  • – Incapacidad para comunicarse.
  • – Lesiones distractoras o dolorosas que enmascaran otras posibles lesiones.

– Los pacientes cuya inmovilización con un TEL no es necesaria, incluyen los siguientes:

  • – Nivel de consciencia normal (Escala de Coma de Glasgow (GCS) 15)
  • – Sin sensibilidad espinal ni anormalidad anatómica.
  • – Sin lesiones distractoras.
  • – Sin intoxicación.

– Los pacientes con heridas penetrantes en la cabeza, cuello o torso, sin evidencia de lesión espinal, no deben ser inmovilizados con un TEL:

– Se puede mantener la precaución frente a posibles lesiones espinales mediante al aplicación de un collarín cervical rígido y asegurando firmemente al paciente en la Camilla del EMS, y pueden ser más apropiados para:

  • – Pacientes que en el suceso se clasifican como ambulatorios.
  • – Pacientes que deben ser transportado por un tiempo prolongado, sobre todo antes de la transferencia entre unidades.
  • – Pacientes para los que un TEL no está indicado.

– Independientemente de si se utiliza o no un tablero, la atención a las debidas precauciones respecto a la columna vertebral entre los pacientes en riesgo es de suma importancia. Incluyen la aplicación de un collarín cervical, la fijación adecuada en la camilla, minimizar los movimientos y traslados, y el mantenimiento de la estabilización en línea durante cualquier movimiento o traslado que sean necesarios.

– La educación del personal de campo de EMS debe incluir la evaluación del riesgo de lesión medular en el contexto de las opciones para proporcionar las precauciones necesarias en caso de lesión espinal.

– En los protocolos o planes para promover un uso prudente de los tableros largos durante la atención prehospitalaria deben participar el mayor número posible de partes implicadas en el sistema de trauma y EMS.

– Los pacientes deben ser retirados del TEL tan pronto como sea posible en un servicio de urgencias.

Aprobado por el Comité de Directores de la National Association of EMS Physicians Board of Directors el 17 de Diciembre de 2012.

Aprobado por el American College of Surgeons Committee on Trauma el 30 de Octubre de 2012.

Recibido el 15 de Enero de 2013. Aceptado para publicación el 15 de Enero de 2013

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

Ver el Texto Original en Pfd

POSITION STATEMENT:

EMS SPINAL PRECAUTIONS AND THE USE OF THE LONG BACKBOARD

National Association of EMS Physicians and American College of Surgeons Committee on Trauma

ABSTRACT

This is the official position of the National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma regarding emergency medical services spinal precautions and the use of the long backboard.

Key words: spine; backboard; EMS; position statement; NAEMSP; ACS-COT.

PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

The National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma believe that:

– Long backboards are commonly used to attempt to provide rigid spinal immobilization among emergency medical services (EMS) trauma patients. However, the benefit of long backboards is largely unproven.

– The long backboard can induce pain, patient agitation, and respiratory compromise. Further, the backboard can decrease tissue perfusion at pressure points, leading to the development of pressure ulcers.

– Utilization of backboards for spinal immobilization during transport should be judicious, so that the potential benefits outweigh the risks.

– Appropriate patients to be immobilized with a backboard may include those with:

  • – Blunt trauma and altered level of
  • – Spinal pain or tenderness
  • – Neurologic complaint (e.g., numbness or motor weakness)
  • – Anatomic deformity of the spine
  • – High-energy mechanism of injury and any of the following:
  • – Drug or alcohol intoxication
  • – Inability to communicate
  • – Distracting injury

– Patients for whom immobilization on a backboard is not necessary include those with all of the following:

  • – Normal level of consciousness (Glasgow Coma Score [GCS] 15)
  • – No spine tenderness or anatomic abnormality
  • – No neurologic findings or complaints
  • – No distracting injury
  • – No intoxication

– Patients with penetrating trauma to the head, neck, or torso and no evidence of spinal injury should not be immobilized on a backboard.

