Un estudio canadiense halla que es más probable ahogarse en las áreas rurales. Drowning More Probable in Rural Areas, Study Finds

 

Fuente: HealthDay News

Un estudio canadiense halla que es más probable ahogarse en las áreas rurales

Los residentes son más propensos a estar cerca de aguas abiertas y menos propensos a haber tomado lecciones de natación, apuntan los investigadores

Las personas en áreas rurales tienen tres veces más probabilidades de ahogarse que las que viven en las ciudades, halla un nuevo estudio canadiense. Esto podría deberse a que es más probable que los residentes rurales estén cerca de aguas abiertas y menos probable que hayan tomado una clase de natación, según investigadores del Hospital St. Michael, en Toronto.

Sus hallazgos, de un análisis de los incidentes de ahogamientos en la provincia de Ontario entre 2004 y 2008, aparecen en una edición reciente de la revista International Journal of Aquatic Research and Education. Un segundo estudio de investigadores del St. Michael halló que la mayoría de los ahogamientos ocurrieron en lugares públicos, como las aguas abiertas, los centros recreativos o los parques. Aún así, cuatro de cada cinco ahogamientos ocurren sin testigos, según el estudio, que fue publicado hace poco en la revista Canadian Journal of Emergency Medicine.

Los investigadores también hallaron que los transeúntes realizan RCP en la mitad de todos los ahogamientos, pero apenas en una tercera parte de todos los demás tipos de paro cardíaco. Esto podría deberse al hecho de que la mayoría de canadienses aprenden primero la RCP en las clases de natación, y es más probable que asocien el ahogamiento con la RCP, sugirieron los investigadores.

A pesar de ser más propensos a recibir RCP, las probabilidades de supervivencia del 5 por ciento de una víctima de ahogamiento es igual de baja que en todos los demás tipos de paro cardíaco. Este hallazgo muestra que hay que hacer más por mejorar las probabilidades de supervivencia de las víctimas de ahogamiento, apuntó en un comunicado de prensa del hospital el autor del estudio, Jason Buick. “Podemos mejorar la supervivencia al enfatizar la importancia de proveer RCP y al enseñar a más personas a hacerlo”, señaló Buick. También aconsejó a las personas nadar en lugares públicos donde sea más probable que haya salvavidas u otras personas.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: St. Michael’s Hospital, news release, November 2013

Drowning More Probable in Rural Areas, Study Finds

Residents are more likely to be around open water and less likely to have taken swimming lessons, researchers say.

People in rural areas are nearly three times more likely to drown than those who live in cities, a new Canadian study finds. This may be because rural residents are more likely to be around open water and less likely to have taken swimming lessons, according to the researchers at St. Michael’s Hospital in Toronto.

Their findings — from an analysis of drowning incidents in the province of Ontario between 2004 and 2008 — appeared recently in the International Journal of Aquatic Research and Education.

A second study by the St. Michael’s researchers found that most drowning incidents occur in public places, such as open water, recreation centers or parks. Even so, four out of five drownings happen without a witness, according to the study, which was published recently in the Canadian Journal of Emergency Medicine.

The researchers also found that bystanders perform CPR in half of all drowning events, but only for one-third of all other cardiac arrests. This may be due to the fact that most Canadians first learn CPR in swimming classes and are more likely to associate drowning and CPR, the researchers suggested.

Despite being more likely to receive CPR, a drowning victim’s 5 percent chance of survival is as low as all other types of cardiac arrest. This finding shows that more needs to be done to improve the survival chances of drowning victims, study author Jason Buick said in a hospital news release.

“We can improve survival by emphasizing the importance of providing CPR and by teaching more people to perform it,” Buick said. He also advised people to swim in public places where it’s more likely that there will be lifeguards and other people.

