Cuatro palabras para evitar tragedias en el agua. Four words to avoid water tragedy

Fuente: The New Zealand Herald, 06/12/2013

Un gran número de personas se ahogan en nuestra aguas cada año y, trágicamente, alguno lo hacen cuando intentan rescatar a otros.

Se hubieran perdido muchas menos vidas si hubieran comprendido las cuatro “R” de un rescatador circunstancial: Reconocer, Responder, Rescatar y Revivir.

Entre 1980 y el año pasado, 81 personas murieron ahogadas en Nueva Zelanda tratando de rescatar a otros. De ellos, la mayoría fueron hombres (80%) y tanto los Maoríes (33%) como los Pasifika* (12%) están sobre representados. Todos los ahogamiento ocurrieron en aguas abiertas. Playas (54%) y ríos (22%) fueron los sitios más frecuentes de ahogamiento.

En Australia, Richard Franklin y John Pearn han analizado las pérdidas de vidas de personas que trataban de rescatar a sus hijos en su estudio “Ahogados por amor. La víctima acuática en lugar del síndrome del rescatador”. (“Drowning for Love. The Aquatic Victim Instead of Rescuer Syndrome.”).

El pasado mes un hombre y su sobrino se ahogaron en la costa de la Bahía Hawkes, mientras trataban de salvar a una joven que llegó por si misma a la orilla. Lo que se suponía iba a ser un fin de semana de celebración familiar se convirtió en una doble tragedia.

Y esto continuará ocurriendo mientras no aprendamos métodos más seguros para rescatar personas en situación de ahogamiento.

Mientras muchos intentos de rescate sigan siendo instintivos, el riesgo de ser uno más en la lista de los fallecidos por ahogamiento es enorme para todos aquellos que no tienen entrenamiento en Socorrismo y rescate acuático.

Un grupo de expertos en prevención de ahogamientos de Watersafe Auckland con dilatada experiencia en Socorrismo han preparado una guía sencilla para minimizar este riesgo.

Usando las cuatro “R”

Reconocer: Un rescatador circunstancial ha de evaluar el estado de la víctima, la urgencia y los peligros de un intento de rescate y, los más importante, buscar un elemento de flotación.

Responder: La prioridad es detener el proceso de ahogamiento proporcionando flotación a la víctima mientras se evalúan los peligros y la urgencia del rescate. Esto es especialmente importante si la víctima no puede ser extraída del agua inmediatamente. Es en este momento cuando el rescatador tiene que buscar o pedir ayuda.

Rescatar: Un rescate con apoyo en tierra o en el agua minimiza el riesgo para el rescatador, pero si es necesario un rescate con apoyo en el agua, el mejor método es no contactar con la víctima utilizando un elemento flotante.

Revivir: Esta fase cubre la posible necesidad de RCP y cualquier otra asistencia médica que sea necesaria.

Los neozelandeses se esfuerzan por comprender las áreas de Reconocer y Responder.

Una encuesta nacional sobre seguridad acuática entre los jóvenes de Nueva Zelanda encontró que el 35% consideran que no tienen ninguna habilidad para rescatar en el agua y que el 59% expresaron dudas sobre su capacidad para llevar a cabo un rescate en aguas profundas.

Un estudio recientemente publicado con 415 personas del último Pasifika* Festival de Auckland del pasado Marzo, sugiere muchas carencias sobre el conocimiento de la seguridad acuática. El estudio sugiere que muy pocas personas serían capaces de abordar las demandas de mantener y transportar una víctima agitada hasta un lugar seguro sin ponerse a sí mismos en peligro.

Los hombres tienen un mayor riesgo de ahogamiento debido a que su confianza en sus habilidades para hacer un rescate o sobreponerse a un problema en el agua sin ayuda es mayor que las habilidades que realmente tienen. Es significativo que muchos más hombres que mujeres (un 55% frente a un 40%) respondieran que intentarían un rescate en el agua. Globalmente, casi la mitad (47%) respondieron que entrarían en el agua para rescatar a una víctima.

