Algunos mitos sobre el Ahogamiento.

Mario Vittone, experto en rescate acuático, escribió en 2006 un artículo: “El que se ahoga no parece ahogarse” en su blog personal que se ha convertido en uno de los artículos sobre ahogamiento más leídos y reproducidos en innumerables medios, páginas y blogs. Hace poco se volvió a publicar en Soundings, lo mencionó el Washington Post y en apenas una semana superó 700.000 menciones en Facebook.

Hace unos días publicó una interesante reflexión que, por su interés, hemos traducido y adaptado. 

Mario Vittone

Es como si un grupo completamente nuevo de personas aprendiera algo que no sabían. Se había reventado un mito (y uno peligroso, además) y tenían que contárselo a sus amigos. En las respuestas a la publicación El que se ahoga no parece ahogarse, mezcladas con “pues no lo sabía” o “hay que leerlo“, había otras dos ideas erróneas acerca del ahogamiento que todos deberíamos saber, así que si no has leído el artículo anterior, te recomiendo que lo hagas primero y luego vuelvas aquí para aprender otras dos cosas importantes.

Mito 1: El “Ahogamiento Seco” (Dry Drowning): Respuesta: NO EXISTE

Casi todas las semanas y más cuando se aproxima el verano, recibo un mensaje, un correo electrónico o un comentario en una publicación donde que me piden que analice el “Ahogamiento Seco” (“Dry Drowning” en inglés). Este mensaje se propaga en las redes sociales, principalmente porque es -comprensiblemente- aterrador para los padres. La idea de que su hijo pueda ir a nadar, tragar o ahogarse con un poco de agua, y luego ir a su casa y morirse mientras duerme es aterrador. Pero no es cierto.

Una muerte por las posibles complicaciones de un incidente acuático no ocurre de esa manera. Y cuando sucede es extremadamente rara, presenta síntomas persistentes durante horas, antes de que el peligro sea real, y no es en realidad un ahogamiento. “Ahogamiento seco” y “ahogamiento secundariono son términos médicos y no son peligros reales sobre los que merezca la pena preocuparse. El líquido en los pulmones es algo malo, puede causar neumonitis, una inflamación no infecciosa del tejido pulmonar, provocada por los efectos irritantes de algo extraño en los pulmones, pero esto puede ocurrir al aspirar agua sucia mientras nadamos (cuando damos un “tragón” siempre hay una pequeña aspiración de líquido) o si te atragantas con la leche del desayuno porque te estás riendo, por ejemplo, (¿esto sería un “ahogamiento de leche“?. Absurdo, ¿no?).

Qué hay que buscar?. Si su hijo, o cualquier otra persona, sale del agua y tiene cualquier síntoma más allá de lo que se puede experimentar después de que algo “vaya por el camino equivocado” (tos momentánea y alguna molestia leve que desaparece a los pocos minutos), entonces debe estar alerta. Si hay una tos fuerte y persistente que no se detiene después de unos minutos, debe revisarlo un médico. Normalmente, estos pacientes se dejan en observación de cuatro a seis horas por precaución y son enviados a casa sin más problemas. Si tu hijo o cualquier otro tose durante unos minutos después de salir de la piscina y luego se comporta de manera normal y al rato te pide la merienda, significa que está bien. No tienes que llamar al 112, ni preocuparte por nada más.

Si quieres aprender más sobre este tema, te recomiendo que leas éste artículo científico.

Mito 2: Si alguien se ahoga: Háblale, Avisa, Alcanza, Tira, Rema, No intentes un Rescate a menos que estés entrenado. Respuesta: Quizás sí, o quizás no.

“Una persona que se está ahogando se subirá encima de ti para respirar y te ahogará si te acercas a ella“, afirma alguien cada vez que se plantea la cuestión del rescate de una persona que se está ahogando. Podría ser algo así, pero en realidad no lo es.

Una persona no entrenada que realiza un rescate puede fallecer en el intento, pero aunque no estoy descartando ese peligro, es absurdo tratar a todos los que no son Socorristas como alguien que morirá en el intento de rescatar a un niño de 4 años. Todas las personas con problemas en el agua o que luchan por no ahogarse, están buscando lo mismo: mantener sus vías aéreas (boca y nariz) sobre el agua sin esfuerzo; quieren estar de pie en el fondo o apoyados por algún tipo de flotación para poder respirar. Una vez que tienen ese apoyo, ya no representan ningún peligro si pueden mantenerse de esa manera. Lo que los Socorristas están capacitados y entrenados para hacer es entrar al agua y ayudar a las víctimas que se ahogan para que puedan respirar fácilmente y han de ser lo suficientemente fuertes físicamente como para hacer el rescate y llevarles a un lugar seguro.

Alcanzar con la mano o mediante un palo u otro objeto alargado a alguien que se está ahogando desde una posición segura es mejor que tirarle algo flotante para que se agarre. Y arrojarle algo flotante para que se agarre es mejor que emplear tiempo remando en una embarcación para alcanzarle y hacerlo. Pero aquí está la dura verdad: si alcanzar, arrojar o remar no es una opción y alguien no va a buscarlo, se ahogará. Si se llama al 112 y no se hace nada más, lo que estamos haciendo en realidad es pedir que recuperen un cadáver. Y dado que la mayoría de nosotros no podremos estar parados viendo esta situación sin hacer nada, la manera en que se puede “ir” de manera segura, aunque no estés entrenado, es llevando consigo un elemento flotante y proporcionar flotación a la víctima para que pueda respirar, y a ti mismo para manteneros a flote.