– Spinal precautions can be maintained by application of a rigid cervical collar and securing the patient firmly to the EMS stretcher, and may be most appropriate for:

– Patients who are found to be ambulatory at the scene

– Patients who must be transported for a protracted time, particularly prior to interfacility transfer

– Patients for whom a backboard is not otherwise indicated

– Whether or not a backboard is used, attention to spinal precautions among at-risk patients is paramount. These include application of a cervical collar, adequate security to a stretcher, minimal movement/transfers, and maintenance of inline stabilization during any necessary movement/transfers.

– Education of field EMS personnel should include evaluation of the risk of spinal injury in the context of options to provide spinal precautions.

– Protocols or plans to promote judicious use of long backboards during prehospital care should engage as many stakeholders in the trauma/EMS system as possible.

– Patients should be removed from backboards as soon as practical in an emergency department.

Approved by the National Association of EMS Physicians Board of Directors December 17, 2012.

Approved by the American College of Surgeons Committee on Trauma October 30, 2012. Received January 15, 2013; accepted for publication January 15, 2013.

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

Una “vacuna” contra el ahogamiento. A “vaccine” against drowning. Jane Labous

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Los Socorristas y las clases de natación pueden mantener a flote a los niños africanos.

Cuando escuché hablar sobre los ocho niños africanos ahogados en una playa de los suburbios de Dakar el pasado Agosto, no me sorprendió. Era sólo la última en una larga lista de ahogamientos que ocurren por toda esa costa salvaje y sin control; otra historia pequeña y triste en la sección de noticias cortas de L’Observateur. Los niños, de entre ocho y nueve años, estaban jugando en la rompiente de las olas, cuando la fuerte resaca les arrastró. Ninguno sabía nadar. Cuando el servicio de emergencias llegó, era demasiado tarde. De haber existido un servicio de Socorrismo, probablemente hubieran sobrevivido.

En Octubre de 2011, trabajando como periodista en Dakar, la capital de Senegal en el oeste de África, documenté una historia sobre un grupo de Socorristas en Yoff, una de las escasas playas que tiene este servicio en esta ciudad acunada por el mar. Los Socorristas (en francés: maîtres nageurs sauveteurs, “maestros nadadores salvadores”), muchos de ellos voluntarios o reclutados de los bomberos, me contaron el abrumador problema que supone el ahogamiento en toda la costa en esa parte de la costa occidental de África y las múltiples desgracias que ocurren cada año por el fuerte oleaje y las corrientes traicioneras y los esfuerzos de su pequeño servicio está haciendo para abordar el problema en sus playas.

De regreso en el Reino Unido, una conversación informal con la RNLI (Real Institución Nacional de Embarcaciones de Rescate) continuó como una iniciativa extraordinaria. Los dos supervisores de los Socorristas de Yoff fueron invitados a acudir a un curso de la RNLI preparado específicamente para ellos, llamado “Futuros Líderes en Socorrismo” (www.rnli.org/international) en la central de la organización en Poole en Agosto de 2012, junto con más delegados de equipos de Socorrismo de varios países en desarrollo. Allí aprendieron como gestionar y desarrollar su propia organización. Después, en Diciembre, dos profesores de la RNLI viajaron a Dakar para entrenar a todos los Socorristas de Yoff y a algunos de la playa cercana de Ngor.

El programa fue un rotundo éxito. Los Socorristas, todos ellos dedicados, apasionados y con talento, asimilaron rápidamente las técnicas de la RNLI y afinaron sus habilidades para identificar las causas de ahogamiento, el rol del Socorrista y el equipo necesario para organizar su trabajo. Desde ambos lados se hicieron peticiones para continuar con este programa y así, la segunda edición tendrá lugar en el próximo mes de Julio.

Tuve la gran suerte de estar en Senegal durante las dos semanas de formación en Diciembre y, mientras trabajaba, escuchar mucho sobre el problema del ahogamiento. Particularmente desgarradora fue una entrevista con el abatido Batir Sow, de 47 años, cuyo hijo de 4 años murió ahogado el pasado verano en una zona de playa no vigilada en Sakar. El pequeño Mohammed disfrutaba en el agua, pero como muchos niños y adultos en Dakar, no sabía nadar. Corrió a la playa y nunca regresó. “Al día siguiente -contó Batir- el jefe de policía me dijo que habían encontrado un cuerpo en Layenne Yoff, y supe que era mi hijo”.