La mujeres están más predispuestas que los hombres a buscar ayuda de los Socorristas (65% mujeres frente a 54% hombres) o llamar a los servicios de emergencia (47% mujeres; 44% hombres).

Sin embargo, la opción menos elegida (30%) proporcionar a la víctima un elemento de flotación, sería probablemente la respuesta más efectiva en la mayoría de las situaciones de rescate en aguas abierta.

Por otro lado, más de la tercera parte (37%) de aquellos que no son capaces de nadar100 metros sin detenerse,( y que son casi dos tercios de los que estarían dispuestos) indicaron que realizarían un rescate. Esto sugiere que estas personas con menores habilidades acuáticas estarán en un enorme riesgo de ahogarse al intentar un rescate, por no ser capaces de reconocer sus limitaciones.

Estos hallazgos proporcionan evidencias que ponen en cuestión la capacidad que tienen las personas que presencian una emergencia en el agua de responder como rescatadores. A pesar del deseo de responder realizando un rescate, muchas personas pueden carecer de la competencia física y del conocimiento necesarios que requiere una emergencia de ahogamiento.

Si bien es muy difícil de imaginar no seguir nuestros instintos más profundos y tratar de rescatar a alguien en peligro, especialmente un miembro de nuestra familia, los rescatadores espontáneos deben recordad las cuatro “R”: Reconocer, Responder, Rescatar y Revivir, si quieren intentar un rescate con seguridad.

El Dr. Kevin Moran es profesor titular en educación física y de la salud en la Universidad de Auckland. Ha sido Socorrista durante casi 50 años y todavía ejerce en la Playa Muriwai, cerca de Auckland.

* “Pasifika” y “pueblos Pasifika” son términos utilizados por el Ministerio de Educación para “describir a las personas que viven en Nueva Zelanda que han emigrado de las islas del Pacífico o que se identifican con las Islas del Pacífico, debido a la ascendencia o el patrimonio.

 

Four words to avoid water tragedy

A large number of people drown in our waters every year, and tragically, some drown while trying to rescue others.

Fewer people would be lost if they understood the Four Rs of bystander rescue – Recognise, Respond, Rescue and Revive.

Between 1980 and last year, 81 people drowned in New Zealand while trying to rescue others. Of these, most (80 per cent) were male, and Maori (33 per cent) and Pasifika (12 per cent) people were over-represented. All rescue fatalities occurred in open waters, with beaches (54 per cent) and rivers (22 per cent) being the most frequent sites of drowning.

In Australia, Richard Franklin and John Pearn have analysed the loss of life while trying to rescue children in their study, “Drowning for Love. The Aquatic Victim Instead of Rescuer Syndrome.”

Last month a man and his nephew drowned off the Hawkes Bay coast while trying to save a young girl who made her own way to shore. What was supposed to be a weekend of family celebrations became a double tragedy.

This will keep happening until we learn safer methods of rescuing people in distress.

While many rescue attempts appear instinctive, the risk of adding to the drowning fatality list is great for those not trained in lifesaving techniques.

A group of drowning prevention experts with extensive lifeguard experience from Watersafe Auckland have devised simple guidelines to minimise that risk.

Using the Four Rs:

Recognise – a would-be rescuer would assess victim distress, the urgency and the dangers in a rescue attempt and, importantly, look for a flotation device.

Respond – the first priority is to stop the drowning process by providing flotation to the victim while still assessing the dangers of a rescue and the urgency. This is especially true if the victim cannot be immediately removed from the water. It is at this stage that the bystander should send for help.

Rescue – a land- or craft-based rescue minimises risk for the rescuer but, if a water-based rescue is necessary, a non-contact rescue using flotation is the safest method.

Revive – this phase covers the possible need for CPR and other medical assistance as required.

New Zealanders struggle to understand the areas of Recognise and Respond.

A nationwide water safety survey of New Zealand youth found 35 per cent considered they had no rescue ability, and 59 per cent expressed doubts about their ability to perform a deep-water rescue.