He visto a una persona en una piscina pública saltar a la parte más profunda con el cojín de una tumbona y salvar a una víctima. (el cojín tenía aproximadamente 40Lb de flotación, un chaleco salvavidas estándar tiene 17Lb), y mantuvo a ambos a flote hasta que llegó el Socorrista (que estaba con el móvil y no vio nada). En una playa de Florida, una madre salvó a su hijo nadando con una botella grande y poniéndola entre ambos a modo de flotador mientras se impulsaban con los pies hasta la orilla.

Si no hay nadie más cerca y no eres Socorrista, pero tienes un chaleco salvavidas, puedes agarrar al otro con suficiente flotación para que tanto tu como la víctima podáis respirar y así detener el proceso de ahogamiento. Siempre que seas un buen nadador y estés en buena forma, puedes ir a ayudar teniendo conciencia del riesgo que corres. Y no te olvides de que tu u otra persona debe alertar inmediatamente al 112 o a los servicios de Socorrismo, para que ambos podáis recibir ayuda para salir del agua.

Hay demasiados “qué pasaría si...” para decir cómo hay que manejar cada posible escenario de ahogamiento, pero no debemos sentirnos completamente indefensos simplemente porque no seamos un profesional del rescate. Por supuesto, existe un importante riesgo en el hecho de intentar un rescate (lo hay para el Socorrista, así que todavía más para el no entrenado), y lo primero debe ser siempre la propia vida, pero permanecer de pie en la playa, en el bote o en el borde de la piscina durante un ahogamiento y esperar que alguien llegue a tiempo no es una estrategia.

Versión española y adaptación por Luis Miguel Pascual del artículo original de Mario Vittone en Soundings

Cursos de Socorrismo Año 2018

 

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Cursos Abiertos.

Ya está abierto el plazo de Pre-inscripción para los Cursos de Socorrismo, con los que obtendrás la certificación que te permitirá trabajar como “Socorrista en Piscinas e Instalaciones Acuáticas”.

Para más información y descarga de impresos de matrícula consulta: Información y Documentos

CURSOS CON PRE-INSCRIPCION ABIERTA:

– SEGOVIA:  Mayo/Junio 2018 – abierta Pre-inscripción hasta 27/05

Fecha de inicio: 1 de Juniol 2018-  duración 6/7 fines de semana

Lugar:
– Clases teóricas en Aula: Centro Cívico de San José.
– Prácticas en la Piscina de La Granja de San Ildefonso.
Importe: 395,00 €

Horario provisional (se confirmará):
– Viernes tarde de 17h a 20h
– Sábados: Mañana 9h a 14h y tarde de 16h a 20h
– Domingo: Mañana de 10h a 14h. Tardes de 17h a 19h

Puedes consultar los horarios de transporte público Segovia-La Granja en éste enlace.

PRE-INSCRIPCIÓN Y RESERVA DE PLAZA (hasta el 27 de Mayo)

Los interesados pueden efectuar Pre-inscripción a través del FORMULARIO DE MATRÍCULA (al pie de esta entrada) hasta la fecha indicada o enviando rellena la Hoja de Matrícula al correo electrónico: secretaria@sossegovia.com .

Todas las Pre-inscripciones se confirmarán por correo electrónico.

Desde el día 28 de Mayo puedes realizar la MATRICULA DEFINITIVA, realizando el pago de la inscripción, confirmaremos la fecha de inicio y horario a partir de ese día.

– CANTALEJO:  Mayo 2018 – abierta Pre-inscripción 

Fecha de inicio: Mes de Mayo 2018, o en cuanto se complete grupo mínimo (15 Personas) duración 6-7 fines de semana

Lugar:
– Clases teóricas en Aula: Aula del Pabellón Pedro Delgado de Segovia.
– Prácticas en la Piscina de Cantalejo.
– Importe: 395,00 €, más adquisición de un abono de piscina. 

MATRICULA DEFINITIVA

A todos los interesados que hayan efectuado Pre-inscripción, se les comunicará oportunamente el horario y fechas definitivas del Curso. Una vez confirmada la realización del Curso y el horario definitivo, deberán hacer la Matrícula Definitiva en las fechas que se informarán, realizando el pago de la Cuota de Matrícula y presentando la documentación que abajo se relaciona.

Recogida de Pre-Inscripciones y Entrega de Documentación de Matrícula: A través del correo electrínico: secretaria@sossegovia.com o personalmente en el Área de Deportes de la Diputación Provincial de Segovia, C/ La Plata, 32 – Segovia. Tel. 921.42.87.78 ( de 8.30 a 14.30 horas).

Importe: 395,00 €, más abono piscina.

Forma de Pago: Ingreso en Bankia Cta: ES88 2038.7597.59.6000322560 a realizar antes del inicio del curso.

Información general de los cursos (requisitos, etc)

Requisitos de Edad:

– Preferencia a mayores de 18 años. Si no se cubre el número máximo de 25 plazas, se admitirán alumnos con 16 años cumplidos antes del inicio del curso, siempre que acrediten los requisitos académicos y aporten autorización paterna por escrito para la realización del curso.