La escuela en Senegal no es obligatoria y mucho menos las clases de natación. Los pocos Socorristas que hay son voluntariosos (puede vérselos a menudo dando clases improvisadas de natación a los niños), pero les falta tiempo, recursos, entrenamiento, apoyo de las administraciones, flotadores y acceso a piscinas dónde poder enseñar. Hay algunos monitores privados, pero no es necesario decir que los padres no pueden soportar gastar 10 libras al mes en enviar a sus hijos a clases privadas de natación.

Batir habla emocionadamente sobre el ahogamiento de su hijo, acentuando la necesidad de que los niños de Dakar aprendan a nadar. “Dakar es un lugar de pescadores –dice- y, francamente, el mar es todo lo que tenemos. Amamos el mar. Por ello tenemos que encontrar soluciones para las escuelas y como enseñar a nadar a nuestros niños. Cuando llega el verano y vas a la playa, puedes ver un escenario de locos. Hay más de 4000 personas en la playa y apenas 200 de ellos saben nadar. Es muy peligroso”.

“La gente está muriendo en las playas y en su mayoría son niños de 7 a 16 años, porque no saben nadar”, añade Ibrahima Fall, un Socorrista voluntario de Yoff. “La mayoría de los ahogamientos se producen en verano ya que hay vacaciones. Los niños no saben nadar y no están familiarizados con las corrientes o las olas, pero quieren desesperadamente estar en el agua. No ven el peligro”.

Este sentimiento se está haciendo eco a lo largo de toda la costa oeste africana, sobre todo en las capitales cada vez más pobladas de Freetown, Conakry, Monrovia, Abdijan, Accra y Douala. Una población floreciente que no sabe nadar, asociada a playas no vigiladas, golpeadas por el feroz Atlántico, la receta para un ahogamiento seguro. En África los lagos, ríos o estanques se usan a diario para agua de consumo, lavar y bañarse. Todas ellas son actividades de alto riesgo si las personas no saben nadar o sobrevivir en el agua y pueden ser particularmente peligrosas durante los periodos de meteorología extrema o inundaciones. A pesar de la extendida percepción de que África es un continente seco, los pueblos están a menudo en la proximidad de ríos, playas o lagos, que aportan la ventaja de la accesibilidad al suministro de agua. Desde el todavía azul mar de Zanzibar hasta las ciudades atlánticas del sur, pasando por los lagos y ríos del grandioso interior, el ahogamiento está arruinando el continente africano.

El trabajo hecho hasta ahora por la RNLI y otras organizaciones como la ISLA (International Surf Lifesaving Organization) que ha desarrollado “Drowning Tracker” (www.drowningtracker.com) (Seguimiento de ahogamientos, una herramienta excepcional destinada a ayudar a registrar los ahogamientos en todo el mundo), es un paso positivo para hacer frente a un problema que apenas si es reconocido en la agenda de desarrollo internacional. Y ello a pesar del hecho de que el ahogamiento es la primera causa de muerte y se cobra más de un millón de vidas por año. La mayoría son niños. En África muchos no se registran y hay una asombrosa falta de investigación sobre la escala de la epidemia que el ahogamiento supone en el continente. Lo que sí sabemos es que más del 97% de las muertes por ahogamiento ocurren en los países de renta baja y media, pero a pesar de su escala, es un problema pobremente reconocido, un desastre oculto.

Ahora que empiezan a establecerse servicios de Socorrismo en Dakar y por toda África, el siguiente paso de las campañas de prevención en el agua es desarrollar un sistema para enseñar a los niños a nadar. Recientes evidencias desde Asia han demostrado que proporcionar lecciones de seguridad acuática a los niños a partir de 5 años es una intervención eficaz y reduce de forma significativa el riesgo de ahogamiento en más del 85%. Como las actividades acuáticas en África son muy similares a las de Asia, podemos asumir que este efecto protector podría ser el mismo en el contexto africano. Y por supuesto, el concepto es asombrosamente simple: enseña a un niño y a nadar y lo sabrá de por vida y transmitirá esa habilidad a otros. Enseñar a nadar puede ser, en efecto, una “vacuna” contra el ahogamiento.