A recently published Auckland study of 415 people at last March’s Pasifika Festival suggests many lack an understanding in water safety.

The results suggest few respondents would meet the demands of supporting and transporting a struggling victim to safety in the water without putting themselves at risk of drowning.

Men may be at greater risk of drowning because of their confidence (rather than competence) in being able to perform a rescue or get themselves out of trouble without assistance. Significantly more men than women (males 55 per cent, females 40 per cent) indicated they would jump in to save the victim. Overall, almost half (47 per cent) of respondents said they would dive in and rescue the victim.

Women were more likely than males to seek help from lifeguards (females 65 per cent, males 54 per cent) or call emergency services (females 47 per cent, males 44 per cent).

The least frequently chosen response, getting flotation to the victim, (30 per cent) would most likely be, in many open water rescue situations, the most effective immediate response.

More than one third (37 per cent) of those who could not swim 100m – almost two thirds of the would-be rescuers – said they would dive to rescue someone.

This suggests that the least capable would-be rescuers may be at greater risk of drowning by failing to recognise their limitations. The findings provide evidence of questionable readiness to respond in a rescue role as a bystander confronted with a drowning emergency. Despite a desire to respond in a rescuer role, many people may lack the physical competency and knowledge to safely attempt a rescue.

While it is hard to imagine not following your gut instincts and trying to rescue someone in need, especially a family member, would-be rescuers need to remember the four Rs of Recognise, Respond, Rescue and Revive if they are going to attempt a rescue safely.

• Dr Kevin Moran is a principal lecturer in health and physical education in the school of curriculum and pedagogy at the Auckland University faculty of education. He has been a surf lifeguard for almost 50 years and still patrols Muriwai Beach near Auckland.

Un estudio canadiense halla que es más probable ahogarse en las áreas rurales. Drowning More Probable in Rural Areas, Study Finds

 

Fuente: HealthDay News

Un estudio canadiense halla que es más probable ahogarse en las áreas rurales

Los residentes son más propensos a estar cerca de aguas abiertas y menos propensos a haber tomado lecciones de natación, apuntan los investigadores

Las personas en áreas rurales tienen tres veces más probabilidades de ahogarse que las que viven en las ciudades, halla un nuevo estudio canadiense. Esto podría deberse a que es más probable que los residentes rurales estén cerca de aguas abiertas y menos probable que hayan tomado una clase de natación, según investigadores del Hospital St. Michael, en Toronto.

Sus hallazgos, de un análisis de los incidentes de ahogamientos en la provincia de Ontario entre 2004 y 2008, aparecen en una edición reciente de la revista International Journal of Aquatic Research and Education. Un segundo estudio de investigadores del St. Michael halló que la mayoría de los ahogamientos ocurrieron en lugares públicos, como las aguas abiertas, los centros recreativos o los parques. Aún así, cuatro de cada cinco ahogamientos ocurren sin testigos, según el estudio, que fue publicado hace poco en la revista Canadian Journal of Emergency Medicine.

Los investigadores también hallaron que los transeúntes realizan RCP en la mitad de todos los ahogamientos, pero apenas en una tercera parte de todos los demás tipos de paro cardíaco. Esto podría deberse al hecho de que la mayoría de canadienses aprenden primero la RCP en las clases de natación, y es más probable que asocien el ahogamiento con la RCP, sugirieron los investigadores.

A pesar de ser más propensos a recibir RCP, las probabilidades de supervivencia del 5 por ciento de una víctima de ahogamiento es igual de baja que en todos los demás tipos de paro cardíaco. Este hallazgo muestra que hay que hacer más por mejorar las probabilidades de supervivencia de las víctimas de ahogamiento, apuntó en un comunicado de prensa del hospital el autor del estudio, Jason Buick. “Podemos mejorar la supervivencia al enfatizar la importancia de proveer RCP y al enseñar a más personas a hacerlo”, señaló Buick. También aconsejó a las personas nadar en lugares públicos donde sea más probable que haya salvavidas u otras personas.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: St. Michael’s Hospital, news release, November 2013

Drowning More Probable in Rural Areas, Study Finds

Residents are more likely to be around open water and less likely to have taken swimming lessons, researchers say.