 

IJARE Volume 7, Issue 4, November, Original Research

Differences in Drowning Rates Between Rural and Non-Rural Residents of Ontario, Canada

The objective of our study was to determine if rural residence was associated with an increased risk of drowning in Ontario, Canada. We conducted a retrospective cohort study of all unintentional drowning deaths in Ontario, Canada from 2004–2008. Age-adjusted mortality rates for males and females living in rural and nonrural areas were calculated using direct standardization, with non-rural residents as the reference population. We identified a total of 564 unintentional drowning deaths. The majority (89%) of fatal drowning victims were male, and 75% percent of victims were from non-rural areas. Excluding bathtub drowning deaths, the age-adjusted drowning mortality rate was significantly higher for both males (rate ratio 2.8; 95% CI, 2.3–3.4) and females (rate ratio 2.8; 95% CI, 1.5–5.0) from rural compared with non-rural areas. In Ontario, rural residence was associated with an increased risk of unintentional drowning.

Keywords: drowning/near drowning, water safety, aquatic risk management

Posición de la EMS sobre la utilización del tablero espinal.

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Por su interés hemos traducido el Comunicado de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo.

RESUMEN

Esta es la posición oficial de la Asociación Nacional de Médicos de EMS (Emergency Medical Services) y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos, sobre las precauciones en el uso del tablero espinal largo (TEL).

Palabras Clave: columna vertebral. Tablero espinal, EMS, posición oficial, NAEMSP; ACS-COT.

Publicado en : PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

La Asociación Nacional de Médicos de EMS y Comité de Trauma del Colegio americano de Cirujanos creen que:

– El TEL es utilizado comúnmente por los servicios de emergencias médicas (EMS) para intentar proporcional una inmovilización espinal rígida. Sin embargo, sus beneficios están en gran parte sin probar.

– El TEL puede inducir dolor, agitación en el paciente y compromiso respiratorio. Además, puede disminuir la perfusión tisular en los puntos de presión, llevando al desarrollo de úlceras por presión.

– La utilización de TEL para la inmovilización espinal durante el transporte debe ser sopesado, de tal manera que los beneficios potenciales superen a los riesgos.

– Los pacientes apropiado para ser inmovilizados con un tablero espinal pueden incluir aquellos con:

  • – Traumatismos directos y alteración del nivel de consciencia.
  • – Dolor o sensibilidad espinal.
  • – Afección neurológica (p.e.: Entumecimiento o debilidad motora).
  • – Deformidad anatómica de la espina dorsal.
  • – Lesiones por mecanismo de alta energía y cualquiera de los siguientes:
  • – Intoxicación por alcohol o drogas.
  • – Incapacidad para comunicarse.
  • – Lesiones distractoras o dolorosas que enmascaran otras posibles lesiones.

– Los pacientes cuya inmovilización con un TEL no es necesaria, incluyen los siguientes:

  • – Nivel de consciencia normal (Escala de Coma de Glasgow (GCS) 15)
  • – Sin sensibilidad espinal ni anormalidad anatómica.
  • – Sin lesiones distractoras.
  • – Sin intoxicación.

– Los pacientes con heridas penetrantes en la cabeza, cuello o torso, sin evidencia de lesión espinal, no deben ser inmovilizados con un TEL:

– Se puede mantener la precaución frente a posibles lesiones espinales mediante al aplicación de un collarín cervical rígido y asegurando firmemente al paciente en la Camilla del EMS, y pueden ser más apropiados para:

  • – Pacientes que en el suceso se clasifican como ambulatorios.
  • – Pacientes que deben ser transportado por un tiempo prolongado, sobre todo antes de la transferencia entre unidades.
  • – Pacientes para los que un TEL no está indicado.

– Independientemente de si se utiliza o no un tablero, la atención a las debidas precauciones respecto a la columna vertebral entre los pacientes en riesgo es de suma importancia. Incluyen la aplicación de un collarín cervical, la fijación adecuada en la camilla, minimizar los movimientos y traslados, y el mantenimiento de la estabilización en línea durante cualquier movimiento o traslado que sean necesarios.