Requisitos Académicos:

– Haber superado la Enseñanza Secundaria Obligatoria (E.S.O.), titulación académica equivalente o superior, antes de la fecha de finalización del curso, con justificación documental.

DOCUMENTACIÓN EN PAPEL a aportar para la Matrícula definitiva, a partir de las fechas indicadas para cada curso:

Hoja de matrícula correctamente cumplimentada y firmada.

– 2 Fotocopias del D.N.I. por ambas caras.

– 2 Fotocopias de la titulación académica.

– 1 fotografía tamaño carnet, con el nombre en el dorso.

– Copia del resguardo bancario con el ingreso.

– Documento de aceptación de las Normas del Curso que incluye la Declaración Jurada de estado de Salud (Para más información y descarga de impresos de matrícula consulta: Información y Documentos. o recoger a la entrega de la documentación, y entregar antes del comienzo de las clases prácticas).

– Autorización paterna para los menores de 18 años (con la entrega de la Documentación o al inicio del Curso, y entregar antes del comienzo del curso).

Lugar para realizar el pago de la matrícula:

Mediante ingreso o transferencia en el plazo indicado, en cualquier oficina de Bankia citando siempre el nombre del alumno. (Si el curso no se llevase a cabo se devolverá el importe de la matrícula)

IBAN: ES88.2038.7597.59.6000322560

Asistencia:

Se ha de asistir obligatoriamente al 90% de las horas totales del curso y a su vez al 90% de las horas lectivas de cada asignatura. Determinadas clases teóricas y/o prácticas son de asistencia obligatoria, por lo que rogamos que antes de inscribirse en el curso comprueben la disponibilidad para cumplir los requisitos de asistencia.

Además, tramitamos gratuitamente la homologación en la Comunidad de Madrid, dónde la administración autonómica tiene establecido un sistema de registro obligatorio para el ejercicio profesional del Socorrismo.

INFORMACION IMPORTANTE:

La certificación de la formación en Socorrismo Profesional impartida por la Escuela Segoviana de Socorrismo es “formación no reglada y con carácter no oficial”, al igual que el resto de las acciones de formación en Socorrismo no adscritas a formación de carácter no académica que imparten empresas, entidades privadas o las federaciones deportivas de socorrismo.

Todas las certificaciones de “formación no reglada” tienen la misma validez en el ámbito laboral, no habiendo ninguna certificación que tenga “una mayor validez ni oficialidad”, aparte del prestigio o consideración que cada entidad pueda tener en el mercado laboral.

Esta certificación cumple los requisitos para ejercer profesionalmente como Socorrista Acuático en Piscinas e Instalaciones Acuáticas en Castilla y León y con esta formación, los Socorristas pueden acceder a los trámites de homologación e inscripción en el registro profesional de Socorristas de la Comunidad de Madrid. Es válida para trabajar en las comunidades autónomas en las que se admite la formación no reglada para el ejercicio profesional del Socorrismo y es computable en aquellas comunidades con procesos de acreditación propios (Galicia, Cataluña, etc.), así como para los procesos de obtención del Certificado de Profesionalidad en Socorrismo Acuático .

 

FORMULARIO DE PRE-MATRICULA PARA CURSOS DE SOCORRISMO 

Foro de Debate: Plan Nacional de Prevención de Ahogamientos y Socorrismo Profesional – Segovia, 25/26 Noviembre 2017

Fechas de celebración: Segovia, 25 y 26 de Noviembre de 2107

Descarga el programa definitivo

Formulario para inscripciones

 

Encuestas previas para los grupos de trabajo

Participa en las encuestas previas aportando tus experiencias, necesidades y opiniones, para que sean recogidas por los grupos de trabajo e incluidas en los debates.

Tu opinión es importante para conocer las necesidades y realidades.

Encuesta de Gestión de Servicios Socorrismo en Playas

Presentación.

El ahogamiento en España es un importante problema de salud pública. Y no es sólo porque cause casi medio centenar de fallecimientos al año, sino porque se sigue produciendo una cifra de fallecidos de tamaña magnitud, a pesar de todos los esfuerzos de los operativos de Socorrismo. Los equipos de Socorrismo de las playas españolas realizan anualmente entre 6.000 y 10.000 intervenciones, asistencias y rescates en situaciones de ahogamiento real o potencial, y eso sin contar un número igual o superior de acciones preventivas que evitan que esas situaciones se produzcan. Todo esto supone que otras tantas víctimas potenciales se salvan de engrosar las cifras de una estadística que, no existe en España de manera oficial.

Lamentablemente, no hay una estrategia de ámbito nacional, ni siquiera autonómico, que implemente acciones eficaces de prevención y de intervención ante el Ahogamiento, salvo que tengamos en cuenta los tibios mensajes de aviso que repiten rutinariamente cada verano los organismos oficiales.Sin duda el ocio acuático ha experimentado un significativo incremento, tanto por la asistencia a playas y zonas de baño naturales, como por la proliferación de instalaciones, piscinas y parques acuáticos. Hoy es ya común que pueblos, urbanizaciones y establecimientos hoteleros dispongan de una instalación acuática de mayor o menor entidad y que haya presencia de servicios de Socorrismo en la mayoría de las playas más turísticas. En un país como España con más de 68 millones de visitantes en 2015, el que un importante porcentaje de los implicados en un Ahogamiento sean extranjeros no nos deja en buen lugar. Y mucho menos si consideramos que estando situada en el primer lugar del mundo en el turismo, y particularmente en el de sol y playa, España debería ser también la número uno mundial en cuanto a la calidad y eficacia de los operativos de Socorrismo y la referencia a seguir en este aspecto para todo el mundo. Por desgracia, nada más alejado de la realidad.