People in rural areas are nearly three times more likely to drown than those who live in cities, a new Canadian study finds. This may be because rural residents are more likely to be around open water and less likely to have taken swimming lessons, according to the researchers at St. Michael’s Hospital in Toronto.

Their findings — from an analysis of drowning incidents in the province of Ontario between 2004 and 2008 — appeared recently in the International Journal of Aquatic Research and Education.

A second study by the St. Michael’s researchers found that most drowning incidents occur in public places, such as open water, recreation centers or parks. Even so, four out of five drownings happen without a witness, according to the study, which was published recently in the Canadian Journal of Emergency Medicine.

The researchers also found that bystanders perform CPR in half of all drowning events, but only for one-third of all other cardiac arrests. This may be due to the fact that most Canadians first learn CPR in swimming classes and are more likely to associate drowning and CPR, the researchers suggested.

Despite being more likely to receive CPR, a drowning victim’s 5 percent chance of survival is as low as all other types of cardiac arrest. This finding shows that more needs to be done to improve the survival chances of drowning victims, study author Jason Buick said in a hospital news release.

“We can improve survival by emphasizing the importance of providing CPR and by teaching more people to perform it,” Buick said. He also advised people to swim in public places where it’s more likely that there will be lifeguards and other people.

 

IJARE Volume 7, Issue 4, November, Original Research

Differences in Drowning Rates Between Rural and Non-Rural Residents of Ontario, Canada

The objective of our study was to determine if rural residence was associated with an increased risk of drowning in Ontario, Canada. We conducted a retrospective cohort study of all unintentional drowning deaths in Ontario, Canada from 2004–2008. Age-adjusted mortality rates for males and females living in rural and nonrural areas were calculated using direct standardization, with non-rural residents as the reference population. We identified a total of 564 unintentional drowning deaths. The majority (89%) of fatal drowning victims were male, and 75% percent of victims were from non-rural areas. Excluding bathtub drowning deaths, the age-adjusted drowning mortality rate was significantly higher for both males (rate ratio 2.8; 95% CI, 2.3–3.4) and females (rate ratio 2.8; 95% CI, 1.5–5.0) from rural compared with non-rural areas. In Ontario, rural residence was associated with an increased risk of unintentional drowning.

Keywords: drowning/near drowning, water safety, aquatic risk management

Posición de la EMS sobre la utilización del tablero espinal.

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Por su interés hemos traducido el Comunicado de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo.

RESUMEN

Esta es la posición oficial de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo (TEL).

Palabras Clave: columna vertebral. Tablero espinal, EMS, posición oficial, NAEMSP; ACS-COT.

Publicado en : PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

La Asociación Nacional de Médicos de EMS y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos creen que:

– El TEL es utilizado comúnmente por los servicios de emergencias médicas (EMS) para intentar proporcional una inmovilización espinal rígida. Sin embargo, sus beneficios están en gran parte sin probar.

– El TEL puede inducir dolor, agitación en el paciente y compromiso respiratorio. Además, puede disminuir la perfusión tisular en los puntos de presión, llevando al desarrollo de úlceras por presión.

– La utilización de TEL para la inmovilización espinal durante el transporte debe ser sopesado, de tal manera que los beneficios potenciales superen a los riesgos.

– Los pacientes apropiado para ser inmovilizados con un tablero espinal pueden incluir aquellos con:

  • – Traumatismos directos y alteración del nivel de consciencia.
  • – Dolor o sensibilidad espinal.
  • – Afección neurológica (p.e.: Entumecimiento o debilidad motora).
  • – Deformidad anatómica de la espina dorsal.
  • – Lesiones por mecanismo de alta energía y cualquiera de los siguientes:
  • – Intoxicación por alcohol o drogas.
  • – Incapacidad para comunicarse.
  • – Lesiones distractoras o dolorosas que enmascaran otras posibles lesiones.