– La educación del personal de campo de EMS debe incluir la evaluación del riesgo de lesión medular en el contexto de las opciones para proporcionar las precauciones necesarias en caso de lesión espinal.

– En los protocolos o planes para promover un uso prudente de los tableros largos durante la atención prehospitalaria deben participar el mayor número posible de partes implicadas en el sistema de trauma y EMS.

– Los pacientes deben ser retirados del TEL tan pronto como sea posible en un servicio de urgencias.

Aprobado por el Comité de Directores de la National Association of EMS Physicians Board of Directors el 17 de Diciembre de 2012.

Aprobado por el American College of Surgeons Committee on Trauma el 30 de Octubre de 2012.

Recibido el 15 de Enero de 2013. Aceptado para publicación el 15 de Enero de 2013

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

Ver el Texto Original en Pfd

POSITION STATEMENT:

EMS SPINAL PRECAUTIONS AND THE USE OF THE LONG BACKBOARD

National Association of EMS Physicians and American College of Surgeons Committee on Trauma

ABSTRACT

This is the official position of the National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma regarding emergency medical services spinal precautions and the use of the long backboard.

Key words: spine; backboard; EMS; position statement; NAEMSP; ACS-COT.

PREHOSPITAL EMERGENCY CARE 2013;17:392–393

The National Association of EMS Physicians and the American College of Surgeons Committee on Trauma believe that:

– Long backboards are commonly used to attempt to provide rigid spinal immobilization among emergency medical services (EMS) trauma patients. However, the benefit of long backboards is largely unproven.

– The long backboard can induce pain, patient agitation, and respiratory compromise. Further, the backboard can decrease tissue perfusion at pressure points, leading to the development of pressure ulcers.

– Utilization of backboards for spinal immobilization during transport should be judicious, so that the potential benefits outweigh the risks.

– Appropriate patients to be immobilized with a backboard may include those with:

  • – Blunt trauma and altered level of
  • – Spinal pain or tenderness
  • – Neurologic complaint (e.g., numbness or motor weakness)
  • – Anatomic deformity of the spine
  • – High-energy mechanism of injury and any of the following:
  • – Drug or alcohol intoxication
  • – Inability to communicate
  • – Distracting injury

– Patients for whom immobilization on a backboard is not necessary include those with all of the following:

  • – Normal level of consciousness (Glasgow Coma Score [GCS] 15)
  • – No spine tenderness or anatomic abnormality
  • – No neurologic findings or complaints
  • – No distracting injury
  • – No intoxication

– Patients with penetrating trauma to the head, neck, or torso and no evidence of spinal injury should not be immobilized on a backboard.

– Spinal precautions can be maintained by application of a rigid cervical collar and securing the patient firmly to the EMS stretcher, and may be most appropriate for:

– Patients who are found to be ambulatory at the scene

– Patients who must be transported for a protracted time, particularly prior to interfacility transfer

– Patients for whom a backboard is not otherwise indicated

– Whether or not a backboard is used, attention to spinal precautions among at-risk patients is paramount. These include application of a cervical collar, adequate security to a stretcher, minimal movement/transfers, and maintenance of inline stabilization during any necessary movement/transfers.

– Education of field EMS personnel should include evaluation of the risk of spinal injury in the context of options to provide spinal precautions.

– Protocols or plans to promote judicious use of long backboards during prehospital care should engage as many stakeholders in the trauma/EMS system as possible.

– Patients should be removed from backboards as soon as practical in an emergency department.

Approved by the National Association of EMS Physicians Board of Directors December 17, 2012.

Approved by the American College of Surgeons Committee on Trauma October 30, 2012. Received January 15, 2013; accepted for publication January 15, 2013.

Doi: 10.3109/10903127.2013.773115

El Procurador del Común reclama una regulación para las Zonas de Baño Naturales de Castilla y León.

ProcComun

Hace unos días, el Procurador del Común emitió un extenso informe en el que analiza la situación de las Zonas de Baño Naturales en Castilla y León.