Las empresas que gestionan servicios de Socorrismo nacen como respuesta a una doble necesidad: la tendencia a la privatización de la gestión de determinadas áreas que antes se gestionaban desde las distintas administraciones públicas y la demanda de esos mismos servicios especializados por parte de particulares, colectivos o empresas que integran instalaciones acuáticas como parte de su oferta de negocio. Como una respuesta a estas demandas, muchas empresas nacieron desde propio sector iniciadas por Socorristas interesados en convertir la gestión del Socorrismo en una actividad empresarial más allá de la propia profesión y ofreciendo, además, formación adaptada a las demandas laborales o las carencias que detectaban. Y también se incorporan empresas de otros sectores que encuentran en la gestión de servicios de Socorrismo una oportunidad más de ampliar su espectro de negocio. Sin embargo, ni la regulación administrativa, ni la formación de los Socorristas han ido paralelas a esta evolución, así como tampoco las facetas empresariales, laborales o de gestión.

Los altibajos de la actividad económica, la diversidad, cuando no disparidad, de la normativa, la incertidumbre empresarial y el recorte generalizado de los presupuestos privados y públicos de todas las administraciones, pero especialmente en las locales, que son quienes mayoritariamente exteriorizan determinados servicios, han creado una situación cada vez más caótica en dónde las empresas tienen que luchar cada día por mantenerse a flote y, lo que es peor, a veces con métodos discutibles o poco éticos.

La perspectiva del propio Socorrista Profesional como trabajador tampoco es halagüeña. Sometido a normativas ambiguas, cambiantes o demasiado estrictas; costes y requisitos de formación crecientes; forzado a aceptar una creciente precariedad laboral; empleado en trabajos nada estimulantes en piscinas de urbanizaciones; en situaciones estresantes en playas abarrotadas; enfrentado a la incomprensión o incluso animadversión de los usuarios; realizando rescates con bandera roja y con sueldos menguantes, el interés por formarse o seguir siendo Socorrista está en clara caída libre desde hace 10 años.


Este Foro pretende abrir un debate en torno a todos estos problemas que hoy tiene el sector, iniciando un espacio de intercambio y diálogo entre todas las partes implicadas que permita que desde el Sector se debatan, propongan e inicien las vías de solución, e intervenir activamente en los procesos de regulación que están en marcha o se avecinan. El programa contempla, por tanto, espacios abiertos a tratar los diferentes aspectos, orientados desde la presentación de los temas sobre los que iniciar un debate y hallar conclusiones.

A quién está dirigido

Este Seminario tiene interés para un amplio espectro de profesionales, empresas, administraciones y personas:

– Socorristas y Técnicos en Salvamento Acuático Profesional.
– Empresas de gestión de servicios de socorrismo en instalaciones acuáticas, clubes deportivos, playas y parques acuáticos.
– Organizaciones empresariales y Sindicatos de trabajadores.
– Legisladores, Representantes Políticos, Técnicos y Responsables de Administraciones Públicas en temas de Turismo, Playas, Seguridad Ciudadana, Protección Civil y Sanidad en instalaciones acuáticas y zonas naturales de ocio acuático.
– Docentes, Formadores, Investigadores, Profesionales y Técnicos de Socorrismo Profesional.
– Profesionales Sanitarios y de Emergencia.
– Diseñadores y Fabricantes de Productos de Seguridad y Rescate Acuático.

Horario Provisional
– Sábado 25 de Noviembre: de 9.30 a 14 y de 16 a 20.30 horas
– Domingo 26 de Noviembre de 9.00 a 14.00 horas

Inscripciones
– A través del formulario Web
– Las plazas son limitadas, se respetará el orden de inscripción.

Cuota del Seminario
– Asistencia individual: 25 Euros
– Bono Empresas de Socorrismo Profesional: (2 asistentes) 40 Euros, cada asistente adicional: 15 Euros)
Incluye: Asistencia, documentación y coffee breaks.

Forma de Pago
– Transferencia Bancaria, indicando el nombre del asistente o del grupo: Bankia: IBAN: ES88 2038 7597 5960 0032 2560.

Alojamiento*
Cada asistente debe gestionar su alojamiento y manutención.
Información sobre alojamientos en Segovia: Tel: 921466721
http://www.turismodesegovia.com/es/central-de-reservas

Comidas*
– Habrá menús concertados para los asistentes para comida y cena del sábado y comida del Domingo*.
*Imprescindible confirmar antes del lunes 20 de Noviembre.