– Los pacientes cuya inmovilización con un TEL no es necesaria, incluyen los siguientes:

  • – Nivel de consciencia normal (Escala de Coma de Glasgow (GCS) 15)
  • – Sin sensibilidad espinal ni anormalidad anatómica.
  • – Sin lesiones distractoras.
  • – Sin intoxicación.

– Los pacientes con heridas penetrantes en la cabeza, cuello o torso, sin evidencia de lesión espinal, no deben ser inmovilizados con un TEL:

– Se puede mantener la precaución frente a posibles lesiones espinales mediante al aplicación de un collarín cervical rígido y asegurando firmemente al paciente en la Camilla del EMS, y pueden ser más apropiados para:

  • – Pacientes que en el suceso se clasifican como ambulatorios.
  • – Pacientes que deben ser transportado por un tiempo prolongado, sobre todo antes de la transferencia entre unidades.
  • – Pacientes para los que un TEL no está indicado.

– Independientemente de si se utiliza o no un tablero, la atención a las debidas precauciones respecto a la columna vertebral entre los pacientes en riesgo es de suma importancia. Incluyen la aplicación de un collarín cervical, la fijación adecuada en la camilla, minimizar los movimientos y traslados, y el mantenimiento de la estabilización en línea durante cualquier movimiento o traslado que sean necesarios.

– La educación del personal de campo de EMS debe incluir la evaluación del riesgo de lesión medular en el contexto de las opciones para proporcionar las precauciones necesarias en caso de lesión espinal.

– En los protocolos o planes para promover un uso prudente de los tableros largos durante la atención prehospitalaria deben participar el mayor número posible de partes implicadas en el sistema de trauma y EMS.

– Los pacientes deben ser retirados del TEL tan pronto como sea posible en un servicio de urgencias.

Aprobado por el Comité de Directores de la National Association of EMS Physicians Board of Directors el 17 de Diciembre de 2012.

Aprobado por el American College of Surgeons Committee on Trauma el 30 de Octubre de 2012.

Recibido el 15 de Enero de 2013. Aceptado para publicación el 15 de Enero de 2013

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

Ver el Texto Original en Pfd

POSITION STATEMENT:

EMS SPINAL PRECAUTIONS AND THE USE OF THE LONG BACKBOARD

National Association of EMS Physicians and American College of Surgeons Committee on Trauma

ABSTRACT

This is the official position of the National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma regarding emergency medical services spinal precautions and the use of the long backboard.

Key words: spine; backboard; EMS; position statement; NAEMSP; ACS-COT.

PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

The National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma believe that:

– Long backboards are commonly used to attempt to provide rigid spinal immobilization among emergency medical services (EMS) trauma patients. However, the benefit of long backboards is largely unproven.

– The long backboard can induce pain, patient agitation, and respiratory compromise. Further, the backboard can decrease tissue perfusion at pressure points, leading to the development of pressure ulcers.

– Utilization of backboards for spinal immobilization during transport should be judicious, so that the potential benefits outweigh the risks.

– Appropriate patients to be immobilized with a backboard may include those with:

  • – Blunt trauma and altered level of
  • – Spinal pain or tenderness
  • – Neurologic complaint (e.g., numbness or motor weakness)
  • – Anatomic deformity of the spine
  • – High-energy mechanism of injury and any of the following:
  • – Drug or alcohol intoxication
  • – Inability to communicate
  • – Distracting injury

– Patients for whom immobilization on a backboard is not necessary include those with all of the following:

  • – Normal level of consciousness (Glasgow Coma Score [GCS] 15)
  • – No spine tenderness or anatomic abnormality
  • – No neurologic findings or complaints
  • – No distracting injury
  • – No intoxication

– Patients with penetrating trauma to the head, neck, or torso and no evidence of spinal injury should not be immobilized on a backboard.