Teniendo en cuenta los accidentes graves e incluso mortales que se producen cada año en las zonas de baño situadas en los entornos naturales, el Procurador del Común de Castilla y León inició una actuación de oficio con el objetivo de conocer la situación sanitaria y de seguridad que ofrecen estos espacios. Para alcanzar un mayor control y ofrecer más garantías a los ciudadanos, esta institución recomienda a los municipios que regulen mediante ordenanzas el uso de aquellas zonas situadas en la naturaleza a las que acuden los bañistas.

Tal y como se recoge en el informe emitido por el Procurador, los ayuntamientos o las entidades locales menores también deberían solicitar la inclusión de ese lugar en el censo oficial de zonas de baño de Castilla y León, garantizando de esta manera su control sanitario.

Para la temporada de 2013, que dará comienzo el 15 de junio, este censo incluye un total de 28 zonas naturales entre las que se encuentran playas fluviales, embalses, lagos, gargantas, ríos o arroyos. De ellas, siete se encuentran en Ávila; dos en Burgos; cinco en León; dos en Palencia; una en Salamanca; otra en Segovia; cuatro en Soria; una en Valladolid y cinco en Zamora.

Un listado que, sin embargo, resulta incompleto, ya que desde esta institución afirman que “en Castilla y León existen numerosas zonas de baño” que cuentan con una “relativa afluencia” y que no forman parte del registro oficial porque las administraciones locales no lo han solicitado. Por ello, advierten de que en sus aguas “no se realizan ninguno de los controles sanitarios mínimos que garanticen su inocuidad”.

Además, el informe señala que “en alguna de estas zonas se han producido accidentes graves e incluso mortales”, pese a que éstos también suceden en los espacios controlados, donde en 2012 “se produjeron dos fallecimientos” de los seis que hubo en la Comunidad por estas circunstancias.

Teniendo en cuenta estos datos, el Procurador del Común insiste en que es consciente de que “la protección de la salud y la seguridad de las personas que acuden a las zonas de baño naturales no se agota con la garantía sanitaria de sus aguas”, sino que “existen otros factores que inciden en la seguridad”. Por ello, el informe emitido reúne también una serie de recomendaciones que “cualquier administración local” puede seguir con el objetivo de “evitar, en lo posible, la existencia de accidentes con resultado de lesiones graves o pérdida de vidas humanas”. Estos consejos complementan un listado dirigido a ofrecer a los bañistas las mejores condiciones dentro de este espacio natural.

Recomendaciones

Se pide, por ejemplo, que se dote a las instalaciones públicas de equipamientos sanitarios que ayuden a mantener unas condiciones higiénicas adecuadas; que se ofrezca un servicio de limpieza y que se facilite información a los usuarios sobre las condiciones del agua de baño y sobre la presencia de otros peligros como profundidades variables o remolinos.

Además, el informe recomienda que “se balice y delimite la zona de baño en el caso de resultar necesario” y que se proporcione “un adecuado nivel de seguridad a los usuarios de estas instalaciones”, realizando comprobaciones del espacio de baño con carácter previo al inicio de la temporada y, en todo caso, “siempre que resulte necesario”. Otro de los consejos es que se dote a estos lugares “del correspondiente servicio público de salvamento y socorrismo” y que cuenten con “medios materiales y personal profesional debidamente cualificado”.

El Procurador del Común confía en que estas reflexiones contribuyan, por un lado, “a la toma de conciencia de los peligros potenciales de estas infraestructuras, tanto por parte de los usuarios como de las administraciones locales, en salvaguarda del derecho a la vida y a la integridad física”. Además, espera que su difusión sirva para que se conozcan y se apliquen “buenas prácticas” que favorezcan la “adecuada puesta en valor” de estos lugares y fomenten “el ejercicio más seguro de otros derechos de los ciudadanos, como el derecho a la salud, al disfrute del ocio y del tiempo libre, a la práctica del deporte o de la actividad física o el derecho a un medio ambiente adecuado, entre otros”.