A Federación revuelta…. Socorristas arrastrados

En los últimos meses hemos venido asistiendo a toda una serie de acontecimientos relacionados con la gestión y funcionamiento de las Federaciones Deportivas de Socorrismo, y particularmente de la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo (FASS), que afectan tanto a los aspectos organizativos y de gestión, como a los deportivos y a la formación de Socorristas Profesionales. Asimismo, FASS se ha visto envuelta en varias reclamaciones judiciales promovidas por empresas privadas que alegaban diversas irregularidades y defectos graves en las informaciones y publicidad de los Cursos de formación de Socorrismo Profesional así como también respecto a los procesos de “homologaciones”, “convalidaciones” o similares. En ellas presuntamente se atribuían a los certificados expedidos por FASS y algunas de sus empresas colaboradoras una mayor validez frente a otras acciones formativas, así como también por la expedición de licencias de ámbito estrictamente deportivo para la actividad profesional de los socorristas.

Recientemente hemos tenido conocimiento de varias resoluciones administrativas y judiciales al respecto, parte de esa documentación puede consultarse en este enlace. También la Asamblea General de la Federación Española de Salvamento y Socorrismo (FESS) intentó el pasado año desintegrar a la FASS , lo que fue contestado por la FASS en un comunicado aludiendo (ver comunicado) a su paralización ante un proceso contencioso abierto. Finalmente, la FESS ha aprobado el pasado 27 de Marzo la desintegración de la FASS (ver noticia),

Vamos a hacer un intento de resumen de los puntos relevantes de todo este embrollo, que con todas las reservas, sería más o menos el siguiente, dada la complejidad del asunto y sus posibles repercusiones jurídicas:

– El presidente de FASS ha sido inhabilitado por un año.

– La Junta de Andalucía ha nombrado una Junta Gestora y FASS tiene que repetir todos los procesos electorales desde el año 2000.

– Esta Junta Gestora tiene también que hacer una auditoría económica. Según algunas informaciones, aunque no hemos podido confirmarlas, FASS presuntamente tendría una deuda superior a 500.000€.

– La FESS desintegra a la FASS, es decir la separa de su estructura, y asume la gestión deportiva en Andalucía, aunque al parecer, que por un proceso contencioso-administrativo esta acción está paralizada de momento.

– Tanto la Junta de Andalucía como el Defensor del Pueblo Andaluz han emitido resoluciones contra la FASS y otras empresas asociadas, por utilizar logotipos oficiales de forma fraudulenta en las acciones de formación, así como por información no veraz en la publicidad de los cursos, como indicar que tenían reconocimiento oficial o mayor validez.

 

No es el objetivo de esta entrada tratar los aspectos ni de organización interna, ni de la relación entre las Federaciones; ni tampoco los aspectos relativos a las actividades deportiva y de competición del Salvamento Deportivo, que son de competencia exclusivamente federativa, sino que queremos intentar analizar lo que puede suponer en particular todo este batiburrillo para el Socorrista Profesional que se formó con FASS o alguna de las empresas que tenían acuerdos de formación y para todos aquellos que tienen un certificado de formación como Socorrista Profesional avalado por FASS.

En definitiva, surgen preguntas como las siguientes:

– ¿Qué ocurre con los Certificados de formación como Socorrista Profesional avalados por la FASS?.

– ¿Tienen estos certificados validez y serán reconocidos para el ejercicio profesional?.

– ¿Tienen los afectados que hacer alguna acción para asegurar su ejercicio profesional con dichos certificados?.

 

Empecemos por decir que en Andalucía no existe una normativa que regule el ejercicio del Socorrismo Profesional, -como sí existe en Galicia, por ejemplo-, y tampoco un registro de profesionales sanitarios en el que hayan de registrarse, -como sí lo hay en Madrid- y que, en la práctica, se admite prácticamente cualquier certificado de formación no reglada.

Merece la pena detenernos en el contenido del comunicado de FASS publicado el 19/02/2016. En él se dice textualmente lo siguiente:

“Respecto a las formaciones relacionadas con el salvamento y socorrismo, SALVANDO SU CARÁCTER DE HABILITACIÓN VALIDA A EFECTOS LABORALES -E INDEPENDIENTEMENTE DE SU MAYOR O MENOR CALIDAD Y CONTENIDO EN FUNCIÓN DE LAS HORAS, MATERIAS Y EXPERIENCIA DEL PROFESORADO QUE LA IMPARTE, para que tengan carácter federativo OFICIAL EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA tienen que estar canalizadas por la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo, careciendo de validez FEDERATIVA OFICIAL EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA aquellas formaciones de empresas privadas que haciendo uso de LA EXCLUSIVA Y ÚNICA APROBACIÓN BAJO EL ÚNICO logo EXCLUSIVO de la Federación Española no hayan homologado su formación DE ACUERDO A LOS CRITERIOS FORMATIVOS Y DEPORTIVOS DE la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo en territorio Andaluz.”

Lamentablemente, este párrafo tiene una redacción que puede dar lugar todavía a una mayor confusión, pero cuando se lee con detenimiento, vemos que hay dos partes bien diferenciadas:

Por un lado, la segunda parte del comunicado (marcada en verde) indica que la formación no tiene validez en el ámbito federativo -aclaremos: exclusivamente en el ámbito deportivo y organizativo interno de la FASS o de su relación con el resto de las estructuras federativas-, salvo que dicha acción formativa estuviera homologada por la FASS o cumpla con sus criterios formativos, -insistimos, del ámbito deportivo-, por tanto, esto no debería afectar en manera alguna al ejercicio profesional del Socorrismo.