– Spinal precautions can be maintained by application of a rigid cervical collar and securing the patient firmly to the EMS stretcher, and may be most appropriate for:

– Patients who are found to be ambulatory at the scene

– Patients who must be transported for a protracted time, particularly prior to interfacility transfer

– Patients for whom a backboard is not otherwise indicated

– Whether or not a backboard is used, attention to spinal precautions among at-risk patients is paramount. These include application of a cervical collar, adequate security to a stretcher, minimal movement/transfers, and maintenance of inline stabilization during any necessary movement/transfers.

– Education of field EMS personnel should include evaluation of the risk of spinal injury in the context of options to provide spinal precautions.

– Protocols or plans to promote judicious use of long backboards during prehospital care should engage as many stakeholders in the trauma/EMS system as possible.

– Patients should be removed from backboards as soon as practical in an emergency department.

Approved by the National Association of EMS Physicians Board of Directors December 17, 2012.

Approved by the American College of Surgeons Committee on Trauma October 30, 2012. Received January 15, 2013; accepted for publication January 15, 2013.

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

La verdad acerca de reanimar ahogados. The truth about resuscitating drowned surfers

Articulo original en : Surfer Today

Andrew Schmidt , director de Socorristas sin Fronteras , ha dado una sencilla respuesta al tratamiento recibido por Maya Gabeira tras su accidente al intentar surfear una ola gigante. El 27 de octubre de 2013, Carlos Burle salvó la vida de Maya Gabeira , en Praia do Norte, Nazaré , Portugal. La sacó del agua y comenzó la reanimación cardiopulmonar (RCP). Cuando un adulto está sufriendo un ataque al corazón , lo que sufre es un problema de origen cardíaco. Su corazón deja de bombear sangre al cuerpo . Las compresiones cardíacas se aplican entonces para “reiniciar” el flujo sanguíneo.

¿Qué ocurre en un ahogamiento?. La principal causa de lesiones y muerte por ahogamiento es la falta de oxígeno . El objetivo principal del tratamiento debe ser proporcionar oxígeno. El problema con las personas que se ahogan es diferente de las personas que sufren un ataque al corazón. Tienen falta de oxígeno en sangre , por lo que necesitan que se les aporte oxígeno. Bombear sangre sin oxígeno por todo el cuerpo no ayuda en absoluto.

Las autoridades médicas dicen que la RCP para quienes han sufrido un ahogamiento debe incluir ventilación. Andrew Schmidt añade que “tanto si se realiza de forma directa o con mascarilla, el boca a boca es lo mejor que podemos hacer”. Para la persona que lo necesita, es de inestimable valor que entendamos los fundamentos de la resucitación de una víctima de ahogamiento.

Lo más importante no es sacar el agua de los pulmones, sino proporcionarle el oxígeno que necesita. Por lo tanto, las respiraciones de rescate son esenciales si queremos que un ahogado recobre la vida.

Además, echa un vistazo a este vídeo para conocer los problemas y riesgos de surfear olas gigantes.

The truth about resuscitating drowned surfers

Andrew Schmidt, director of Lifeguards Without Borders, has issued a simple response to the treatment of Maya Gabeira, during her near-fatal accident in the big surf. On the 27th October, 2013, Carlos Burle saved Maya Gabeira’s life, at Praia do Norte, Nazaré, Portugal. He took her out of the water and started cardiopulmonary resuscitation (CPR). When an adult is suffering an heart attack, he is having a cardiac problem. Blood has stopped pumping around the body. Heart compressions are applied to “restart” the blood flow. What is drowning? The primary cause of injury and death by drowning is a lack of oxygen. The primary goal of treatment is to provide oxygen. The issue with people who drown is different from those suffering an heart attack, because they lack oxygen in blood, so we need to give them oxygen. Pumping blood without oxygen around the body is not helping at all. Medical authorities say that CPR for drowning patients should still include ventilation. Andrew Schmidt adds that “whether it is mouth-to-mouth or pocket mask, you’re going to do the greatest amount of good”. You can become of great value for your friend in need if you understand the basics of the resuscitation of a drowning victim. The most important thing is not getting water out of lungs, but providing oxygen. So, rescue breaths are critical if you want to bring a surfer back to life.