Normativa Higiénico-Sanitaria para piscinas de uso público en Castilla y León.

Piscina Segovia

La normativa Higiénico-Sanitaria de de aplicación vigente en Castilla y León, fija con carácter obligatorio, las características higiénico-sanitarias de las piscinas de uso público, de sus instalaciones y servicios anexos, el control de la calidad sanitaria del agua y de su mantenimiento, las obligaciones del personal responsable de las instalaciones, el comportamiento de los usuarios, el régimen de autorizaciones, la vigilancia y las inspecciones sanitarias y el régimen sancionador aplicable en los supuestos de su incumplimiento.

Enlaces a la normativa:

– Decreto 177/1992 de 22 de Octubre por el que se aprueba la normativa higiénico-sanitario para piscinas de uso público.

– Decreto 105/1997, de 15 de Mayo, por el que se modifica el artículo 3 del decreto 177/1992.

– Recomendaciones para los titulares de piscinas de uso público en Castilla y León

– Consejos para usuarios de piscinas en Castilla y León.

Decreto 80/2008, de 27 de noviembre, sobre la gestión sanitaria de la calidad de las aguas de baño de la Comunidad de Castilla y León

 

Otras normativas relacionadas

Normas Autonómicas

Normas de ámbito nacional.

La detección temprana de personas en peligro de ahogamiento.

Luis Miguel Pascual Gómez

Diplomado en Magisterio, Profesor de Salvamento Acuático, Monitor de Natación, Director Técnico-Docente de la Escuela Segoviana de Socorrismo.

Resumen

Objetivos:

El propósito de este estudio es analizar el comportamiento en el agua que muestran los bañistas en piscinas públicas, con el objetivo de detectar y categorizar patrones reconocibles útiles para determinar cuándo y como un nadador comienza a perder el control de su respiración, flotación y movimiento en el agua y puede sufrir un ahogamiento si no es asistido.

Método:

Durante 10 temporadas estivales se ha registrado a más de 400 bañistas adultos mediante observación directa y grabación en vídeo en piscinas públicas, datos que fueron analizados y ordenados de acuerdo a su destreza, comportamiento y pautas de desplazamiento. Las observaciones subacuáticas han sido esenciales para comprender cómo los bañistas se desenvuelven para mantenerse a flote y cómo reaccionan ante incidentes acuáticos potencialmente amenazantes.

Resultados:

El análisis muestra que los bañistas pueden ser clasificados de acuerdo a sus habilidades acuáticas, pautas de desplazamiento y su respuesta ante incidentes en el medio acuático. Además, se propone una reordenación de la secuencia de ahogamiento y se facilitan pautas para mejorar sustancialmente la detección temprana de personas en peligro de sufrir un ahogamiento, que tienen aplicación directa en la formación y las tareas del Socorrista Acuático.

Palabras Clave:

Ahogamiento, Vigilancia, Habilidades acuáticas, Dominio del medio acuático, Rescate acuático, Socorrista.

Abstract:

Objectives: The purpose of this study was to analyze the behaviour of bathers. This was carried out observing and videotaping their performance in public pools, in order to establish and categorize recognizable patterns which could help to determine when and how a swimmer all of a sudden begins to lose control of breathing, floating and movement in the water and starts drowning, if not assisted.

Methods: Around four hundred observations of adult swimmers during ten summer seasons were analyzed and then sorted according to their skills and behaviour. Underwater observation proved essential to understand how bathers manage to remain afloat and how they react to potential water incidents.

Results: Our analysis showed that bathers could be classified according its abilities, displacement paths and response to aquatic incidents.

Key words: Drowning, Surveillance, Aquatic abilities, Aquatic Competence, Aquatic rescue, Lifesaving.

Resumen de la ponencia en las Jornadas de Salvamento Acuático de AETSAS, Madrid, Mayo 2012.

LM Pascual-Deteccion temprana AETSAS