Por otro lado, las primeras líneas, que están marcadas en rojo, indican que los certificados tienen una habilitación válida para el ejercicio profesional. Es decir: si obtuviste la certificación de Socorrista Profesional y tu “diploma” lo ha expedido la FASS, podrás seguir trabajando como hasta ahora. Del mismo modo, si el certificado lo expidió directamente alguna de las empresas, en lugar de la FASS, tendrá exactamente la misma validez dentro del ámbito laboral, como formación no reglada.

Una vez más, recordar lo que el Consejo Superior de Deportes dijo ante una consulta al respecto: “Las personas que superen el curso de socorrista acuático de la Federación Andaluza de Salvamento y Socorrismo (FASS) obtendrán un Diploma y NO una titulación oficial y por tanto la validez y legalidad de dichas acciones se amparan en el ámbito del Derecho privado”. Tampoco está de más consultar esta página del CSD acerca de las homologaciones, convalidaciones, equivalencias y correspondencias.

Y volvemos a insistir: todas las certificaciones o diplomas de formación no reglada tienen la misma validez en el ámbito laboral, sea cual sea la entidad que los expida.

Ahora bien, hay un punto a destacar en la alusión que la FASS hace en su comunicado respecto a esta formación, cuando se refiere a “su mayor o menor calidad y contenido en función de las horas, materias y experiencia del profesorado que la imparte”.

Porque ese es precisamente el aspecto que debería de marcar la gran diferencia a la hora del ejercicio profesional. Porque desde ese mismo ámbito federativo se debería haber apostado por la calidad y ser en la referencia formativa del sector; mimbres de sobra tenían para ello.

Sin embargo, hace más de 20 años, fueron otras entidades las que dieron el salto y ahora ocupan esa posición de referencia; algunas en la gestión del Socorrismo como un negocio empresarial honesto que puede generar beneficios sin perder de vista los principios y protocolos por los que se rige nuestra actividad, -y aquí podríamos citar unas cuantas personas y empresas-; y otras en cuanto a la generación de contenidos técnicos y docentes, -y aquí también podríamos citar otras tantas, incluso federativas-. Lamentamos decir que, aparentemente, menos de las que serían deseables están en el ámbito federativo que, a pesar de lo que por su historia podría ser, dista mucho de ser la referencia técnica del sector mientras que entidades pequeñas y de ínfimos recursos como la Escuela Segoviana de Socorrismo, sí han contribuido a elevar de modo significativo el nivel profesional de sus contenidos formativos, técnicos o de prevención.

No en vano, en la Escuela Segoviana de Socorrismo llevamos ya muchos años (desde 1996) diciendo que lo primero que hay que mirar del diploma de Socorrismo es la parte de detrás y el programa de formación, dónde vienen reflejados los contenidos, horas reales de formación, el perfil del profesorado  y el ámbito profesional para el que sirve la formación impartida.

En segundo lugar, como en cualquier puesto de trabajo, hay que evaluar los conocimientos y capacidades reales del Socorrista. Porque su capacitación y desempeño dependen no sólo de la calidad de la formación recibida, que es un factor importante, sino también del propio Socorrista, de cómo haya sido su interés por formarse adecuadamente, aprender de sus profesores y mantener sus conocimientos frescos y al día. Ya en 1998 la ESS publicó un estudio sobre el Perfil del Socorrista Profesional de Segovia que destacaba que el factor del interés personal era el que mostraba tener más peso en la calidad profesional del Socorrista.

Sin embargo, la cada vez mayor oferta de cursos “low-cost”, a distancia, o totalmente “on-line”, que lo que fomentan es poco más que el intercambio de dinero por un certificado, tiran por tierra cualquier interés que pueda tener un futuro Socorrista de trabajar duramente para formarse en condiciones. ¿Para qué hacerlo si es más cómodo y barato pagar y listo?.

Que la FASS haya estado, según parece, 15 años haciendo de su capa un sayo; que desde el ámbito federativo se siga mezclando insistentemente el deporte con la profesión; se sigan ofreciendo las “licencias” para ejercer la actividad profesional (aunque se ofrezcan lo que en realidad son cuotas de asociado, como “licencias profesionales” aliñadas con un seguro de responsabilidad civil, algo que ni es obligatorio ni parece necesario); que se siga promulgando la falsa mayor validez de unas u otras certificaciones; que se continúen ofreciendo “convalidaciones” y “homologaciones” de certificados de otras entidades, que en realidad son cursos de 25 ó 30 horas, que sin perjuicio de la formación que impartan, en la práctica suponen cambiar el certificado actual por otro certificado de validez similar al que ya se tenía (por cierto, con una tasa nada barata por cierto, entre 180 y 230€). En fin, nada de eso ayuda a clarificar el panorama.

Que tantas empresas privadas sigan ofreciendo formación que no cumple, por ejemplo, los requisitos exigidos por la normativa de la Comunidad de Madrid y que la respuesta de la administración que luego los valida se diga que no pueden hacer nada; que no haya ni siquiera una mínima labor inspectora que verifique los casos que se denuncian porque ya de entrada la propia publicidad del curso incumple de modo flagrante dicha normativa; que el Socorrismo siga sin una regulación que cubra todo el ámbito estatal y que las comunidades autonómicas vayan cada una por su lado, planteando un intrincado panorama de desigualdades y quebraderos de cabeza para Socorristas y empresas; que los convenios recorten los sueldos y se cuestione la necesidad del Socorrista o le asignen otras funciones… y podríamos seguir enumerando puntos… Todo eso no augura nada bueno ni para el Socorrismo como profesión, ni como sector laboral, ni como actividad técnica y docente y se refleja claramente en los cursos de formación. El alumnado de los Cursos de Socorrismo ha caído una media del 50% en los últimos cinco años, y eso como mínimo.