Also, take a look at the health risks of big wave surfing.

Mejor no tener que escoger. Better not have to choose.

Ayer en la zona de la piscina infantil, advertí a unas madres que debían de supervisar a sus hijos (todos entre 3 y 5 años) más estrechamente, en lugar de estar charlando entre ellas fuera de la línea de visión del vaso infantil. En un primer momento parecieron disgustadas por la advertencia, pero el disgusto se tornó en sorpresa y miedo cuando les comenté que el 80% de los niños que se ahogan lo hacen en ese rango de edades, y que debían poner en práctica lo que se conoce como “Supervisión Cercana“. Esto significa que los padres deben estar siempre al alcance de la mano de sus hijos, como mucho a la distancia de un brazo extendido cuando están dentro o cerca del agua. Una de las cosas más importantes que los padres han de aprender es que deben estar siempre con sus hijos en el entorno acuático.

No estoy seguro de que comprendieran realmente el alcance del problema, así que trataré de explicarlo de otra manera. Si no pones en práctica esta “Supervisión Cercana”, te encontrarás con tres posible situaciones:

 

Una: El susto de tu vida.

De pronto, tu -o cualquier otra persona- te darás cuenta de que un niño está boca abajo o sumergido en el agua. El resultado puede ser tan sólo un susto o incluso llegar a necesitar supervisión médica, aunque los niños son más fuertes de lo que parecen y el suceso puede que no sea más que un serio recordatorio de lo que significa el concepto de “Supervisión Cercana”.

Dos: Una familia rota.

Las estadísticas muestran que cuando un niño fallece ahogado, la familia tiene una alta probabilidad de romperse en los siguientes 5 años debido a la pérdida, la pena, los sentimientos de culpabilidad, e incluso los reproches entre los padres.

Tres: Te dolerán los brazos y te arderá el corazón.

Si un niño es víctima de un ahogamiento y sobrevive, hay una alta probabilidad de que sufra daño cerebral. Dependiendo de la severidad del daño, puede suponer desde dificultades cognitivas o de aprendizaje, daño neurológico o discapacidad severa que necesiten 24 horas diarias de cuidados médicos avanzados durante todos y cada uno de los días de su vida. En este caso, los brazos te dolerán de mover su cuerpo y el corazón te arderá cada momento de cada día.

Si no quieres que la Diosa de la Desgracia elija por ti: Vigila a tus hijos.

 

Luis Miguel Pascual

ESS Director Técnico-Docente

Quiero agradecer a John Connolly de The Lifesaving Foundation su amable revisión de la versión inglesa de este texto.

 

Better not to have to choose.

Yesterday, I advised some mothers at the children’s pool that they should supervise their children more closely, instead of talking out of their sight. They seemed to be unhappy with my advice, all the children were between 3 and 5 years, but they appeared surprised and frightened when I told them that 80% of child drownings were in that age range and they should practice “Touch Supervision“. This means parents should always be within an arm’s length when their children are in or around water. One of the most important things parents need to know is that you always stay with your child in the water

I am not sure they really understand the scope of the problem so I will try to explain it in another way – if you don’t take care of your children in or near water with “touch supervision”, you have three possible outcomes.

One: The fright of your life.

Suddenly, you or someone else will realize that your child is face down in the water and will rescue him or her. The outcome could be just a fright or the need of some minor medical help. Children are usually stronger than we expect and it could fortunately be just a serious reminder of how important “touch supervision” really is. This means parents should always be within an arm’s length when their children are in or around water. One of the most important things parents need to know is that you always stay with your child in the water

Two: A broken family.

Statistics say that when a child dies the family has high probability of breaking up within the following 5 years due to loss, sorrow, guilt feelings or even blame.

Three: Your arms hurt and your heart burn.