Por estas razones, la RNLI está trabajando en la actualidad con otros socios para desarrollar un manual de supervivencia acuática libre que pueda estar disponible para escuelas, monitores de natación y otras organizaciones locales en África como un recurso para ayudar a enseñar a nadar a los niños en los diferentes entornos. Tanto si se enseña a diez niños o a un millón, creo que este nuevo proyecto “Aquatic Survival” solo puede ayudar a hacer frente a un problema de desarrollo africano que hasta ahora ha sido largamente ignorado. Su mensaje: proporcionar a la población local las herramientas para implementar las medidas preventivas a través de las habilidades de natación, junto a las medidas curativas con servicios de Socorrismo efectivos, es una aproximación sostenible y potente. Y las voces que la apoyan sobre el terreno son innegables. Porque las palabras de Batir vuelven sobre mi: “ Este es un papel que, si yo fuera el presidente de Senegal, firmaría ahora mismo”, me dijo este padre destrozado. “Ayúdanos a nadar, y así podremos ayudar a otros, porque no quiero que nadie tenga que sentir nunca lo que yo sentí cuando mi hijo se ahogó”.

Publicado en The Huffington Post UK, agradecemos a Jane Labous su apoyo para que pudiéramos realizar la traducción e incluirla en esta sección con sus fotografías.
Jane Labous es una prestigiosa foto-periodista, ganadora de varios premios. Ha trabajado como corresponsal en África. Es delegada de prensa de la Oficina para los Derechos de los Niños de las Naciones Unidas.

A Vaccine Against Drowning.
Lifeguards and Swimming Lessons Can Keep Africa’s Children Afloat

When I heard about the eight little boys drowned off a beach suburb of Dakar last August, I wasn’t shocked. It was just the latest in a long line of drowning fatalities along this wild and unmanned coast, another small, sad news-in-brief story in L’Observateur. The boys, all aged eight and nine, had been playing on the shoreline when they were dragged out to sea by a strong rip current. None of them could swim. By the time the emergency services arrived, it was too late. Had there been a lifeguard service, the children would probably have survived.

In October 2011, while working as a journalist in Dakar, the capital of Senegal in West Africa, I researched a story about a group of lifeguards at Yoff, one of the only beaches in this ocean-cradled capital city to have such a service. The maîtres nageurs sauveteurs, many of them volunteers or drafted from the fire service, told me of the overwhelming drowning problem along the coast of this part of West Africa; of the multiple fatalities that occur every year in the pounding surf and treacherous currents and of the efforts their small service is doing to address the issue in their beach community.

Back in the United Kingdom, a conversation with the Royal National Lifeboat Institution (RNLI) progressed what might have remained as a random meeting into something extraordinary. The two supervisors of the Yoff lifeguard team were invited to attend a bespoke RNLI training course – called Future Leaders in Lifesaving (www.rnli.org/international ) – at the charity’s headquarters in Poole in August 2012, along with delegates of lifeguard teams from several other developing countries. They learnt how to manage and develop their own lifesaving organisation. Two RNLI trainers then travelled to Dakar in December to train all the lifeguards from Yoff and some from nearby beach, Ngor.

The scheme was a resounding success. The lifeguards, all of them dedicated, passionate and talented, quickly picked up the RNLI’s techniques and honed their existing skills in identifying causes of drowning, the role of a lifeguard and the equipment needed to run a lifesaving service. Pledges were made on both sides to continue the development of the service and the second Future Leaders in Lifesaving programme will take place at RNLI HQ in July.

I was lucky enough to be in Senegal during the two weeks training in December, and while researching the drowning issue, heard much about the problem. An interview with the very dignified Batir Sow, 47, whose four year-old son Mohammed drowned last summer off a stretch of unsurveilled beach in Dakar, was particularly harrowing. Little Mohammed loved the water, but like most children and adults in Dakar, could not swim. One afternoon, Mohammed trotted off to the beach and never returned. “The next day,” recounts Batir, “the police commander told me they’d found a body at Layenne Yoff, and I knew it was my son.”