Es el momento de que este embrollo se aclare de una vez, y que cada vez más desde el sector se haga presión al respecto. Es el momento de exigir que el Socorrismo Profesional tenga un reflejo normativo que sea uniforme en toda España, contemplando las diferentes necesidades de los distintos entornos acuáticos y que el sistema de formación y contenidos y su evaluación esté regulado y se gestione de manera uniforme, (sin obviar la vía de la formación reglada a través de los módulos de formación profesional o los certificados de profesionalidad, que dan de sí para una entrada aparte).

Muchas veces hemos debatido, aunque sin coincidir en su idoneidad, acerca de un sistema similar al de las autoescuelas, en dónde el contenido de la formación está regulado, cuenta con varios niveles y dónde la evaluación y la certificación las lleva a cabo un sistema externo e independiente del formador. Con la perspectiva actual quizá no sea tan descabellado que se implemente un sistema parecido en Socorrismo Profesional.

 

La responsabilidad del Socorrista.

 

No queremos cerrar esta entrada sin apelar a los propios Socorristas. Son muchas las consultas que todos los años recibimos preguntando por éstos y otros aspectos y la mayoría son reiterativas. Sentimos decirlo, pero a veces nos preguntamos si es que los Socorristas somos tontos en el aspecto laboral. ¿Es que no sabemos buscar y leer el convenio que regula nuestra actividad y establece las tablas salariales, la jornada y otros aspectos cruciales que debemos conocer?. ¿Es que por el hecho de ser mayoritariamente una actividad temporal o estacional tenemos que soportar condiciones laborales que en cualquier otro sector similar (p.e. la hostelería) pondrían a los sindicatos en pie de guerra?. ¿Por qué caemos en la trampa de la “validez”; las “convalidaciones”; las licencias; o tragarnos sin más los: “este diploma aquí no vale”…?, etc., etc.

Socorrista Profesional: ¡No te dejes engañar por las medias verdades y las redacciones ambiguas!.

¡Infórmate!; ¡Pregunta!; ¡Consulta!; ¡Ve a Consumo!; ¡Exige!; ¡Denuncia, si es necesario!. ¡Pero no piques!.

Y sobre todo: no compres un papel, porque mañana puedes caer en la impericia, al no saber lo que por tu posición profesional deberías dominar, y estamos hablando de vidas. ¡Compra la mejor formación que puedas; la estás pagando y debes exigir que sea excelente!.

¿Qué ocurre si me baño en una playa con Bandera Roja?

Javier Reguera, abogado especialista en Derecho Penal colabora con una breve reflexión sobre el delito de omisión del deber de socorro y sobre la conducta de la víctima y del socorrista en un caso de bandera roja.

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Imagen: Radio Nacional Perú 

Durante la época de verano muchas personas visitamos lugares costeros con la idea de pasar unos días en la playa. Si bien en la mayoría de las ocasiones nos encontramos con el mar en calma, no es de extrañar que, en algún momento, nos podamos topar con aguas revueltas y con la famosa bandera roja.

Y aun en una playa vigilada con la bandera roja no es infrecuente que alguien entre en el agua, y es éste hecho el que quiero analizar, brevemente, desde la perspectiva de diversas situaciones que pueden suceder y desde la óptica del socorrista.

El bañista que desafía la prohibición del baño con bandera roja

Imaginemos que Pedro, habiendo visto la bandera roja y teniendo consciencia de su significado, entra en el agua y, debido al estado del mar, no puede salir y necesita ser rescatado. Del anterior supuesto parece evidente que Pedro ha cometido un acto imprudente ya que la bandera roja podría ser equiparable a una señal de prohibido y éste, con el conocimiento de lo que representa la bandera, entra y asume la probabilidad de ponerse en peligro.

Nadie será responsable de su autopuesta en peligro, salvo él mismo. Y, además, se expone a recibir una -probablemente muy cuantiosa- sanción económica que cada vez más ordenanzas municipales contemplan para estos casos.

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Imagen: Diario Informacion

¿Y si el Socorrista fallece durante el rescate?.

Pero no sólo eso, sino que pudiera darse el caso de que el socorrista de la playa al advertir este hecho, decidiese ir al rescate y, como consecuencia, fallezca en el rescate y el bañista no.

En principio, no podríamos negar de facto que la conducta del bañista no sólo habría puesto en peligro su propia vida sino que, por su comportamiento, obviando la bandera roja, habría influido en el fallecimiento del rescatador. Ahora bien, ¿sería imputable la muerte del socorrista a la conducta del bañista?.

En mi opinión no es tan fácil delimitar, a efectos jurídico-penales, que la conducta del bañista sea la causa directa del fallecimiento del socorrista y ello porque es el socorrista quien decide ir al rescate, conociendo la existencia de bandera roja y, por su formación, sabe más aun que el bañista, los riesgos del agua enfurecida y aún así ha decidido ponerse en peligro conscientemente, aunque sea por salvar a un tercero.