If your child is involved in a drowning incident and survives, there is a possibility of brain damage. Depending on the seriousness of the damage, it could result in learning difficulties, epilepsy, or severe disability needing 24 hours advanced care, every single day of the child’s life. Your arms will ache from moving his body and your heart will burn every single moment of the day.

If you do not want the God of Misfortune to choose for you: Supervise Your Children.

 

Luis Miguel Pascual

ESS Technical Director

I am deeply grateful to Mr. John Connolly from The Lifesaving Foundation for his review of the English text.

Proteger a los niños frente al ahogamiento. Preventing child Drowning.

NDPA

Acumulando “Capas de Protección” podemos proteger a los niños frente al riesgo de morir ahogados.

El Cómite Educatico de la NDPA (National Drowning Prevention Alliance. Alianza Nacional para la Prevención de Ahogamientos), ha publicado un extenso artículo que revisa las múltiples “capas de protección” que deben emplearse en la seguridad de los niños y el entorno acuático.

El artículo define el concepto de “Capas de Protección” como una manera de clasificar y estandarizar las estrategias que afectan directamente al entorno acuático y para ofrecer una perspectiva que todos los implicados (educadores, padres, Socorristas, etc.) puedan utilizar como guía y ayuda.

Un detallado artículo en inglés de imprescindible lectura, del que destacamos a continuación sus líneas principales:

1 – Supervisión durante actividades que no se hacen en el agua.

2 – Supervisión durante actividades en el agua

3 – Barreras físicas que limiten el acceso a las zonas que tienen agua (Piscinas, Spas, estanques, etc.)

4 – Barreras físicas que impidan el acceso al agua.

5 – Alarmas que alerten del acceso de los niños al agua

6 – Aprendizaje de la natación.

7 – Facilitar el acceso al rescate, y a los rescatadores y sistemas de emergencias.

8 – Protección de los otros tipos de “Agua”: Cubos y baldes, bañeras, estanques, fuentes, aseos, etc

9 – Protección anti-atrapamientos en los desagües, drenajes de piscinas y similares

10 – Otras recomendaciones

Las conclusiones son claras: El vallado total de las piscinas y la supervisión adulta constante son las dos capas más importantes de protección de los niños frente al ahogamiento, pero no son 100% eficaces, por ello la NDPA recomienda añadir cuantas más estrategias posibles para maximizar la protección.

Otras recomendaciones importantes son: conocer las técnicas de reanimación (RCP, boca a boca y masaje cardíaco) y tener un plan de respuesta frente a emergencias.

Cada capa adicional que añadamos puede suponer la diferencia que salve una vida. Usemos cuantas más mejor.

Enlace a la versión web

Enlace a la versión PDF

Layers of Protection Around Aquatic Environments to Prevent Child Drowning

This position paper addresses the National Drowning Prevention Alliance’s definition of “layers of protection” and how this concept can be utilized in aquatic environments to aid in the prevention of childhood drowning. The NDPA recognizes that multiple strategies are necessary to prevent drowning. The term “layers of protection” is one way to classify the majority of strategies directly affecting aquatic environments. Other important prevention strategies, such as community education, legislation, local enforcement, and public awareness, are not addressed in this position paper. This position paper is intended to be a general overview for use by safety professionals, educators, community leaders, parents, caregivers, and members of the media. Additional papers discussing more details on individual “layers” addressed in this paper will be forthcoming

Although adult supervision and four-sided isolation fencing are two key layers of protection against child drowning, not even the most diligent caregiver can have their eyes on a child 24-hours-a-day, 7 days a week and barriers can be breached. The NDPA urges using multiple strategies and devices simultaneously to help prevent injuries and deaths from drowning. These include active adult supervision; preventing unauthorized entry with four-sided isolation fencing, gates and latches; safety covers; alarms; learning to swim; learning CPR and rescue techniques, and having an emergency action plan, and those additional layers listed above. Each additional layer or strategy beyond the first could be the one that saves a life. Use as many as possible at all times. – See more at: http://ndpa.org/home/resources/safety-tips/layers-of-protection/#sthash.VsFu3GuY.dpuf

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