School in Senegal is not mandatory; let alone swimming lessons. The few lifeguards that there are may be willing (they can often be found giving impromptu swimming lessons to kids), but they lack time, funds, training, state support, floats and access to swimming pools in which to teach. There are few private swimming teachers and needless to say, poor parents cannot afford to spend an extra £10 a month on sending their children to private swimming lessons.

Batir talks movingly about his son’s drowning, stressing the need in Dakar for children to learn to swim. “Dakar is a place of fishermen,” he says, “and the sea is, frankly, all we have. We love the sea. So we have to find solutions for schools and how to teach children to swim. When summer comes and you go to the beach, you see a crazy scene – there are over 4000 people at the beach, and among them only 200 people who can swim – it’s so dangerous.”

“People are dying on the beaches and it’s mainly children aged seven to 16 years old, because they can’t swim,” adds Ibrahima Fall, a volunteer lifeguard from Yoff. “The majority of drownings occur in summer as it’s the holidays. Children can’t swim and aren’t familiar with the currents or the waves, but they desperately want to be in the water. They see no danger.”

The sentiment is one echoed all the way down the West African coast, particularly in the increasingly populated capitals of Freetown, Conakry, Monrovia; Abidjan, Accra and Douala. A burgeoning population who cannot swim, coupled with un-lifeguarded beaches pounded by the great, fierce Atlantic is a certain recipe for drowning. Nor is the problem limited to the coasts. In Africa, lakes, ponds and rivers are used daily for drinking water or for washing dishes and bathing. These become high-risk activities if a person is unable to swim or survive in water, and can be particularly perilous during periods of extreme weather and flooding. Despite a common perception of Africa as a ‘dry continent’, villages are often built within close proximity of rivers, beaches or lakes to take advantage of an accessible water supply. From the still blue ocean off Zanzibar to the Atlantic cities of the west, via the lakes and rivers of the great interior, drowning is blighting the African continent.

The work done so far by the RNLI and other organisations such as the International Surf Lifesaving Association (ISLA), which has just launched a ‘drowning tracker’ tool (www.drowningtracker.com) designed to help people record worldwide drownings, is a positive step to address a problem that is barely recognised on the international development agenda. This despite the fact that globally, drowning is a leading cause of death and claims over one million lives per year. The majority are children. In Africa, most drownings go unrecorded and there is a startling lack of research into the scale of the drowning epidemic on the continent. What we do know is that over 97% of drowning deaths occur in low and middle income countries, but despite the scale of the problem, the problem is barely recognised – a hidden disaster.

Now that lifeguarding services are being established in Dakar and elsewhere in Africa, the next stage of the water safety campaign is to develop a system for teaching children to swim. Recent evidence from Asia has shown that giving aquatic survival lessons to children over five years is an effective intervention against fatal drowning, significantly reducing the risk by over 85%. As water-related activities in Africa are very similar to those in Asia, we can assume that the protective effect of survival against drowning would be the same in the African context. And of course, the concept is beautifully simple; teach a child to swim and he or she will swim for life, passing on the skill to others. Swimming becomes, in effect, a ‘vaccine’ against drowning.

For these reasons, the RNLI is now working with partners to develop an open-source aquatic survival ‘toolkit’ to make available to schools, swimming teachers and other local organisations in Africa, to provide a resource for teaching children to swim in a variety of different environments. Whether it teaches ten children or a million children to swim, I believe the new Aquatic Survival project can only help to address an African development issue that is, at the moment, largely ignored. Its message, to give local people the tools to implement the preventative measure of swimming skills alongside the curative measure of effective lifeguarding services, is a strong, sustainable approach. And the voice of support is undeniable on the ground.

For it is Batir’s words that always come echoing back to me. “This is something that, if I were the President of Senegal, I’d sign the paper today,” the heartbroken father told me. “Help us to swim, so that we can help others, because I don’t want anyone else to ever have to feel what I felt that day when my son drowned.”

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Jane Labous is an award-winning broadcaster and photo-journalist who has worked as a correspondent and on radio documentaries all over West Africa. She is also press officer for the children’s rights NGO Plan International.

First published in The Huffington Post UK, we thank Jane Labous their support so we could do the translation to include in this section with her photographs.