No obstante, desde el punto de vista civil, la familia del socorrista fallecido sí que podría formular una demanda contra el bañista por su negligente comportamiento, solicitando la correspondiente indemnización.

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Imagen: Diario Información

La decisión del Socorrista ante una situación de peligro para su vida.

Dicho esto, es necesario plantear esta cuestión: ¿cuál debería ser la conducta del socorrista ante un salvamento que pueda poder en grave peligro su vida?

Y ésta debe ser, sin lugar a dudas, poner en marcha a los recursos de salvamento que tengan los medios suficientes para llevar a cabo el rescate sin poner en peligro más vidas. Debe activar su protocolo operativo de trabajo y en caso de que éste no sea suficiente, debería llamar al 112 o similares para que a través del apoyo que sea necesario (embarcación, helicóptero, etc.) procedan a extraer al bañista, reduciendo el peligro sobre la vida del rescatador.

La conducta descrita en el párrafo anterior queda delimitada y viene amparada por los artículos 195.1 y 2 del Código Penal, relativos a la omisión del deber de socorro, donde se propone pena, por un lado, “para aquel que no socorriere a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio(…)” y, por otro lado, para “el que, impedido de prestar socorro, no demande con urgencia auxilio ajeno”.

Es decir, el Código Penal ofrece las respuestas sobre la conducta del socorrista en un caso de bandera roja. Si esta en peligro su vida o su conducta de rescate puede conllevar un riesgo grave para su vida, no tendrá el deber de actuar y, en el caso de no poder prestar socorro directo, deberá solicitar con urgencia auxilio a otros operativos.

Por ello es necesario que los protocolos de trabajo y actuación de los operativos de cada playa estén redactados de manera clara y establecidos por escrito, y sean conocidos por todos los socorristas del equipo para saber qué operativo es el necesario en cada caso y cuándo iniciar los trámites para su activación, de manera que la toma de decisiones se vea facilitada a la hora de responder ante situaciones como las descritas. De igual manera, debe de existir, por ejemplo, un registro de los cambios de banderas, en el que consten las horas y los motivos del cambio.

En este sentido, hay que mencionar que lo anterior es teoría y ante un proceso judicial por omisión del deber de socorro lo importante no es lo que realmente sucedió, sino lo que se pueda probar y, con ésta premisa, habrá que demostrar -en el caso del socorrista que decidió no rescatar- que estaba la bandera roja; que era peligroso iniciar un rescate por agua con los medios que el socorrista tenía disponibles, y que tomó otras medidas para llevar a cabo el rescate con garantías. El problema y una posible condena surgirán si no se hace nada.

JavierReguera

Javier Reguera Gómez
Abogado especialista en Derecho Penal
www.regueraabogados.com

Curso de Socorrismo en Playas – Primavera 2017

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La Escuela Segoviana de Socorrismo, AETSAS y Socorristes del Mediterrani convocan un Curso de Socorrista en Playas, a celebrar en El Perelló (Valencia) en una próxima convocatoria en la Primavera de 2017.

DESCARGAS: 

Cartel (2016)

Folleto informativo (2016)

Hoja de Inscripción

Características:

– Curso Intensivo de Especialización en Socorrismo en Playas

– Carga lectiva: 40 horas.

– Para Socorristas en activo.

– Válido como Actualización y Reciclaje realizando la prueba física correspondiente.

Horario y fechas provisionales:

A determinar.

Requisitos:

– Estar en posesión del certificado de Socorrismo en Piscinas e Instalaciones Acuáticas (contenido mínimo según los requisitos exigidos en la Comunidad de Madrid).

– 18 años cumplidos, buen estado físico y competencia acuática.

Inscripciones:

– Pre-inscripción abierta para los interesados  a través del formulario de contacto.. Se requiere un grupo mínimo de 12 personas.

Importe

– Socorristas formados AETSAS, E.S.S. y Socomed: 285,00 €

– Resto de Interesados: 325,00 €

Incluye material de documentación, prácticas, la tramitación de la homologación en la Comunidad de Madrid; alojamiento, comida y cena del sábado y desayuno del domingo. (El domingo se organizará comida de despedida, opcional).

Información
SOCOMED: Teléfono: 636.903.106 – 670.287.461
Escuela Segoviana de Socorrismo: Teléfono: 644.056.854
AETSAS: Teléfono: 690.874.835

Comunicaciones y consultas: secretaria@sossegovia.com

INFORMACION IMPORTANTE:

La certificación de la formación en Socorrismo Profesional impartida por la Escuela Segoviana de Socorrismo es formación no reglada y con carácter no oficial, al igual que el resto de las acciones de formación en Socorrismo no adscritas a formación reglada, que imparten organizaciones privadas y las Federaicones deportivas. .

Cumple los requisitos para ejercer profesionalmente como Socorrista Acuático en Piscinas e Instalaciones Acuáticas y con esta formación, los Socorristas pueden acceder a los trámites de homologación o la inscripción en registros profesionales que son necesarios en algunas Comunidades Autónomas  y son computables para otras comunidades como Galicia con procesos de acreditación propios.

Las certificaciones de formación no reglada tienen la misma validez y no hay ninguna certificación que tenga una mayor “validez” aparte del prestigio o consideración que pueda tener en el mercado laboral.